Back to Home
Page of CD3WD Project or Back to list of CD3WD Publications
Indice
-
Precedente - Siguiente
Descripci�n. Es una unidad de almacenamiento
de fondo plano y un solo compartimiento (Figura 118). Puede ser
construido de hormig�n, alba�iler�a, estructura met�lica o
una combinaci�n de materiales, y debe tener esencialmente buena
ventilaci�n, facilidades para mover los granos, un drenaje
adecuado y techo impermeable.
Figura 118. Vista externa
del almac�n convencional.
Los almacenes convencionales ofrecen buenas condiciones para
la conservaci�n del producto por un per�odo relativamente
largo, siempre que se observen algunos requisitos operativos
indispensables. El almac�n tradicional tiene una vida �til
media de 25 a�os.
Uso. Es una estructura propia para
almacenamiento de productos envasados en sacos. El almacenamiento
se realiza en estibas o lotes individualizados de un mismo
producto agr�cola. La operaci�n del almacenamiento en sacos es
m�s lenta, pues requiere mucha mano de obra; esta
caracter�stica es una ventaja considerable en regiones con alto
porcentaje de mano de obra inactiva y con deficiencias en el
suministro de energ�a el�ctrica, o cuando se manejan vol�menes
de granos relativamente peque�os. Este tipo de almacenes sirve
para almacenar toda clase de productos como ma�z, frijol, arroz,
trigo, soja, sorgo y caf�, as� como otros productos no
comestibles.
Por otra parte, en unidades centrales de almacenamiento de muy
alta capacidad, el manejo de los productos debe ser eficiente,
raz�n por la cual la unidad debe contar con equipos adecuados
para que los flujos de las operaciones b�sicas tengan el mayor
nivel de mecanizaci�n posible. Los almacenes convencionales son
ideales para centros de acopio rurales, ya que su costo de
inversi�n es muy inferior al de los silos y equipos mecanizados.
Dimensiones. Las dimensiones de los almacenes
dependen de la cantidad de producto que va a ser almacenado.
Existen almacenes para granos de m�s de 4.000 m�, pero su
descripci�n se concentrar� en los almacenes peque�os. En el
cuadro 10 se muestran las dimensiones y capacidades de algunos de
estos almacenes. El n�mero de columnas de sustentaci�n depende
del tama�o del almac�n como muestra el cuadro 11.
CUADRO 10: Dimensiones del almac�n convencional de
acuerdo con su capacidad
| Capacidad
(sacos de 60 kg) |
Largo
(m) |
Ancho
(m) |
Altura
(m) |
| 100 |
5,0 |
3,0 |
3 |
| 200 |
5,5 |
5,0 |
3 |
| 600 |
7,0 |
5,5 |
4 |
| 1 200 |
14,0 |
7,0 |
4 |
CUADRO 11: N�mero de columnas necesarias para la
sustentaci�n del almac�n convencional
| Capacidad
del almac�n (sacos de 60 kg) |
N�mero
do columnas de sustentaci�n |
| 200 |
6 |
| 600 |
6 |
| 1 000 |
6 |
| 1 200 |
8 |
Para permitir la ventilaci�n natural del almac�n, �ste debe
contar con las aberturas apropiadas y con tragaluces en el techo.
El n�mero de aberturas y tragaluces para la ventilaci�n se
muestra en el cuadro 12 para diferentes capacidades del almac�n.
CUADRO 12: N�mero de aberturas y tragaluces de
ventilaci�n necesarios en el almac�n convencional
| Capacidad
del almac�n (sacos de 60 kg) |
N�mero
de aberturas en los ladee mayores del almac�n |
N�mero
de tragaluces en el techo |
| 100 |
1 |
1 |
| 200 |
1 |
1 |
| 600 |
2 |
2 |
| 1 200 |
4 |
4 |
Material necesario. La lista de material que
se indica a continuaci�n es para un almac�n con capacidad para
600 sacos. No se incluye el material para el techo y la
instalaci�n el�ctrica. Este listado permite hacer un
presupuesto aproximado del costo de los materiales, los cuales
var�an en cada lugar.
- 32 kg de cal para pintura.
- 7 m� de arena de r�o.
- 4 m� de arena lavada.
- 82 sacos de cemento (50 kg).
- 7 m� de grava o piedra de cantera del n�mero 2.
- 10 500 ladrillos macizos (se pueden utilizar tambi�n
bloques de cemento, disponibles en la zona).
- 150 m de alambre con di�metro de 1,98 mm
aproximadamente.
- 10 m de hierro de construcci�n CA-SO, de 13 mm de
di�metro.
- 550 m de hierro de construcci�n CA-SO, de 9,5 mm de
di�metro.
- 170 m de hierro de construcci�n CA-SO, de 4 mm de
di�metro.
- 1 puerta de madera de 2 por 1,60 m.
- Marco para la puerta.
- 3 m� de tela met�lica de malla de 6 mm.
- 10 litones de madera, de 3 por 3 cm.
- 50 m de listones de madera de 1 por 7 cm.
- Una chapa galvanizada de 1 por 2 m, con 0,45 mm de
espesor.
- 5 litros de pintura asf�ltica.
- 1 litro de pintura anticorrosiva.
- Una cerradura.
- 12 bisagras o goznes de 7 cm de largo.
Costos de construcci�n. Los costos de
construcci�n var�an mucho de regi�n a regi�n aun dentro del
mismo pa�s; sin embargo, puede estimarse que la construcci�n de
un almac�n sencillo puede costar alrededor de US$ 100 a 150 por
metro cuadrado de construcci�n.
Para almacenes m�s sofisticados, el precio aumenta
considerablemente. Esta cifra s�lo debe considerarse como un
valor indicativo.
Construcci�n. Seleccione el lugar para la
construcci�n del almac�n cerca de la propiedad, en un terreno
alto, libre de inundaciones. La capa fre�tica deber� estar a
m�s de 1 m de profundidad durante la �poca de lluvias, esto es,
que al excavar el terreno no se encuentre agua muy
superficialmente.
- Limpie y nivele el terreno. El �rea que se va a limpiar
deber� tener como m�nimo el doble del �rea que va a
ser construida.
- La construcci�n de un almac�n de este tama�o es una
obra importante. Se recomienda, por lo tanto, asesorarse
con un especialista y no ahorrar en la calidad de los
materiales, pues ello puede hacer peligrar la estabilidad
de la estructura.
- Marque la obra como muestra la figura 119.
- Marque los cimientos y columnas como muestra la figura
120.
- Construya los cimientos de las paredes y las columnas del
almac�n excavando zanjas de 40 cm de ancho; la
profundidad de las zanjas depende del tipo de suelo y
var�a entre 20 a 50 cm. En el sitio de las columnas, la
zanja deber� tener 50 cm de profundidad (figura 121). La
selecci�n de la profundidad de las zanjas para las
zapatas de paredes y columnas debe hacerse muy
cuidadosamente, con la asistencia de un ingeniero o
arquitecto. Por ejemplo en zonas arroceras, generalmente
los pisos son malos, por lo que las zapatas deber�n ser
bastante profundas.
- Apisone muy bien el fondo de la zanja y nivele con
hormig�n de una proporci�n 1:5:8. Construya una viga de
hormig�n de 15 cm de ancho por 20 cm de alto, con hierro
de construcci�n de 9,5 mm de di�metro (figura 122). Es
importante indicar que si al hacer las zanjas para las
zapatas, �stas se llenan de agua, ello indica que la
zona no es apropiada para la construcci�n del almac�n,
a menos de que se ejecuten obras de ingenier�a m�s
especializadas.
Figura 119. Dimensiones para
la construcci�n de la obra.
Figura 120. Dimensiones
para los cimientos y los pilares.
Figura 121. Dimensiones de
la excavaci�n para los cimientos y las columnas.
Figura 122. Detalle de la
viga de concreto de los cimientos.
- Nivele y compacte el piso. Construya el piso dividido en
cuadros de 2 por 2 m, con listones de madera tratada con
pintura de asfalto. C�bralo con hormig�n de 7 cm de
espesor.
- Levante las paredes de ladrillo (o de bloques) y las
columnas de 10 por 15 cm, hasta una altura de 4 m. Ajuste
el marco de la puerta de entrada del almac�n en el
centro de uno de los lados del galp�n, como se muestra
en la figura 123.
Figura 123. Armado del
marco de la puerta.
- Haga 4 entradas de aire en los muros m�s largos, de 25
cm de alto por I m de largo, a 60 cm del piso. Construya
una viga de hormig�n de 10 por 10 cm, con 1,40 m de
largo, en las entradas de aire (figura 124).
- Construya las columnas con 4 varillas de hierro de
construcci�n de 6 mm de di�metro, con amarres o
estribos de hierro de 4 mm de di�metro, espaciados a 20
cm. El hormig�n deber� tener una proporci�n de 1:2:3
(figura 125).
- Vaya llenando las columnas por partes, despu�s de
levantar cada metro de pared (figura 126).
Figura 124. Detalle de la
entradas de aire.
Figura 125. Construcci�n
de las columnas.
Figura 126. Detalle del
llenado de las columnas.
- Construya las vigas de hormig�n de 10 cm de ancho por 20
cm de alto, a 2 m y 4 m del piso. La viga de hormig�n
debe ser hecha con cuatro varillas de hierro de
construcci�n de 6 mm de di�metro, con amarre o estribos
de hierro de 4 mm de di�metro, espaciados a cada 20 cm
(figura 127). La viga de hormig�n se debe amarrar con
los hierros de las columnas de sustentaci�n.
- La estructura del techo puede ser fabricada de madera o
de metal, de acuerdo con las facilidades existentes. Para
un almac�n como el que se presenta aqu�, se puede
pensar en una estructura de madera; �sta debe ser
construida por personal especializado y debe soportar no
s�lo el techo, sino la fuerza del viento y de la lluvia.
Figura 127. Construcci�n
de las vigas de hormig�n de la parte superior de los muros.
- Construya el techo del almac�n de dos aguas, con tejas
de asbesto-cemento o l�minas galvanizadas. El tejado
debe tener una inclinaci�n m�nima de 30 grados y un
alero de 50 cm. Haga 4 tragaluces para la circulaci�n
del aire (figura 128). Llene con mezcla o argamasa el
espacio entre las tejas y la pared y ponga una tela de
malla met�lica de 6 mm en los tragaluces para evitar la
entrada de p�jaros y roedores.
- Fabrique marcos de madera con listones de madera de 24
por 98 cm, revestidos con tela de malla met�lica de 6 mm
y col�quelos en las entradas del aire de la
ventilaci�n.
- Corte pedazos de chapa galvanizada de 0,45 mm de espesor,
de 1,10 m por 30 cm para fabricar las ventanas de
entradas del aire de la ventilaci�n natural. Coloque un
gozne en uno de los lados mayores de la chapa e instale
las ventanas en las entradas de aire, colocando apoyos
para mantenerlas abiertas (figura 129).
Figura 128. Detalle de los
tragaluces del almac�n.
Figura 129. Detalle de las
ventanas para las entradas de aire.
- Coloque una pesta�a de chapa galvanizada de 7 cm de
ancho por I ,10 m de largo arriba de cada ventana de
ventilaci�n.
- Construya con hormig�n una calzada o acera de I m de
ancho y 5 cm de espesor alrededor del almac�n, con una
inclinaci�n de 5 por ciento (figura 130).
- Revista interna y externamente el almac�n con argamasa.
Para proteger el almac�n contra roedores, aplique una
capa de cemento liso de 60 cm de altura en la parte
externa de los muros, pegado al piso (figura 131).
Aseg�rese que las puertas y ventanas ajusten
perfectamente sin dejar rendijas.
- Pinte el almac�n con cal. Las ventanas deben pintarse
con pintura anticorrosiva.
Figura 130. Calzada o acera
alrededor del almac�n.
Figura 131. Detalle de la
protecci�n contra los roedores.
Manejo del almac�n. Para que un almac�n
convencional ofrezca seguridad durante el almacenamiento es
necesario mantenerlo en buen estado antes y durante el
almacenamiento del producto, evitando as' p�rdidas innecesarias.
Antes de poner el producto en el almac�n se recomienda seguir
las siguientes instrucciones:
- Inspeccionar el techo y arreglarlo si es necesario para
evitar goteras (figura 132).
- Mantener las puertas, ventanas y tragaluces en buenas
condiciones para evitar la entrada de ratones y p�jaros.
- Reparar las paredes, pisos y techo del almac�n para que
no tengan agujeros donde puedan alojarse insectos y
ratones (figura 133).
- Limpiar las paredes y el techo del almac�n y barrer el
piso.
Figura 132. Inspecci�n y
reparaci�n externa.
Figura 133. Reparaci�n de
paredes internas, pisos y techos del almac�n.
- Pulverizar el piso, paredes y equipos con un insecticida
adecuado.
- Planificar la utilizaci�n del almac�n: cuente el
n�mero de sacos que van a ser almacenados y haga la
delimitaci�n del �rea �til del almac�n, de acuerdo a
la figura 134.
- Distribuya en el almac�n las tarimas de 1,60 m de largo
por 1,40 m de ancho. El espacio entre las paredes y las
tarimas debe tener como m�nimo 70 cm, seg�n muestra la
figura 135.
Figura 134. Demarcaci�n
del �rea �til del almac�n.
Figura 135. Distribuci�n
de la tarimas en el piso.
- Determine la humedad de los granos y si est�n secos
env�selos todos con el mismo peso, verificando antes si
los sacos no est�n deteriorados o agujereados.
- Haga el estibado poniendo como m�ximo 20 capas de sacos
en cada estiba y haciendo el amarre como muestra la
figura 136.
- Ponga una etiqueta indicando el tipo de producto, la
cantidad de sacos y la fecha del inicio del
almacenamiento en cada pila.
Figura 136. Construcci�n
del estibado.
Despu�s de poner el producto en el almac�n, se debe observar
lo siguiente.
- Mantener el almac�n limpio y las estibas arregladas
(figura 137).
- Inspeccionar el almac�n y las estibas del producto por
lo menos una vez a la semana. Inspeccionar con cuidado la
presencia de insectos, ratones o focos de calentamiento.
Figura 137. Vista general
de las estibas.
- Hacer un control sanitario de las estibas con un
insecticida adecuado cuando el producto entra en el
almac�n.
- Pulverizar las estibas con un insecticida residual.
- Durante el almacenamiento, saque muestras por lo menos
cada dos meses para determinar la humedad de los granos.
Si hay infestaci�n, repetir la operaci�n de aplicaci�n
de insecticidas.
Los almacenes de tipo convencional, usados generalmete para el
almacenamiento de productos ensacados, pueden ser adaptados para
almacenar productos a granel. Es costumbre llamar a esta
adaptaci�n "piscina". En la "piscina" deben
ser instalados duc�os de aireaci�n que pueden ser construidos
con los materiales disponibles en el mismo almac�n, tales como
sacos y tarimas de madera (figura 138).
Figura 138.
"Piscina" para el almacenamiento de granos.
Uso. La "piscina" se usa para
almacenar granos a granel y se puede construir utilizando todo el
almac�n o solamente una parte.
Material necesario.
- Sacos de yute o sisal, nuevos o bien conservados.
- Tarimas de madera.
- Pel�cula pl�stica para cubrir el piso.
- Ventilador centr�fugo para aireaci�n.
Dimensiones. Las dimensiones de una piscina
dependen del espacio disponible en el almac�n, de la cantidad de
producto que se va almacenar, de las facilidades existentes para
la carga y descarga del producto, y de otros factores.
Constructi�n. Elija el lugar para la
construcci�n dentro del almac�n. Luego proceda de la siguiente
manera:
- Marque el �rea para facilitar el alineamiento de las
paredes de la "piscina" (figura 139).
- Marque el lugar donde ser� instalado el ducto de
aireaci�n, siempre en direcci�n longitudinal de la
"piscina" (figura 140).
- Cubra el �rea marcada con una pel�cula de pl�stico,
para evitar que el producto quede directamente sobre el
piso del almac�n.
- Ensaque el producto que ser� usado para la construcci�n
de las paredes de la piscina, teniendo cuidado de que los
sacos tengan el mismo peso del producto. (figura 141).
Figura 139. Vista general
del �rea de la "piscina".
Figura 140. Posici�n del
ducto de aireaci�n.
Figura 141. Pesaje del
producto.
- Ponga la primera capa de sacos para formar la base de la
pared y del ducto de aireaci�n (figura 142).
- Coloque la segunda capa poniendo los sacos en direcci�n
contraria a la primera, para amarrar los muros de la
piscina (figura 143).
- Contin�e colocando las capas alternadamente hasta la
altura deseada.
- Ponga tarimas de madera sobre los sacos que forman el
ducto de aireaci�n (figura 144).
- Cubra las tarimas del t�nel con sacos de yute o sisal
vac�os, aprovechando los que han sido descartados por
estar rotos (figura 145). Aseg�rese que est�n limpios y
sin insectos.
- Instale el ventilador conect�ndolo al ducto de
aireaci�n (figura 146).
Figura 142. Formaci�n de
la primera hilera de sacos y del ducto de aireaci�n.
Figura 143. Amarre de los
muros de la piscina.
Figura 144. Construcci�n
del ducto de aireaci�n.
Figura 145. Forma de
colocar los sacos en el ducto de aireaci�n.
Figura 146. Detalle de la
instalaci�n del ventilador.
Manejo. Compruebe que los granos tengan un
contenido de humedad adecuado para el almacenamiento (consulte el
cuadro 2), y a continuaci�n:
- llene la "piscina" manualmente o utilizando
equipo mec�nico para el transporte de los granos;
- haga una aplicaci�n de insecticida;
- aplique aireaci�n preventiva a la masa de granos
conectando el ventilador cuando la humedad del ambiente
no sea alta. Airear en condiciones de alta humedad
relativa puede causar rehumedecimiento del grano, con
serio peligro para su calidad;
- muestree peri�dicamente la masa de granos para comprobar
la humedad, la infestaci�n por insectos, los focos de
deterioro y otras anormalidades;
- mida la temperatura del interior de la masa de granos
utilizando una sonda port�til.
CEPED. CENTRO DE PESQUISAS E DESENVOLVIMENTO (Brasil). 1985.
Como construir um silo de ferro-cimento. Sao Paulo, ABCP. 15 p.
COMPANHIA ESTADUAL DE SILOS E ARMAZENS (Brasil). 1974. Graos;
beneficiamento e armazenagem. Porto Alegre-RS, Brasil. 148 p.
CHRISTENSEN, C.M. 1974. Storage of cereal grains and their
produc�s. Ameritan Association of Cereal Chemist. St. Paul,
Minnesota, U.S.A. 540 p.
MERCH, R.F. e GOMES, N.K. 1982. Beneficiamento e armazenamento
de graos. Porto Alegre-RS, Brasil, CESA. 104 p.
PEREIRA, J.A.M. e PEREIRA, A.L.R.M. 1987. Determina��o de
umidade de graos. Vi�osa, M.G., Brasil, CENTREINAR. Notas de
aula. 33 p.
PUZZI, D. 1977. Manual de armazenamento de graos. Sao Paulo,
Brasil, Editora Agron�mica CERES. 405 p.
TEIXEIRA, M.M. e OLIVEIRA FILHO, D. 1986. Manual de
constru��o do silo de solo-cimento "jo�o-de-barro".
Brasil. Serie CENTREINAR. 25 p.
Indice
-
Precedente - Siguiente