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Generalidades
El fibro concreto (FC) b�sicamente esta hecha de arena, cemento, fibras y agua. En el caso del micro concreto (MC) se emplea �rido fino en lugar de fibra. Este es uno de los materiales m�s nuevos empleados para viviendas de bajo costo. Sin embargo, debido a la intensa investigaci�n y amplia experiencia pr�ctica en muchas partes del mundo, se ha convertido en una tecnolog�a madura.
Los tipos y caracter�sticas del fibra concreto son extremadamente diversos, dependiendo del tipo y cantidad de fibra empleada, del tipo y cantidad de cemento, arena y agua, los m�todos de mezclado, colocaci�n y curado, y - no menos importante - de la destreza en la producci�n, supervisi�n y control de calidad.
El concreto reforzado de fibra m�s conocido y, hasta hace poco, el m�s exitoso fue el asbesto cemento (ac), que fue inventado en 1899. Los serios riesgos contra la salud (c�ncer a los pulmones) asociados con la extracci�n y procesamiento de asbesto conllevaron el reemplazo del asbesto por una mezcla de otras fibras (c�ctel de fibras) en muchos lugares.
En la d�cada de los '60 se desarrollaron los concretos reforzados con fibra, que empleaban fibra de acero, fibra de vidrio, polipropileno y algunas otras fibras sint�ticas, y la investigaci�n sobre ellos a�n continua. Sin embargo, a estos se les puede considerar generalmente inapropiados para pa�ses en desarrollo, debido a los altos costos y abastecimiento limitado de dichas fibras. Por ello, esta secci�n principalmente tratar� del concreto de fibra natural.
Dependiendo de los recursos disponibles en diferentes lugares, se ha probado un amplio rango de fibras naturales. Estas esencialmente son fibras org�nicas, ya que el �nico ejemplo pr�ctico de fibra inorg�nica natural es el asbesto. Las fibras org�nicas son de origen vegetal (a base de celulosa) o de origen animal (a base de prote�nas).
Las fibras vegetales pueden dividirse en cuatro grupos:
Las fibras animales incluyen pelo, lana, seda, etc., pero son menos recomendadas sino est�n perfectamente limpias, ya que los contaminantes, tales como la grasa, debilitan la adherencia entre la fibra y la matriz.
Del concreto de fibra natural o del micro concreto se puede hacer una variedad de elementos para la construcci�n, pero su aplicaci�n m�s extendida es en la producci�n de tejas romanas y pantiles para techo. Luego de algunos a�os de trabajo experimental, a fines de 1970 en varios pa�ses se iniciaron aplicaciones en gran escala en proyectos de vivienda de bajo costo con l�minas FC. Sin embargo, los resultados de esta experiencia de campo con las l�minas FC fueron extremadamente diversas, yendo desde �muy satisfactorio� a un �completo fracaso� (techos con goteras, rotura de las l�minas, etc.), creando controversias e incertidumbre acerca de la viabilidad de la nueva tecnolog�a.
Esta situaci�n origin� que SKAT (Swiss Centre for Appropiate Technology Management) realizar�, junto con un grupo de expertos internacionales, una evaluaci�n sistem�tica de las experiencias de producci�n en 19 pa�ses en desarrollo, concluyendo en un informe sobre la situaci�n del �FCR-Fibre Concrete Roofing� en 1986 (Bibl. 11.08). Las principales conclusiones de este estudio fueron:
La mayor�a de las fallas en la producci�n y en la aplicaci�n de FCR se debieron a la falta de transferencia de conocimientos pr�cticos, inadecuado entrenamiento profesional y como consecuencia insuficiente control de calidad.
El nivel de conocimiento actual esta suficientemente avanzado para asegurar el abastecimiento de tejados durables y de buena calidad, con una vida �til m�nima de 10 a�os o m�s.
Un metro cuadrado de tejas o l�minas FC pueden producirse a un costo de US$ 3 a 5 (esto es, de US$ 6 a 10 por techo FC incluyendo la estructura de soporte), que es m�s barato que cualquier material comparable para techado, pero ese beneficio en costo puede ser anulado completamente sino se toma en cuenta ciertos est�ndares m�nimos de producci�n e instalaci�n.
El contenido de fibra del FCR es requerido principalmente para mantener unida la mezcla h�meda durante la manufactura, para evitar agrietamiento durante la contracci�n al secarse y para proporcionar resistencias tempranas hasta que el techo est� instalado. En matrices normales de cemento portland, las fibras se corroen despu�s de meses o de algunos a�os a causa del ataque alcalino. Por ello, el FCR debe ser instalado y tratado con los mismos cuidados y precauciones que los materiales de arcilla cocida o concreto reforzado.
La principal ventaja de la tecnolog�a es que se puede fabricar localmente un sustituto de la l�mina de hierro corrugado galvanizada (gci) m�s barato, y termalmente, ac�sticamente y est�ticamente m�s satisfactorio, en cualquier escala de producci�n deseada (generalmente peque�a o mediana escala), con una relativamente peque�a inversi�n de capital y un gran efecto en la generaci�n de empleo. Comparado con el de asbesto cemento (ac) una ventaja es la ausencia de cualquier riesgo a la salud.
El estudio del FCR tambi�n identific� la necesidad de un programa de seguimiento que atienda y asesore a los productores y usuarios actuales y potenciales del FCR. As�, en colaboraci�n con ITDG, GATE y otras organizaciones AT, se estableci� en 1987 el Servicio de Asesor�a para Tejado (RAS), en SKAT, St. Gall. RAS publica manuales y documentos peri�dicos y funciona generalmente como un banco de consultas para la informaci�n y asistencia t�cnica sobre todos los aspectos del tejado de fibra y micro concreto.
Para un mejor entendimiento del rol jugado por cada uno de los materiales constituyentes, discutiremos aqu� algunos de los puntos principales:
Fibras
El principal prop�sito del concreto reforzado con fibras es mejorar su resistencia a tracci�n y evitar el agrietamiento. Mientras los refuerzos de asbestos y acero cumplen esta funci�n durante varios a�os, las fibras naturales mantienen sus resistencias s�lo durante un per�odo relativamente corto (a menudo mucho menos de un a�o), debido a su tendencia a degradarse en la matriz alcalina, especialmente en ambientes, c�lidos y h�medos.
Para muchas aplicaciones (ejem. techos), �sta p�rdida de resistencia no necesariamente es una desventaja. Las fibras mantienen unida la mezcla h�meda, evitando el agrietamiento durante el moldeado y secado, y da al producto suficiente resistencia para soportar el transporte, la manipulaci�n e instalaci�n.
Cuando las fibra pierden su resistencia, el producto es equivalente a un concreto no reforzado. Sin embargo, en ese momento el concreto habr� alcanzado su resistencia total, y como el agrietamiento se ha evitado en las etapas iniciales, podr�a ser m�s resistente que un producto similar hecho sin refuerzo.
La misma resistencia final del producto puede obtenerse sin fibra (MC). Sin embargo durante la fabricaci�n y transporte se requiere de gran cuidado.
El contenido de fibra generalmente es de aprox. 1 a 2% del peso nunca del volumen, ya que las densidades de las fibras pueden variar grandemente.
Los productos de fibro concreto han sido producidos con fibras largas y cortas (cortadas), teniendo ambos m�todos sus ventajas y desventajas.
Con fibras largas adecuadamente alineadas se obtiene mayor resistencia al impacto y resistencia a la flexi�n. Sin embargo, el m�todo de trabajar varias capas de fibra en el concreto, de modo tal que cada fibra est� completamente encajada en la matriz, es relativamente dif�cil, y por ello raramente realizado.
En el m�todo de fibras cortas, las fibras cortadas son mezcladas con el mortero, el cual es f�cil de manipular como una masa homog�nea. Debido a que las fibras se distribuyen aleatoriamente, imparten resistencia al agrietamiento en todas las direcciones. La longitud y cantidad de las fibras es importante, ya que fibras demasiada largas y en exceso tienden a formar trozos y bolas, y la insuficiencia de fibra producen agrietamiento excesivos.
En las fibras extremadamente lisas y uniformes (ejem. algunas variedades de polipropileno) que pueden extraerse f�cilmente, son inefectivas. Por otro lado, una buena adherencia del mortero a la fibra producir� un modo de fallo fr�gil y repentino, cuando las fibras fallan se rompen en tracci�n.
Si se pueden encontrar m�todos para superar el debilitamiento y degradaci�n de las fibras naturales, ser� posible amplio rango de aplicaciones semiestructurales del concreto de fibra natural, ejem. vigas huecas, pasos de escaleras, etc. Por ello, se esta realizando una intensiva investigaci�n sobre la durabilidad de la fibra (ver BIBLIOGRAFIA).
Como la corrosi�n de la fibra natural es causada por el apara alcalina en el concreto, es necesario reducir la alcalinidad. Esto se obtiene empleando cemento aluminoso o reemplazando hasta el 50% del cemento portland, con una puzolana altamente activa (ejem. ceniza de cascara de arroz o escoria granulado de alto horno). Se obtiene los mejores resultados a�adiendo s�lica fumo (humo) ultra fina (un subproducto de las industrias de metales de silicio y ferrosilicio), pero est� puzolana no est� f�cilmente disponible en la mayor�a de pa�ses en desarrollo.
Para sellar el sistema de poros de la matriz de concreto se han probado varios m�todos (ejem. el uso de una mayor proporci�n de elementos finos, menor relaci�n agua-cemento, etc.), y se han obtenido interesantes resultados a�adiendo peque�as bolitas de cera al mortero fresco. Cuando el concreto fraguado se calienta (ejem. por el sol), la cera se derrite y llena el sistema de poros, reduciendo as� la absorci�n del agua que causa la degradaci�n de la fibra.
Un requisito esencial es que las fibras est�n libres de toda impureza, tales como grasa que interfiere con la adherencia entre la fibra y el mortero, y el az�car (como en las fibras de bagazo) que retardan el fraguado del cemento.
Cemento
La matriz cementosa de las primeras muestras del compuesto conten�an una gran proporci�n de cemento (2 partes de cemento: 1 parte de arena), debido a ello se le dio el nombre de �fibro cemento�. La nueva generaci�n de compuestos reforzados con fibra compactados mec�nicamente contienen s�lo 1 parte de cemento: 1 a 2 partes de arena (dependiendo de la calidad del cemento), de ah� el nombre �fibro concreto� se hizo m�s apropiado.
Para el MC generalmente es adecuado una proporci�n de 1 parte de cemento, 2 partes de arena y 1 parte de agregado.
La proporci�n de cemento necesita ser mayor si la arena no tiene una buena granulom�tria y si no se puede hacer la compactaci�n con una m�quina vibradora. Para la compactaci�n manual mediante apisonado la relaci�n cemento: arena deber�a ser 1:1.
El cemento portland ordinario de calidad est�ndar disponible en la mayor�a de lugares es generalmente adecuado. Para la producci�n de componentes para techo, deben evitarse los de fraguado lento, ya que retrasan el desmolde y por ello requieren muchos m�s moldes y espacio de trabajo.
Para aplicaciones en las cuales el incremento en la durabilidad de la fibra es esencial (y el fraguado lento no cause problema), el cemento podr�a ser reemplazado parcialmente por una puzolana (ejem. ceniza de cascara de arroz). Debido a que las calidades del cemento, puzolana y fibras difieren grandemente, la proporci�n del cemento sustituido debe ser determinado por ensayos de laboratorio.
Arena y Arido Grueso
Para obtener la menor proporci�n de vac�os, deber�a emplearse part�culas de arena angulosa de buena granulom�tria. Las part�culas peque�as llenan los espacios vac�os entre las grandes, requiriendo menos cemento y produciendo una matriz menos permeable.
Para productos FC s�lo se emplea arena entre 0.06 y 2.0 mm.
Para productos MC se emplean entre 25 y 50% de �rido grueso. El tama�o m�ximo de grano no debe exceder los dos tercios del espesor del producto.
La arena y el �rido grueso deben ser de origen silicio o tener caracter�sticas similares. No deben contener minerales que puedan reaccionar qu�micamente con el cemento.
Las part�culas finas de limo y arcilla deben reducirse en lo posible, ya que la arcilla interfiere con la adherencia entre la arena y el cemento.
La proporci�n correcta de arena debe determinarse mediante ensayos de muestra. Demasiado arena generar� un producto poroso, fr�gil. Muy poca arena implica desperdicio del cemento que es m�s caro y una mayor tendencia a desarrollar grietas durante el fraguado.
Agua
Para proteger de la corrosi�n al acero de refuerzo, se emplea agua limpia potable para preparar las mezclas de concreto. En concretos de fibra las impurezas, tales como las sales, no necesariamente afectan a las fibras, y se han obtenido resultados satisfactorios con agua salobre. Pero siempre es recomendable emplear el agua m�s limpia disponible.
Una adecuada relaci�n de agua a cemento es esencial para la calidad del producto. La tendencia es emplear demasiada agua pues ello hace m�s f�cil trabajar la mezcla. El agua en exceso se evapora gradualmente, dejando poros que debilitan el producto e incrementan su permeabilidad. La relaci�n correcta de agua a cemento es 0,50-0.65 por poso.
Aditivos
Los aditivos pueden ser �tiles para acelerar o retardar el fraguado, o mejorar la facilidad de trabajar con la mezcla fresca, pero es probable que sean caros y dif�ciles de obtener. Generalmente, no se necesitan aditivos para los productos FC/MC, excepto en los casos en donde la durabilidad de la fibra requiere ser mejorada y la impermeabilidad es esencial.
Como lo discutimos antes (ver Fibras), la degradaci�n de la fibra puede ser dilatada reduciendo la alcalinidad de la matriz de cemento. Esto se obtiene a�adiendo una puzolana adecuada, tal como la ceniza de c�scara de arroz, ceniza volante o escoria granulada de alto horno.
Reducir la permeabilidad del producto tambi�n retarda la degradaci�n de la fibra. Un m�todo interesante (tambi�n discutido antes) es a�adir peque�as bolitas de cera a la mezcla fresca. En el concreto endurecido las ceras se funden con el calor, formando una pel�cula impermeable dentro y alrededor de los vac�os (Bibl. 11.07).
Tambi�n se dispone de una variedad de otros agentes a prueba de agua, y su selecci�n debe regirse por su disponibilidad, costos y efectibidad.
El color de los productos FC/MC puede ser cambiado como se desee a�adiendo un pigmento (en polvo) a la mezcla fresca, aproximadamente 10% del volumen del cemento para pigmentos rojos, pero mucho m�s para otros colores. Sin embargo, los pigmentos usualmente son m�s caros que el cemento y constituyen un incremento significativo en el costo del producto final (Bibl. 11.15).
Aplicaciones
Tejas y l�minas corrugadas para techos.
Baldosas planas para pisos y pavimentos.
Paneles ligeros para pared y elementos para enchapados.
En lucidos para mamposter�a de concreto o muros de concreto.
Jambas de ventanas y puertas, antepechos de ventana, parasoles, tuber�as.
Muchos otros usos no estructurales.
Ventajas
Se puede emplear una gran variedad de fibras naturales localmente disponibles (incluso subproductos agr�colas) y baratas.
Si son fabricados y aplicados correctamente, los productos FC/MC puede ser los materiales durables m�s barato producido localmente.
La tecnolog�a se adapta a cualquier escala de producci�n, desde unidades de producci�n con un solo hombre, como en el caso de la producci�n de tejas en peque�a escala.
El comportamiento ac�stico y t�rmico del tejado FC/MC es superior al de l�minas de gci.
La alcalinidad de la matriz de concreto evita que las fibras sean atacadas por hongos y bacterias.
Problemas
En muchos pa�ses en desarrollo, el abastecimiento limitado y el alto precio del cemento puede hacer del FC/MC una alternativa inapropiada respecto de otros materiales localmente producidos.
Los productos FC/MC de buena calidad s�lo pueden ser producidos por trabajadores bien entrenados, con un buen cuidado en todas las etapas de la producci�n y con un control de calidad regular y completo. Sin �stos, la falla es casi segura.
La introducci�n de este material relativamente nuevo enfrenta una gran renuencia y desconfianza, debido a experiencias pasadas negativas o a falta de informaci�n.
Una incorrecta manipulaci�n, transporte e instalaci�n de los productos FC/MC puede originar f�cilmente grietas y roturas, volvi�ndose d�biles o in�tiles antes que inicien su vida �til.
Soluciones
En �reas de abastecimiento limitado, la producci�n local y distribuci�n del cemento debe recibir apoyo y especial atenci�n, ya que sin el abastecimiento suficiente, de buena c�lida y a un precio est�ndar del cemento, la tecnolog�a FC/MC no es viable.
La transmisi�n del conocimiento pr�ctico mediante cursos de entrenamiento y asistencia t�cnica de expertos es un requisito especial al inicio de cada proyecto de FCR/MCR (Informaci�n disponible mediante RAS en SKAT, St. Gall).
Los problemas de da�os durante el manejo, transporte e instalaci�n pueden reducirse haciendo productos m�s peque�os. Las l�minas para techado no debe ser mayores de 1 m., y debe ser transportadas (ejem. en camiones) paradas verticalmente y firmemente aseguradas, en lugar ser tendidas, para evitar las roturas.
Los techos FC/MC deben ser tratados como techos de tejas de arcilla, y los movimientos sobre ellos no deben ser hechos sin tablones para que repartan la carga.
Mientras m�s aplicaciones exitosas de FC/MC hayan en un pa�s, mayor ser� la aceptaci�n de la nueva tecnolog�a.
Fibras
naturales, hierba, hojas
Generalidades
Considerando que diversas criaturas vivientes construyen refugios de hojas, hierbas y fibras naturales, estos materiales son quiz�s los primeros materiales de construcci�n empleados por el genero humano, cuando las cuevas y otras moradas naturales no estaban disponibles.
Hay un abastecimiento continuo de estos materiales en casi todas las regiones. En algunos lugares, constituyen el �nico material de construcci�n �til disponible, en otros son empleados junto con diversos materiales adicionales.
Los aspectos comunes de estos materiales vegetales (a base de celulosa) son su renovabilidad y su baja resistencia a compresi�n, al impacto y su poca durabilidad. Las fibras, hierbas y hojas solas generalmente son demasiado d�biles para soportar su propio peso, pero en grandes cantidades, cuando son torcidas, entrelazadas, empaquetadas o comprimidas, pueden ser empleadas para diversas aplicaciones estructurales y no estructurales en la construcci�n de edificaciones.
Casas de juncos de los indios Uros, Lago Titicaca, Per�
Mudhif (Casa de Vista) del Ma'dan (Pantanos Arabes), Irak: Juncos gigantes empaquetadas como estructura y andamio, esteras de junco como revestimiento
Morada de Sidamo, Etiop�a: estructura en forma de canasta
Ejemplos de Moradas Tradicionales Hechas de Hierbas y Hojas (Bibl. 23.17)
Aplicaciones
Fibras naturales (tales como el sisal, c��amo, hierba de elefante, estopa de coco) como refuerzo de construcciones con tierra o fibro concreto y otros elementos compuestos (ejem. tableros de fibra).
Fibras naturales, torcida para cuerdas, para unir elementos de construcci�n o producir piezas estructurales tensoras, especialmente en la construcci�n de techos.
Paja para techos de paja o para hacer tableros de part�culas. En un proceso industrial, las planchas de paja comprimidas (�stramit�) son producidas mediante calor y presi�n, sin ning�n aglomerante, pero con papel en ambos lados.
Juncos, empaquetadas o atadas como tableros, o raspadas y tejidas como esteras, para diversos usos como columnas, viguetas, revestimiento de paredes, protectores solares, o material para techado, o como subestructura para construcciones entretejidas y embadurnadas.
Hojas, principalmente hojas de palma, para techos de paja o para hacer esteras y paneles tejidos para pisos, paredes y techos.
Ventajas
Generalmente son materiales abundantes disponibles localmente, baratos (o incluso sin costo), r�pidamente renovables (que tambi�n pueden crecer en un patio).
T�cnicas tradicionales (en la mayor�a de los casos), f�cilmente entendidas e implementadas por personas locales.
El tejado de paja, si esta ejecutado adecuadamente, puede ser perfectamente impermeable y posee buenas propiedades ac�sticas y t�rmicas.
Las construcciones de junco tienen alta resistencia a tracci�n, una buena relaci�n resistencia-peso, y, por tanto, usualmente buen comportamiento a los movimientos s�smicos. En caso de colapsar su peso ligero causa menos da�o que la mayor�a de los otros materiales.
Las planchas de paja comprimida tienen alta estabilidad dimensional y resistencia al impacto y al agrietamiento, no son f�cilmente inflamables, y (si se mantienen secas) no son atacadas por agentes biol�gicos. Las planchas son empleadas como tableros de madera.
Fijaci�n de Techo de Paja de Hojas de Palmera (Visto desde abajo), Brasil, (Foto: K. Math�y)
Problemas
En la mayor�a de los casos, hay una baja esperanza de vida, aproximadamente de 2 a 5 a�os, aunque con buenas construcciones y mantenimiento se alcanzan vidas �tiles de 50 o m�s a�os (en el caso de techado de paja con junco).
Vulnerabilidad a los agentes biol�gicos (atracci�n y anidamiento de insectos, roedores, aves, y desarrollo de hongos y descomposici�n).
Riesgo de fuego, originado dentro del edificio o esparcido a trav�s de la llamas o fragmentos incandescentes llevados por el viento.
Tendencia a absorber la humedad, volvi�ndose as� m�s pesado, acelerando el deterioro y creando condiciones insalubre.
Baja resistencia a la destrucci�n por los huracanes.
Deformaci�n y destrucci�n gradual debido a impactos, esfuerzos estructurales y fluctuaciones en temperatura y humedad.
Baja aceptabilidad debido a la idea generalizada de que estos materiales son inferiores, empleados s�lo para viviendas de pobres.
Soluciones
Impregnaci�n de materiales contra el fuego y los agentes biol�gicos, mediante tratamientos previos o aplicaci�n superficial, similar a la preservaci�n de la madera o el bamb�. (precauci�n: estos son costosos, y f�cilmente lavados por la lluvia, contaminando los alrededores y el agua para beber recogida de los techos. Adem�s los tratamientos de resistencia al fuego pueden promover el crecimiento de hongos provocando una r�pida degradaci�n).
Aleros amplios e inclinaciones de techo de 45� como m�nimo ayudan a proteger las superficies expuestas y a evacuar r�pidamente el agua de las lluvias.
Reducci�n del riesgo de fuego en techos de paja mediante la aplicaci�n de una capa de suelo estabilizado sobre la superficie exterior para evitar inflamaciones con los fragmentos llevados por el viento, y restringe el flujo de aire a trav�s del techo de paja en el caso de ocurrir incendios.
Mantenimiento de condiciones secas y buena ventilaci�n para evitar el ataque de agentes biol�gicos. En muchas moradas tradicionales, se ahuma dentro de las casas para evitar anidamiento de insectos y putrefacciones.
Generalidades
El empleo de bamb� como material de construcci�n probablemente data de la invenci�n de las primeras herramientas de construcci�n. As�, siendo una tecnolog�a tradicional, vieja y bien establecida, ha producido un gran universo de formas y t�cnicas de construcci�n, que resultaron de todos los tipos de requerimientos y restricciones regidas por el clima, ambiente, religi�n, seguridad, estatus social y similares. Pero, a pesar de esta inmensa variedad de aplicaciones de un solo material, posee evidentemente un potencial casi ilimitado para el desarrollo de nuevas formas y m�todos de construcci�n, haciendo usos de sus propiedades y caracter�sticas.
Caracter�sticas del Crecimiento
El bamb� es una gram�nea perenne encontrada en la mayor�a de regiones tropicales y subtropicales, y tambi�n en algunas zonas templadas. Se conocen m�s de 1000 especies de 50 g�neros. La mayor cantidad se encuentra en Asia Meridional y en las Islas entre Jap�n y Java.
El bamb� difiere de las otras gram�neas por la larga vida de sus ca�as (tallo hueco) y por su ramificaci�n y lignificaci�n (desarrollo de los tejidos lanosos). Como todo �rbol de hojas, caduca, ellos cambian sus hojas anualmente y crecen nuevas ramas, incrementando su copa cada a�o.
El bamb� es la planta de m�s r�pido crecimiento y se ha registrado crecimientos de m�s de un metro en un s�lo d�a. Las ca�as de bamb� pueden alcanzar su altura final (las especies gigantes crecen hasta 35 metros y m�s) durante los primeros seis meses de crecimiento, pero toma cerca de 3 a�os para que desarrolle la resistencia requerida para la construcci�n; su madurez total generalmente se alcanza despu�s de los 5 � 6 anos.
El bamb� florece una sola vez en su vida. Dependiendo de las especies esto sucede entre 10 y 120 a�os, y todos los bamb�s de la misma especie, incluso si est�n plantados en diferentes pa�ses florecen simult�neamente. Las hojas que cambian antes del florecimiento no son reemplazadas por unas nuevas y las ca�as mueren. La regeneraci�n se realiza despu�s de 10 o m�s a�os. En lugares en donde una especie de bamb� constituye un recurso natural valioso, su muerte puede tener graves consecuencias econ�micas para la poblaci�n. Tambi�n los animales, como el raro panda gigante en la provincia de Sichuan de China, son amenazados por la extinci�n ahora que su fuente de alimentaci�n, el bamb� en forma de flecha, esta floreciendo y muriendo en masa.
Hay dos principales tipos de bamb�:
A las ra�ces del bamb� se les llama risomas, que crecen lateralmente debajo del suelo. Las risomas del bamb� simpodio se multiplican con peque�as uniones sim�tricamente hacia afuera en un circulo desde el cual crecen los reto�os de bamb�, formando agrupaciones. El bamb� monopodio env�a sus rizomas en todas las direcciones cubriendo una gran �rea con ca�as ampliamente espaciadas.
Las ca�as de bamb� cil�ndricas y huecas comprenden una pared exterior le�osa, fibrosa, dividida por nudos a intervalos que son paredes transversales duras, delgadas que dan a la planta su resistencia Las ramas y hojas se desarrollan a partir de estos nudos.
Bamb� Simpodio
Bamb� Monopodio
Siega y Preservaci�n
El bamb� sin tratamiento se deteriora en 2 � 3 a�os, pero con una siega correcta y tratamiento preservativo, su vida �til puede incrementarse aproximadamente 4 veces.
Las ca�as maduras (de 5 a 6 a�os de edad) tienen mayor resistencia al deterioro que las ca�as m�s j�venes.
Ya que el ataque de hongos e insectos se incrementa con el contenido de humedad, el bamb� debe ser segado cuando tenga el menor contenido de humedad, esto es, en la estaci�n seca en el tr�pico, en oto�o o invierno en las zonas m�s fr�as.
Las ca�as deben ser cortadas de 15 a 30 cm. sobre el nivel del suelo inmediatamente encima de un nudo, de modo que no pueda acumularse agua en el fragmento restante, ya que esto podr�a destruir los rizomas.
Las ca�as reci�n cortadas, con sus ramas y sus hojas, se deben dejar paradas unos cuantos d�as (evitando que la superficie cortada est� en contacto con la tierra) para que las hojas transpiren y se reduzca el contenido de almid�n de la ca�a. Este m�todo llamado �curado por grupos�, reduce los ataques de los insectos barrenadores, pero no tienen efecto sobre las termitas o los hongos.
Cuando se consideren tratamientos preservativos del bamb�, deber�a darse prioridad a los m�todos no qu�micos.
Montones de bamb� son ahumados sobre fogatas o en c�maras especiales, destruyendo el almid�n y haciendo que la capa de la pared exterior sea desabrida para los insectos. Sin embargo, pueden ocurrir grietas que eventualmente facilitan el ataque de los insectos.
La inmersi�n del bamb� en agua (preferiblemente corriente) durante 4 a 12 semanas elimina el almid�n y el az�car que atrae los insectos barrenadores. Se necesitan piedras grandes para mantener sumergidos las ca�as.
Aplicaci�n de lechada de cal o capas de esti�rcol, creosota (un producto de la destilaci�n de la hulla) y b�rax, aunque no en el interior, debido a sus fuertes olores.
Una resistencia efectiva contra termitas, la mayor�a de tipos de hongos y contra el fuego se obtiene principalmente mediante tratamiento qu�mico. Sin embargo, debe tenerse mucho cuidado en la elecci�n del preservativo, el m�todo de aplicaci�n y las medidas de seguridad. En la mayor�a de pa�ses industrializados, una gran cantidad de preservativos altamente nocivos est�n prohibidos, pero proveedores e instituciones gubernamentales en pa�ses en desarrollo e incluso publicaciones recientes a�n recomiendan su uso. No deber�an emplearse preservativos qu�micos sin conocimiento completo de su composici�n, y aquellos que contienen DDT (dicloro-difenil-tricloretano), PCP (pentaclorofenol), Lindane (gamma-hexacloro-ciclohexano) y ars�nico DEBEN SER EVITADOS.
A�n continua la investigaci�n sobre preservativos no venenosos y no se ha llegado a un esclarecimiento completo sobre la toxicidad de los qu�micos recomendados y disponibles com�nmente. Sin embargo, parece seguro emplear preservativos a base de b�rax, soda, potasa, alquitr�n vegetal, cera de abeja y aceite de linaza. Sus resistencias a los agentes biol�gicos es menor que la de los qu�micos venenosos mencionados anteriormente, pero pueden ser igualmente efectivos junto con buenos dise�os de edificaciones (exclusi�n de humedad, buena ventilaci�n, accesibilidad para realizar mantenimiento y chequeos regulares, evitar el contacto con el suelo, etc.). Diversos m�todos de tratamiento qu�mico son posibles:
Pasar brocha y rociar las ca�as, lo cual s�lo tiene un efecto temporal, debido a la baja penetraci�n de los preservativos.
Sumergiendo la porci�n inferior de las ca�as reci�n cortadas (las que tienen hojas) en una soluci�n preservativa la cual sude por los vasos capilares mediante la transpiraci�n de las hojas. Este m�todo (llamado �remojo�) s�lo funciona can ca�as razonablemente cortas, ya que el l�quido podr�a no subir hasta el extremo superior de las ca�as largas.
Inmersi�n completa del bamb� verde durante aproximadamente 5 semanas en tanques abiertos llenos con una soluci�n preservativa. Se puede reducir el per�odo de remojo raspando la corteza externa o partiendo las ca�as. Alterando inmersiones calientes y fr�as se puede acortar el proceso y hacerlo m�s efectivo.
Remojo
Reemplazando la savia por una soluci�n preservativa dejando que la soluci�n fluya lentamente de un extremo de la ca�a al otro, expulsando la savia. Cuando la savia haya sido expulsada se puede recoger el excedente y volver a usar la soluci�n preservativa. El proceso (llamado el m�todo �Boucherie�) toma 5 d�as. pero puede ser reducido a unas cuantas horas con un tratamiento bajo presi�n.
Figura 1
Figura 2
Casas de Bamb� sobre Pilotes, Dhaka, Bangladesh
Aplicaciones
Ca�as completas para cimientos de pilotes (pero de poca durabilidad), estructuras reticuladas para edificaciones, vigas, cerchas estructuras laminares, gradas, escaleras, andamiajes, construcciones de puentes, tardos, cercados, muebles, instrumentos musicales.
La mitad de las ca�as como vigas, tejas para techos, canales, y para pisos paredes, refuerzo de concreto (�bamb�creto�), estructuras laminares.
Listones partidos de bamb� para esteras y paneles tejidos, biombos ornamentales, refuerzo de concreto, estructura laminares, cercados, muebles.
Tableros de bamb� (ca�as completas partidas y aplanadas) para piso, paneles para cielo raso y pared, puertas y ventanas.
Fibras de bamb� y virutas para tableros de fibra, tableros de part�culas y fibro concreto.
Ventajas
En muchas regiones el bamb� abunda, es barato y puede ser reemplazado r�pidamente despu�s del segado, sin que se originen las funestas consecuencias conocidas por el excesivo uso de la madera (es ambientalmente aceptable). La producci�n anual por peso por unidad de �rea puede llegar a ser 25 veces la producci�n de los bosques en los cuales crece la madera para construcci�n. El bamb� puede crecer en los patios.
La manipulaci�n durante la tala, el tratamiento, transporte, almacenamiento y construcci�n es posible con m�todos manuales simples e instrumentos tradicionales.
No hay desperdicios: se pueden usar todas las partes de la ca�a; las hojas se pueden emplear como paja o como alimentaci�n de animales.
La superficie redonda, agradablemente lisa no necesita tratamiento superficiales.
La elevada relaci�n resistente a la tracci�n: peso, hace que el bamb� sea un material ideal para la construcci�n de estructuras de techo y reticuladas. Con un dise�o y mano de obra adecuados se pueden hacer construcciones totalmente de bamb�.
Debido a su flexibilidad y peso liviano, las estructuras de bamb� pueden soportar incluso fuertes terremotos y, en caso de caerse, �stas causan menos da�o que las estructuras hechas con la mayor�a de los otros materiales. La reconstrucci�n es posible en poco tiempo y a bajo costo.
Problemas
El bamb� tiene una durabilidad relativamente corta, especialmente en condiciones h�medas, pues es atacado f�cilmente por agentes biol�gicos, tales como los insectos y los hongos.
El bamb� se prende al fuego f�cilmente.
La baja resistencia a la compresi�n y a los impactos limitan su aplicaci�n en la construcci�n Un manejo inadecuado, mala mano de obra e inadecuado dise�o de las estructuras de bamb� pueden causar fisuraci�n astillamiento lo cual debilita el material y lo hace m�s vulnerable a los ataques de insectos y hongos. Los clavos pueden causar astillamiento.
Las distancias irregulares entre los nudos, su forma redonda y la disminuci�n gradual del ancho de las canas hacia el extremo superior hacen imposible construcciones con ajustes herm�ticos. El bamb�, por lo tanto, no puede reemplazar a la madera en muchas aplicaciones.
El bamb� causa un mayor desgaste de las herramientas que la madera.
Los tratamientos para preservar el bamb� no son lo suficientemente bien conocidos, especialmente con respecto a la alta toxicidad de algunos preservativos qu�micos recomendados por proveedores y entidades oficiales.
Soluciones
Ciertas especies de bamb� tienen una resistencia natural a los ataques biol�gicos, por lo que debe fomentarse su cultivo y empleo.
S�lo deber�n emplearse las ca�as maduras y tratadas adecuadamente. El bamb� no debe estar almacenado por mucho tiempo (si es as�, entonces no debe estar en contacto con la tierra) y debe ser manipulado cuidadosamente (evitando que se fisura o se da�e superficie externa dura). Debe ser empleado en estructuras cuidadosamente dise�adas (que aseguren condiciones secas, buena ventilaci�n de todos los componentes, accesibilidad para realizar las inspecciones, el mantenimiento y los reemplazos de las piezas da�adas).
La protecci�n contra el fuego se obtiene mediante un tratamiento con �cido b�rico, el cual tambi�n es un efectivo fungicida e insecticida, y fosfato de amonio.
Si se emplean clavos, tornillos o tarugos es esencial taladrar previamente para evitar astillamiento. Para las construcciones de bamb� es m�s apropiado unir las piezas mediante amarres.
El bamb� no debe ser empleado donde se requieran componentes con ajuste herm�tico. En cambio, los espacios libres entre los elementos de bamb� pueden ser empleados con ventaja para proporcionar ventilaci�n.
No deber�an seguirse ciegamente las recomendaciones para tratamientos preservativos con productos qu�micos. Deber�an buscarse primero diferentes opiniones de expertos. Independientemente del tipo de preservativo empleado, debe tenerse cuidado de proteger la piel y los ojos del contacto de �ste La necesidad de seguir completamente las precauciones de seguridad no es exagerada.