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Prologo

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El presente Manual tiene por objetivo poner a disposici�n de t�cnicos y extensionistas, informaci�n sobre diversas tecnolog�as que pueden ser aplicadas a nivel rural, para mejorar los sistemas de limpieza, secado y almacenamiento de granos de los peque�os agricultores.

Gran parte de la informaci�n contenida en este Manual fue utilizada para capacitar en 1990, a 72 t�cnicos de 18 pa�ses de Am�rica Latina y el Caribe, que recibieron un curso intensivo sobre tecnolog�as de poscosecha, en el Centro Nacional de Treinamento em Armazenagem (CENTREINAR) del Brasil, bajo los auspicios del Proyecto PFL/RLA/088/JPN "Programa de Capacitaci�n en Tecnolog�as de Poscosecha de Granos, para Extensionistas Agr�colas. El Proyecto se llev� a cabo como parte de las actividades del Programa de la FAO sobre Prevenci�n de P�rdidas de Alimentos en la Etapa de la Poscosecha, mundialmente identificado con las siglas PFL. El Programa PFL, que se inici� en 1978, le ha dado gran importancia a la capacitaci�n y difusi�n de tecnolog�as de poscosecha, debido a que estas actividades constituyen una de las mejores inversiones para incentivar a los agricultores a evolucionar y adecuar sus tecnolog�as al incremento mundial de la demanda de alimentos y a la din�mica de los cambios econ�micos y comerciales que peri�dicamente se vienen presentando.

Las experiencias del Programa PFL mostraron tambi�n, que aunque los factores que propician las p�rdidas en la etapa de la poscosecha, est�n fuertemente influenciados por las condiciones propias de cada localidad, los or�genes de los mismos, pueden generalizarse, lo que permite que los conocimientos y experiencias que se desarrollen en un determinado pa�s, puedan ser aprovechados para solucionar los problemas de otros paises. Bajo este concepto, el Programa PFL promovi� la ejecuci�n de 22 proyectos de car�cter regional o subregional, incentivando un mayor intercambio de informaci�n y cooperaci�n t�cnica. El Manual se publica como parte de las actividades de esta Oficina Regional y del Proyecto PFL/RLA/002/PFL "Apoyo a la Cooperaci�n T�cnica entre Pa�ses de Am�rica Latina y el Caribe para prevenir las P�rdidas Poscosecha de Alimentos B�sicos".

 


Introduccion

Las tecnolog�as de poscosecha empleadas en el medio rural, especialmente a nivel de los peque�os agricultores, han permanecido pr�cticamente sin evolucionar, lo que propicia continuar utilizando estructuras poco apropiadas que facilitan el deterioro de los granos y sus productos. La mayor�a de estas estructuras se caracterizan por estar mal dise�adas, sin los elementos que permitan proteger las cosechas de las plagas o de los efectos de las condiciones clim�ticas como la lluvia y el sol, que aceleran los procesos de transformaci�n y deterioro, propios de los productos biol�gicos. Su construcci�n, por lo general, se realiza sin los conocimientos t�cnicos que permitan asegurar la conservaci�n de las cosechas y, en muchas ocasiones, se utilizan no s�lo para el almacenamiento sino para otros fines, lo que hace m�s dif�cil la aplicaci�n de pr�cticas para el control de plagas o para la conservaci�n de los productos.

Otro de los aspectos que influye en la conservaci�n de las cosechas lo constituye la poca importancia que se le da a la preservaci�n de la calidad, especialmente por parte del productor y de quienes participan en los procesos de comercializaci�n. Esta situaci�n se ve incentivada por los bajos precios que recibe el agricultor por sus productos, lo que no le permite invertir para mejorar sus estructuras o para adquirir equipos que le ayuden a preservar sus cosechas. La calidad de los granos est� muy relacionada con su capacidad para resistir el manejo al que ser�n sometidos despu�s de la cosecha. Un producto deteriorado o con elevado contenido de humedad ser� mas dif�cil de conservar que uno seco y en buenas condiciones. Desde el punto de vista de su comercializaci�n, los productos de mejor calidad tendr�n mayor probabilidad de venderse a mejores precios. Este es uno de los aspectos fundamentales que es necesario que comprenda el agricultor, ya que ello le permitir� planificar con mayor seguridad el consumo y comercializaci�n de sus productos. Es importante que el agricultor sepa cu�les son los factores de calidad que van a influir en el deterioro para que pueda planificar los per�odos de almacenamiento. El control de la calidad se aplica casi en forma generalizada en la mayor�a de las industrias que utilizan los productos agr�colas como materia prima para la obtenci�n de sus productos.

El problema del deterioro y p�rdidas de las cosechas es de particular importancia para los agricultores de subsistencia, ya que su producci�n forma parte de los alimentos b�sicos que consume la familia durante todo el a�o. La parte no consumida la comercializan para adquirir otros productos que les son indispensables para su vida cotidiana.

Esta situaci�n no es exclusiva de este grupo de productores, ya que, en general, las tecnolog�as de almacenamiento y manejo poscosecha de los productos agr�colas no han evolucionado al mismo ritmo que aquellas destinadas a incrementar la producci�n. Los centros de investigaci�n continuamente est�n generando nuevas variedades de plantas, capaces de incrementar los rendimientos por unidad de superficie y con otras caracter�sticas de cultivo que incentivan su adopci�n por parte de los agricultores y la substituci�n de sus variedades tradicionales. El �xito logrado por la investigaci�n agr�cola y los esfuerzos que se realizan para incrementar la producci�n han ocasionado que, a nivel mundial, la oferta de productos agr�colas supere la demanda. Esta situaci�n es un tanto ficticia para los pa�ses en desarrollo que no son capaces de producir los alimentos b�sicos que requieren y que tampoco cuentan con los recursos necesarios para adquirirlos en el mercado internacional. Cuando la producci�n sobrepasa la demanda, por lo general se presenta una deformaci�n de los mercados y se requieren mayores cupos y tiempo de almacenamiento. El resultado es una disminuci�n de los precios que reciben los agricultores por sus productos y la necesidad de almacenarlos por per�odos de tiempo m�s largos. En la pr�ctica se ha demostrado que esta situaci�n se presenta con frecuencia cuando se planifican los incrementos de la producci�n sin considerar las facilidades de almacenamiento y manejo poscosecha que existen y la demanda del mercado.

Si bien los trabajos que se han desarrollado en los centros de investigaci�n han generado informaci�n como para satisfacer las necesidades de una producci�n mecanizada o para el manejo de vol�menes de granos, m�s o menos considerables, en centros de acopio y almacenamiento, los estudios realizados para comprender los fen�menos biol�gicos, sociales y culturales que son propios de los almacenamientos del sector rural, no han sido tan prol�ficos y, en la mayor�a de los casos, no se consideran los diversos factores que son decisivos para la adopci�n de nuevas tecnolog�as. Los resultados de los trabajos realizados para mejorar la producci�n agr�cola comercial, por lo general, no son aplicables a la producci�n agr�cola de subsistencia. El problema de alimentaci�n de los agricultores de subsistencia no se soluciona a trav�s de la importaci�n de alimentos si no cuentan con los recursos necesarios para adquirirlos en el mercado nacional o internacional.

Mejorar los actuales sistemas de manejo poscosecha y almacenamiento no requiere de grandes inversiones; bastar�a con que los agricultores y dem�s sectores involucrados hicieran m�s eficientes sus actuales pr�cticas de limpieza, secado, almacenamiento y control de plagas, para lograr un gran avance.

Este podr�a ser el primer paso para propiciar la adopci�n de nuevas tecnolog�as que son necesarias para adecuar el manejo poscosecha a la evoluci�n de la producci�n.

 


I. Los granos y su calidad

Formacion del grano

En general, los granos presentan caracter�sticas acordes con las especies a que pertenecen. Los elementos b�sicos de la estructura del grano son: tegumento, embri�n y tejido de reserva. Desde el punto de vista funcional, la semilla est� compuesta de una cobertura protectora, un eje embrionario y un tejido de reserva (figura 1).

Figura 1. Corte longitudinal de las semillas de: a) ma�z (Zea mays L.); b) arroz (Oriza sativa L.); y c) trigo (Triticum sativus L.).

 

Cobertura protectora

Es la estructura externa que envuelve la semilla y puede estar constituida apenas por el tegumento y, en algunos casos, tambi�n por el pericarpio. El tegumento es una cobertura formada por una capa de c�lulas; el pericarpio se origina de la pared del ovario.

La cobertura protectora tiene como funciones.

En resumen, la cobertura protectora tiene funciones protectoras, reguladoras y del imitadoras .

 

Eje embrionario

El eje embrionario tiene funci�n reproductiva con capacidad para iniciar divisiones celulares y crecer. Es la parte vital de la semilla. Se trata de un eje porque inicia el crecimiento en dos direcciones: hacia las ra�ces y hacia el tallo. Generalmente, el eje embrionario es peque�o con respecto a las dem�s partes de la semilla.

Tejido de reserva

Es una fuente de energ�a y de substancias org�nicas que son utilizadas por el eje embrionario en el proceso de germinaci�n; eso es, desde el comienzo de la germinaci�n hasta que se vuelve autotr�fico, capaz de sintetizar materias org�nicas por el proceso de fotos�ntesis. Las reservas de la semilla se pueden ubicar en los cotiledones, en el endospermo o en el perispermo (figura 2).

 

Composicion quimica del grano

Las principales substancias almacenadas por los granos son los carbohidratos, los l�pidos y las prote�nas. El principal carbohidrato de reserva en los granos es el almid�n. Cuando el almid�n es la substancia de reserva predominante, el grano es denominado amil�cea; es llamado oleaginoso cuando los l�pidos son las substancias de reserva predominantes; y proteico cuando �stas son las prote�nas.

Figura 2. Corte longitudinal de la semilla del frijol (Phaseolus vulgaris L.). Los cotiledones constituyen el tejido de reserva.

En el cuadro 1 se presenta la composici�n qu�mica de algunas semillas; en �l se pueden apreciar marcadas diferencias en la predominancia del material acumulado.

CUADRO 1: Composici�n qu�mica de semillas de algunas especies (100 g) (Watt y Merril, 1963)

Especie Agua % Prote�na (g) L�pidos (g) Carbohidratos Cenizas (g)
        Total (g) Fibra (g)  
Frijol blanco 10,9 22,3 1,6 61,3 4,3 3,9
Frijol rojo 10,4 22,5 1,5 61,9 4,2 3,7
Frijol negro y casta�o 11,2 22,3 1,5 61,2 4,4 3,8
Ma�z 13,8 8,9 3,9 72,2 2,0 1,2
Cacahuate 5,6 26,0 47,5 18,6 2,4 2,3
Arroz (no procesado) 12,0 7,5 1,9 77,4 0,9 1,2
Centeno 11,0 12,1 1,7 73,4 2,0 1,8
Sorgo 11,0 11,0 3,3 73,3 1,7 1,7
Soja 10,0 34,1 17,7 33,5 4,9 4,7
Trigo 13,0 14,0 2,2 69,1 2,3 1,7
Girasol 4,8 24,0 47,3 19,9 3,8 4,0

Al considerar el principal compuesto de reserva, los granos se pueden dividir en ricos en carbohidratos, como es el caso de la mayor�a de los cereales, y ricos en l�pidos. Los granos ricos en l�pidos son cultivados para ser utilizados como alimento o como materia prima para las industrias. Los granos cuyo material de reserva predominante es la prote�na son poco conocidos, siendo la soja una de las pocas excepciones.

El conocimiento de la composici�n qu�mica de las semillas es de inter�s pr�ctico, porque tanto su vigor como su potencial de almacenamiento est�n influenciados por los compuestos presentes.

 

Proceso respiratorio

Despu�s de cosechados, los granos contin�an viviendo y, como todos los organismos vivos, respiran.

Proceso respiratorio bajo condiciones aer�bicas

La respiraci�n bajo condiciones aer�bicas (en presencia de ox�geno libre) es el proceso por medio del cual las c�lulas vivas de los vegetales oxidan los carbohidratos y las grasas, por medio del ox�geno atmosf�rico, produciendo gas carb�nico (CO2) y agua (H2O) y liberando energ�a en forma de calor (figura 3).

Figura 3. Respiraci�n aer�bica.

La siguiente ecuaci�n representa este proceso:

C6H12O2 + 6O2 = 6CO2 + 6H2O + CALOR

Proceso respiratorio bajo condiciones anaer�bicas

La respiraci�n anaer�bica se produce sin la presencia del ox�geno libre; los productos finales de la respiraci�n se componen de gas carb�nico y algunos compuestos org�nicos simples, como el alcohol et�lico (C2H5OH). En la respiraci�n anaer�bica, el ox�geno tambi�n forma parte activa de las reacciones de oxidaci�n; no obstante, las c�lulas no reciben el oxigeno desde el exterior, sino que �ste se obtiene de la propia c�lula. Las fermentaciones son procesos de respiraci�n anaer�bica (figura 4).

Figura 4. Respiraci�n anaer�bica

En la masa de granos se encuentran algunas especies de levaduras (hongos unicelulares) que respiran en ausencia de ox�geno y aceleran la descomposici�n de los carbohidratos. La siguiente reacci�n representa este proceso:

C6H12O6 -----> 2C2H5OH + 2CO2 + CALOR

glucosa alcohol et�lico

Factores que afectan la respiraci�n

Seg�n las reacciones presentadas, el proceso respiratorio va acompa�ado de una p�rdida de substancias nutritivas. Los principales factores que afectan la velocidad del proceso respiratorio son.

- La temperatura
- El contenido de humedad de los granos
- El desarrollo de los hongos
- La composici�n del aire ambiente.

 

Temperatura

Al estudiar la influencia de la temperatura sobre el proceso respiratorio de los granos, diversos investigadores concluyeron que la respiraci�n aumenta r�pidamente cuando la temperatura se eleva de 30� a 40�C, y a partir de este punto se produce un acentuado descenso del proceso. Por lo general, el aumento de la temperatura puede acelerar la respiraci�n dos o tres voces hasta un cierto l�mite, arriba del cual disminuye como resultado de los efectos destructores de las altas temperaturas sobre las enzimas.

 

Nivel de humedad

El nivel de humedad de los granos influye directamente sobre su velocidad de respiraci�n. Los granos almacenados con humedad de entre 11 y 13 por ciento tienen un proceso respiratorio lento. Sin embargo, si se aumenta el contenido de humedad, se acelera considerablemente la respiraci�n y, en consecuencia, ocurre un deterioro. El nivel de humedad del producto es un factor fundamental para su conservaci�n.

 

Hongos

Recientes investigaciones concluyeron que una parte significativa del gas carb�nico (CO2) que se produce durante la respiraci�n, se debe al metabolismo de los insectos presentes en los granos secos y a los microorganismos (sobre todo hongos) presentes en los granos h�medos. Cuando los hongos son los principales agentes responsables del aumento del proceso respiratorio se puede llegar a un punto en que los granos h�medos dejan de ser organismos vivos y pasan a ser un substrato alimenticio de los hongos, que siguen respirando y transformando la materia seca de los granos en gas carb�nico, agua y calor.

 

Composici�n del aire ambiente

Aparte de la temperatura y del contenido de humedad que act�an sobre todos los procesos bioqu�micos, la composici�n del aire ambiente de almacenaje (relaci�n entre gas carb�nico y ox�geno tambi�n afecta el proceso respiratorio de la masa de granos. Cuanto mayor sea la proporci�n de CO2 y menor la de ox�geno menor ser� la intensidad respiratoria de los granos almacenados en una bodega o silo.

Consecuencia del proceso respiratorio

P�rdida de peso

Mientras m�s alto es el contenido de humedad y la temperatura de la masa de granos, m�s intenso es el proceso respiratorio lo que implica mayor consumo de substancias org�nicas, r�pido deterioro del producto y mayor p�rdida de materia seca y peso (figura 5).

Calentamiento de los granos

Existen dos clases de calentamiento en los granos:

- calentamiento de granos secos o calentamiento ocasionado por insectos que pueden desarrollarse en los granos con humedad cercana al 15 por ciento o menos, lo que produce temperaturas de hasta 42 C;
- calentamiento de granos h�medos ocasionado por microorganismos que se desarrollan en los granos con humedad de 15 por ciento o superior, lo que produce temperaturas de hasta 62 C.

Estos dos tipos de calentamiento se pueden desarrollar simult�neamente en la masa de granos, por lo que el calentamiento de granos secos se puede convertir en calentamiento de granos h�medos (figura 6).

Figura 5. P�rdida de peso debida a la respiraci�n.

Figura 6. Formaci�n de zonas de calentamiento debido a la humedad y desarrollo de insectos.

 

Factores que influyen en la calidad de los granos

Bajo las mismas condiciones de almacenamiento, los granos y las semillas pueden tener calidades diferentes, que dependen de variables ocurridas en etapas anteriores. De este modo, no se puede esperar que un lote de semillas de calidad mediana se comporte igual que un lote de semillas de alta calidad. La calidad inicial de los granos y de las semillas depende de los siguientes factores:

Condiciones clim�ticas durante el per�odo de maduraci�n de la semilla

Las condiciones del clima pueden ejercer gran influencia en dos etapas de la maduraci�n de las semillas. La primera corresponde a la etapa en que la semilla est� acumulando r�pidamente materia seca en el campo, antes de ser cosechada; en esta etapa es indispensable la presencia de humedad en el suelo en cantidades adecuadas. Un per�odo de sequ�a traer�a como consecuencia una semilla m�s liviana, es decir, con menor contenido de materia seca y, por lo tanto, ser�an menos vigorosas y tendr�an menor potencial para el almacenamiento. La segunda etapa, en que la semilla se muestra particularmente sensible, se presenta cuando alcanza su m�ximo contenido de materia seca; en este caso la semilla se deshidrata r�pidamente para entrar en equilibrio con la humedad relativa del aire. Si durante esta etapa llueve mucho, la deshidrataci�n ser� lenta y el contenido de humedad permanecer� elevado por un per�odo mayor, lo que propicia que las semillas se deterioren con rapidez.

Grado de maduraci�n en el momento de la cosecha

Las semillas recolectadas antes o despu�s del punto de madurez fisiol�gica son semillas con menor potencial de almacenamiento, ya sea porque no han alcanzado su m�ximo vigor o porque ya se inici� el proceso de deterioraci�n.

Da�os mec�nicos

Desde la cosecha hasta el momento del almacenamiento, los granos pueden sufrir impactos que les ocasionan grietas o fragmentaciones. Los granos quebrados se pueden eliminar durante el beneficio, pero no se eliminan los que presentan grietas y que permanecen con la masa de granos que va a ser almacenada. Estos granos se deterioran con gran facilidad y se convierten en focos que afectan a los granos sanos.

Una semilla se puede da�ar mec�nicamente bajo las siguientes circunstancias.

En la cosechadora. Se trata de una de las m�s importantes fuentes de da�o y ocurre en el momento del desgranado, es decir, cuando se separan los granos de la estructura que los contiene (vaina, mazorca, etc.) (figura 7).

Figura 7. La deficiente calibraci�n y operaci�n de las cosechadoras ocasiona graves da�os y p�rdidas de granos.

Durante el beneficio. El da�o ocurre durante las sucesivas caldas de los granos desde diversas alturas. Los granos y las semillas pasan por una serie de equipos desde que llegan del campo hasta que se almacenan, present�ndose rozamientos y ca�das (figura 8).

Durante el almacenamiento. El da�o ocurre tanto en el almacenamiento a granel como en sacos. Los granos que quedan debajo de una pila de sacos o de un mont�n a granel tienden a quebrarse por el peso de los que est�n arriba.

Durante el transporte. Este da�o se produce como consecuencia de la falta de una buena supervisi�n durante la carga y descarga, sobre todo de camiones o vagones. Los obreros que realizan esta labor debieran estar conscientes de la importancia que tiene el no da�ar las semillas y tratar los granos envasados o a granel con el debido cuidado (figura 9).

Figura 8. Los equipos de transporte en mal estado y las ca�das desde gran altura ocasionan la quebradura de los granos.

Figura 9. Deficientes pr�cticas de carga y descarga da�an los granos y sus envases.

Impurezas

Los granos que contienen impurezas (fragmentos del mismo producto) y materias extra�as (residuos vegetales y cuerpos extra�os, como tierra, etc.) son portadores de una mayor cantidad de microorganismos y presentan condiciones que facilitan su deterioro. Las materias extra�as impurezas, bajo las mismas condiciones de humedad relativa y temperatura del aire, presentan contenidos de humedad m�s altos que el producto.

La acumulaci�n de impurezas y materias extra�as en determinadas zonas de un silo vertical o de un granero forma una masa compacta y h�meda que dificulta las operaciones de secado, aireaci�n y fumigaci�n. En general, los granos almacenados presentan un espacio vac�o del 40 al 50 por ciento del volumen que ocupan. Si la masa de los granos contiene un alto porcentaje de polvo, fragmentos del producto y cuerpos extra�os, �stos ocupar�n los espacios vac�os, lo que dificultar� las diversas operaciones. El espacio intergranular deber� estar exento de impurezas y materias extra�as, con la finalidad de que presente condiciones �ptimas para el paso del aire caliente (secado), del aire fr�o (aireaci�n) y de los fumigantes.

El contenido de impurezas y materia extra�as tambi�n es de gran importancia desde el punto de vista comercial. Cuando el producto est� sucio es clasificado como de menor calidad y sufre una considerable reducci�n de precio.

Humedad

Si bien hay otros factores que pueden ejercer influencia sobre la conservaci�n de los granos, el contenido de humedad es el principal factor que influye en la calidad del producto almacenado. Para obtener un almacenamiento eficiente, los granos deben tener un bajo contenido de humedad, ya que los granos h�medos constituyen un medio ideal para el desarrollo de microorganismos, insectos y �caros.

Temperatura

La acci�n de la temperatura sobre la conservaci�n de los alimentos es conocida universalmente. Los alimentos y otros materiales biol�gicos se conservan mejor en ambientes refrigerados que en altas temperaturas, sobre todo si su contenido de humedad es alto; este hecho se basa en el principio de que la mayor�a de las reacciones qu�micas se aceleran con el aumento de la temperatura. Los granos con alto contenido de humedad, que son inadecuados para el almacenamiento convencional, pueden conservarse en refrigeraci�n. Los granos almacenados tienen menor posibilidad de deterioro cuando est�n fr�os. Las bajas temperaturas pueden compensar los efectos de un alto contenido de humedad y evitar el desarrollo de microorganismos, insectos y �caros que atacan los granos almacenados.

Microorganismos

Los hongos son los principales microorganismos de la microflora presentes en los granos almacenados y constituyen la m�s importante causa de p�rdidas y deterioro durante el almacenamiento. Prefieren ambientes o substratos con alto contenido de humedad y son los agentes responsables por el gran aumento de la respiraci�n de los granos h�medos. Por lo general, los hongos que atacan los granos se dividen en dos grupos: hongos de campo y hongos del almacenamiento.

Hongos de campo. As� son llamadas las especies que contaminan los granos antes de la cosecha, durante su desarrollo en la planta. Estos hongos necesitan para su desarrollo un alto contenido de humedad, es decir, granos en equilibrio con una humedad relativa de entre el 90 y el 100 por ciento. Las esporas de estos hongos pueden sobrevivir durante mucho tiempo en los granos h�medos; sin embargo, no germinan cuando el contenido de humedad est� en equilibrio con humedades relativas inferiores al 75 por ciento.

Los hongos de campo pueden provocar p�rdida de la coloraci�n natural y del brillo de los granos, con lo que se reduce el valor comercial del producto. En las semillas, adem�s de reducir el poder germinativo y el vigor, pueden ocasionar putrefacci�n de las ra�ces y otras enfermedades de las plantas.

Hongos del almacenamiento. Estos hongos se desarrollan despu�s de la cosecha, cuando el contenido de humedad de los granos est� en equilibrio con una humedad relativa superior al 65 o 70 por ciento. Los hongos que proliferan con mayor frecuencia en los granos almacenados son algunas especies de los g�neros Aspergillus y Penicillium. Las principales p�rdidas ocasionadas por hongos en granos y cereales se deben a:

En silos y bodegas, los da�os causados por los hongos del almacenamiento son mayores que los producidos por los hongos de campo (Figura 10).

Figura 10. Granos invadidos y compactados por los hongos de almacenamiento.

 

Insectos

Los insectos son importantes agentes que pueden causar da�os a las semillas tanto en el campo como durante el almacenamiento, reduciendo dr�sticamente su calidad. Si la poblaci�n de insectos crece en forma desmesurada, adem�s de reducir la calidad del grano, se produce un incremento de la temperatura y humedad de los granos, un aumento del contenido de bi�xido de carbono y una reducci�n del contenido de ox�geno del medio ambiente.

El embri�n puede sufrir diferentes grados de da�o o hasta morir durante la alimentaci�n de los insectos en su estado de adulto o larva, o durante la oviposici�n. Si el embri�n sobrevive, las reservas del endospermo pueden ser insuficientes para el desarrollo normal de la pl�ntala (figura 11).

Figura 11. Granos da�ados por insectos.

Los insectos son portadores de hongos que pueden debilitar o consumir las semillas o atacar la pl�ntala que de ella se origina. Algunos insectos forman capullos y telas, que unen los granos formando conglomerados que hacen m�s dif�ciles las operaciones de aireaci�n y control fitosanitario. Los insectos de granos almacenados mas perjudiciales son aquellos que se alimentan del embri�n y que destruyen el poder germinativo de la semilla. Los insectos que viven en el interior de la semilla se alimentan principalmente del endospermo, en cuyo caso el embri�n no es afectado directamente, pero la reducci�n parcial o total de las reservas alimenticias hace que la semilla pierda su vigor y produzca una pl�ntala d�bil o incapaz de sobrevivir.

La infestaci�n se origina tanto en el campo como en el almac�n. Los insectos del almacenamiento com�nmente se encuentran presentes en almacenes, silos, trojes, dep�sitos en general e inclusive en casas-habitaci�n, por lo que la semilla puede infestarse f�cilmente al ser almacenada cerca de productos ya infestados. Los da�os causados por la infestaci�n de campo pueden evitarse si se cosecha la semilla tan pronto est� madura y se la somete a un secado y fumigaci�n oportuna (figura 12).

Figura 12. Da�o total de los granos por causa de los insectos.

La temperatura y la humedad son los principales factores que influyen en el desarrollo de los insectos.

Temperatura: La mayor�a de los insectos que atacan los granos almacenados son de origen subtropical y tropical. En la regiones muy fr�as, los insectos alcanzan niveles de reproducci�n tan bajos que no llegan a caracterizarse como plagas. En los granos que se mantienen bajo los 17�C, el desarrollo de los insectos resulta insignificante. Los l�mites de temperatura para el desarrollo de la mayor�a de los insectos que atacan los granos almacenados var�an entre 20 y 35�C.

Humedad. El contenido de humedad de los granos es un factor cr�tico para la sobrevivencia del insecto. Los insectos toman de los alimentos la humedad que requieren para sus procesos vitales. El aumento del contenido de humedad favorece la proliferaci�n de los insectos; sin embargo, por sobre un cierto l�mite, el desarrollo de microorganismos inhibe el de los insectos. Los granos de cereales con humedad inferior al 10 por ciento inhiben la actividad de los insectos.

Aparte de la temperatura y del contenido de humedad de los granos, la composici�n del aire intergranular (relaci�n ox�geno/gas carb�nico) constituye un importante factor para el desarrollo de las poblaciones de insectos que infestan los granos almacenados. En bodegas y silos, la masa de granos forma un microclima que afecta la respiraci�n de los granos y organismos asociados a ella, por lo que la composici�n del aire intergranular puede resultar profundamente modificada.


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