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Eduardo V�lez Monta�ez, Director de Inversiones Union de Acopio
3.4.2.1. Introducci�n
Una vez m�s nuestro Pa�s participa en un Evento de esta naturaleza. Ya en el a�o 1992 en M�xico expusimos ampliamente nuestros discretos avances, dificultades y perspectivas, en el desarrollo de la peque�a y mediana agroindustria en el medio urbano y rural, as� como una propuesta de proyecto para el desarrollo y fortalecimiento de las mismas, en la Rep�blica de Cuba, a�n sin aprobar. En apretada s�ntesis y como una extensi�n de aquel, rese�amos nuestro informe.
3.4.2.2. Estado actual, limitaciones y posibilidades de desarrollar microempresas agroindustriales
Hoy estamos justamente en el proceso de consolidaci�n del Programa Alimentario y en este Trienio hemos logrado un salto cuantitativo en el n�mero de centros que realizan labores de procesamiento de frutas y hortalizas en peque�a y mediada escala a nivel dom�stico y comunitario, con un �nfasis marcado en la primera. Las limitaciones a las que hoy nos enfrentamos en lo referido a la disponibilidad de productos en algunas �pocas del a�o, ha permitido crear una conciencia colectiva de esta tarea, lo que significa que las agroindustrias hoy suman m�s de una treintena y existen a nivel de municipio, de agromercado, de empresas de alimentaci�n colectiva, de cooperativas de producci�n agropecuaria, etc.
Favorece a�n m�s este desarrollo las nuevas formas de organizaci�n que se introducen a partir de recientes definiciones que permiten en casi un centenar de municipios disponer de todo lo que se cultiva en raz�n de la alimentaci�n propia de dicha estructura de base.
Entre estos municipios los hay productores de hortalizas y/o de frutas y que significa el 13% de la poblaci�n rural y urbana del pa�s. Se suman a esta lista un grupo de municipios que cultivan tub�rculos y ra�ces lo que permite elaborar algunos productos derivados como el conocido casabe, torta de yuca, que procesaban nuestros antepasados y que hoy tiene mucha aceptaci�n en la poblaci�n rural y urbana de 6 provincias del pa�s que conforman la Regi�n Oriental.
CUADRO No. 1 Inventario de Microempresas Agroindustriales Edici�n Agosto/94
| Provincia | No. centros | Municipios | Producci�n que realiza |
| P. del R�o | 1 | P. R�o | Conservas de frutas y hortalizas, pur� de tomate y de aj�. |
| La Habana | 2 | Guanajay y Mariel | Conservas de frutas y hortalizas |
| C. Habana | 4 | Arroyo Naranjo, San M. del Padr�n Boyeros y 10 de Octubre |
Jugos, pur� de tomate, vinos y caldosas |
| Matanzas | 1 | Matanzas | Pulpa de frutas |
| Villa Clara | 3 | Sta. Clara Camajuan�, Cascajal |
Conservas de frutas y hortalizas, pur� detomate y mermeladas |
| Cienfuegos | 1 | Cienfuegos | Pulpa de frutas |
| S. Sp�ritus | 1 | S.Sp�ritus | Pulpa de frutas |
| C. de Avila | 1 | 1ro. Enero | Encurtidos |
| Camag�ey | 9 | Camag�ey, Minas, Florida, Sibanic�, Najasa, Jimag�ay�, G�aimaro, Sta. Cruz Sur |
Casabe de Yuca, Pulpa de frutas |
| Holgu�n | 3 | Velasco Holgu�n |
Encurtidos y casabe de yuca, pulpa de frutas |
| Granma | 8 | Jiguan�, Bayamo, Manzanillo, Media Luna |
Jugos, mermeladas, casabe de yuca y ajiaco |
| Stgo. de Cuba | 1 | Stgo. Cuba | Pulpa de frutas |
| Guant�namo | 3 | Guant�namo | Pur� de tomate, jugos, |
De las 14 provincias en que se divide pol�tica y administrativamente la Rep�blica de Cuba, en 13 existen microempresas agroindustriales, distribuidas en 30 municipios, las que de forma general est�n ubicadas en zonas de alto potencial agr�cola con una marcada incidencia en productos como el tomate, mango, guayaba, col, zanahoria, pepino, pimiento y yuca.
3.4.2.3. Participaci�n de mujeres y j�venes en procesamiento a peque�a escala
La participaci�n de la mujer est� presente en la totalidad de las microempresas agroindustriales y representa el 47% de la fuerza laboral activa, fundamentalmente, en actividades directas a la producci�n, control de la calidad y controles administrativos, sin embargo s�lo el 24% de dicha fuerza son j�venes.
3.4.2.4. Limitaciones actuales
Tal como expresamos anteriormente se aprecian algunos avances cuantitativos y cualitativos en el desarrollo de Centros de Procesamiento de Frutas y Hortalizas a Mediana y Peque�a Escala y con los m�s diversos niveles tecnol�gicos, sin embargo la ausencia de una sistem�tica y apropiada divulgaci�n, la no existencia de una tecnolog�a apropiada y la falta de capacitaci�n al personal que labora en estas instalaciones, son limitaciones objetivas y se constituyen en un obst�culo para su desarrollo.
Es oportuno aclarar que en la elaboraci�n de los productos se utilizan equipamientos sencillos y de un bajo consumo energ�tico, con un dimensionamiento reducido que no siempre est� de acuerdo a la capacidad de producci�n y a la expectativa de comercializaci�n. De forma general el dise�o y construcci�n del equipamiento utilizado se realiza por los propios trabajadores y con recursos y apoyo tecnol�gico de los talleres locales.
En cada instalaci�n se controla la calidad de los productos elaborados con personal t�cnico apropiado, existiendo sin embargo limitaciones en lo referido al equipamiento tecnol�gico para estos fines que por ser espec�fico y de alto costo, se carece del mismo.
3.4.2.5. Estrategia para el desarrollo
El Gobierno de la Rep�blica de Cuba le concede una alta prioridad al incremento de la Producci�n Agr�cola como fuente b�sica de alimentaci�n a la poblaci�n, pero al mismo tiempo dirige sus esfuerzos en lograr reducir las p�rdidas que se ocasionan en el proceso de recolecci�n y durante la manipulaci�n poscosecha, con la finalidad de aumentar la cantidad y calidad de la oferta.
Se impone hoy m�s que nunca aprovechar todo lo que se cultiva, y existen condiciones favorables y �ptimas para continuar el proceso de apertura de microempresas agroindustriales, en cada instancia administrativa. Como se expresa en el cuadro No. 1 las procesadores a mediana y peque�a escala est�n localizadas a todo lo largo del Pa�s y existe la posibilidad real y objetiva de su incremento a nivel de cooperativas en el medio rural, tarea que centraliza y apoya el Ministerio de la Agricultura con su estructura org�nica.
Sin embargo realidades actuales se constituyen en un freno del propio desarrollo y se convierten en limitaciones. Estas fueron expresadas en nuestro informe al Seminario Regional celebrado en M�xico en el a�o 1992 y consideramos oportuno reiterarlo en este c�nclave por su vigencia tangible. Ellas son:
Finalmente, queremos expresar que nuestro Pa�s necesita y apoya el desarrollo de la agroindustria rural y comunitaria, por lo que un programa de asesor�a t�cnica y entrenamiento a nivel regional, donde se logre incluso el intercambio de costumbres, de h�bitos alimentarios, y de diversas tecnolog�as, favorecer� nuestro propio desarrollo hoy m�s que nunca en que Cuba trabaja para lograr la integraci�n con los paises de Am�rica Latina y el Caribe.
Eduardo Pe�a Cuesta, Director del Laboratorio Tecnol�gico, Facultad de Ciencias Qu�micas, Universidad de Cuenca
3.4.3.1. Introducci�n
Hemos escogido la Provincia del Azuay, tomando en consideraci�n que esta Provincia puede ser una zona representativa de las dem�s Provincias Andinas Ecuatorianas. Adem�s, se encuentra dentro de radio de acci�n de la Universidad de Cuenca, Instituci�n que a trav�s de sus Institutos de Investigaciones ha realizado diferentes estudios de la tem�tica agroindustrial de la regi�n.
Como base a esta ponencia se ha tomado los datos que constan en una investigaci�n realizada por la Eco. Gladys Fern�ndez Avil�s, cuyo titulo es "Perspectivas de desarrollo agroindustrial en la provincia del Azuay", trabajo realizado en el Instituto de Investigaciones de Ciencias Sociales de la Universidad de Cuenca.
3.4.3.2. Sector rural que pudiera ser beneficiado por UD programa de desarrollo agroindustrial
La Provincia del Azuay cuenta con una superficie de 9.627 Km2 y con una poblaci�n de 506.090 habitantes. Est� situada en la regi�n sur de la zona interandina. Tiene una densidad de 62,3 habitantes por Km2 y una poblaci�n femenina que constituye el 53% de la poblaci�n total del Azuay. El �rea urbana concentra el 43.2% de la poblaci�n, siendo mayoritaria el �rea rural con el 56.8%.
Como en todo el pa�s la provincia presenta un fuerte proceso de migraci�n campociudad con la consecuente disminuci�n de la producci�n agr�cola. La zona ha sufrido en los �ltimos tiempos una excesiva parcelizaci�n convirti�ndose los mejores terrenos en fincas vocacionales de propiedad de habitantes de la ciudad, quedando las parcelas de baja calidad en manos de los campesinos. A esto se debe a�adir el deterioro de la productividad, debido al mal manejo de la tierra por el uso de determinadas pr�cticas de cultivos intensivos, monocultivos y falta de protecci�n y recuperaci�n de los suelos.
La mayor�a de los habitantes rurales cuenta con instrucci�n primaria terminada, anot�ndose pero, que un 10% del campesinado no tiene ninguna clase de instrucci�n. Los productores rurales con educaci�n secundaria y superior representan la gran minor�a del sector. Las unidades de producci�n que tienen hasta 2 hect�reas representan el 85%. Las que tienen de 2,1 a 4 hect�reas representan el 14.3%, mientras que las propiedades con m�s de 4 hect�reas representan apenas el 1%. La mayor�a de estas parcelas no cuenta con un sistema de riego permanente dependiendo su productividad de las condiciones clim�ticas de la zona.
Seg�n informaci�n de Instituto Nacional de Reforma Agraria, no existen conflictos de tierra dignos de menci�n, de tal manera que se puede decir que la situaci�n legal de los propietarios es definida y estable.
3.4.3.3. Materias primas disponibles
La utilizaci�n de la tierra es muy diferente y se relaciona directamente con las condiciones clim�ticas de la zona, as� como con los aspectos culturales de sus habitantes. En las zonas templadas, que corresponden a los valles de los diferentes r�os, se encuentran cultivos de ca�a de az�car destinados casi exclusivamente a la producci�n de aguardiente, mientras que la producci�n de ma�z a pesar de que en la mayor�a de los casos no es rentable, constituye un 96% de la producci�n total de cereales.
En la producci�n de tub�rculos predomina la de patatas sin tener mayor importancia la producci�n de los otros representantes de la especie. La producci�n de hortalizas est� representada con un 36.4 % por el cultivo del tomate, sigui�ndoles en importancia los cultivos de col y lechuga con un 12 y 3% respectivamente. En lo que se refiere a legumbres al fr�jol se le adjudica el 57.8% de todas la unidades productivas seguida por la producci�n de arvejas, la misma que se realiza en un 10.6% de las parcelas. La producci�n de duraznos y manzanas son las m�s importantes de la regi�n, alcanzando casi un 50% de las tierras destinadas a estos cultivos. Desgraciadamente la calidad del durazno que se produce en la actualidad no parece ser la �ptima para la producci�n de conservas de esta fruta. En la regi�n se nota un incremento en la producci�n del tomate de �rbol, sin tener datos sobre el cultivo de esta fruta.
3.4.3.4. Estado actual del desarrollo de microempresas agroindustirales rurales
En la Provincia del Azuay y en el Ecuador en general no se puede hablar del desarrollo de microempresas agroindustriales rurales. La producci�n agr�cola tiene como destino fundamentalmente el autoconsumo. Alrededor del 48.9% de los propietarios de unidades respectivas han declarado que el producto es destinado �nicamente al autoconsumo. Solamente un 25.9% de los productores destinan su producci�n al mercado y un 4.8% venden directamente a instalaciones ubicadas en el �rea urbana.
De tal manera, al no existir microempresas agroindustriales rurales, el saber b�sico que poseen los campesinos se manifiesta en actividades productivas y en procesos de transformaci�n de ciertos productos, bas�ndose en principios elementales, con la finalidad de su conservaci�n. Esto lo realizan en unidades propias de producci�n a las cuales se les puede denominar industrias caseras, cuyos productos, naturalmente, son destinados al consumo propio. La producci�n casera se reduce principalmente a la elaboraci�n de conservas de hortalizas en vinagre, producci�n de frutas en alm�bar y obtenci�n de mermeladas de las diferentes frutas de la zona y en las fechas de cosecha.
3.4.3.5. Mecanismos a nivel gubernamental y privados que existen para fomentar el desarrollo de la agroindustria rural
Para ser coherentes con lo anotado anteriormente, se debe decir que tampoco hay una pol�tica definida que sirva directamente para la formaci�n y desarrollo de agroindustrias rurales.
Si bien es verdad que a�n en los planes de desarrollo m�s optimistas de cada uno de los gobiernos en los �ltimos tiempos se menciona la necesidad de una mejora de la producci�n agr�cola como parte de un mecanismo para elevar el nivel de vida de la poblaci�n, esto ha quedado solamente en buenas intenciones. A pesar de que para todos es conocido que el sector agroindustrial es un sector estrat�gico que provee de mayor empleo, alimentos, y genera ingresos.
Con estos antecedentes el desarrollo agroindustrial se debe en gran medida al esfuerzo privado. En los �ltimos a�os se encuentran en la regi�n algunas fundaciones privadas, sin fines de lucro, ya sean de car�cter local, nacional o internacional, las llamadas ONGs cuyos objetivos son la asistencia t�cnica agropecuaria, en muchas ocasiones con peque�os cr�ditos y con financiamientos de instalaciones que sirven a la comunidad y el apoyo a la capacitaci�n campesina con �nfasis en la capacitaci�n de la mujer y de la juventud. Entre los principales podr�amos anotar a los siguientes:
| CECA: | Centro de Educaci�n Campesina del Azuay |
| SENDAS: | Servicios para un Desarrollo Alternativo del Sur |
| CECCA: | Centro de Educaci�n y Capacitaci�n Campesina del Azuay |
| UTEPA: | Unidad T�cnica Ecuatoriana de Ecodesarrollo |
| JORCE: | Juventud Organizada Rural Cat�lica Ecuatoriana |
| FEPPE: | Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio |
| CICDA: | Centro Internacional de Cooperaci�n para el Desarrollo Agr�cola |
Tambi�n la Universidad de Cuenca, por ejemplo, tuvo a cargo la organizaci�n del "Curso sobre Procesamiento a Peque�a Escala de Frutas y Hortalizas para el Desarrollo de Microempresas Agroindustriales Rurales", dirigido a l�deres campesinos que se realiz� con el auspicio de la FAO, en la ciudad de Cuenca del 30 de mayo al 7 de junio de este a�o.
3.4.3.6. Instituciones gubernamentales y DO gubernamentales responsables de la implementaci�n de las agroindustiras rurales y su nivel de participaci�n en el desarrollo del sector
En el pa�s debat�an preocuparse de la creaci�n de agroindustrias rurales los organismos centrales y regionales que act�an directamente en el sector agropecuario. Algunos de estos, como el CREA (Centro de Reconversi�n Econ�mica del Azuay, Ca�ar y Morona Santiago), juega un papel importante. Esta instituci�n, creada en 1958 para manejar la crisis suscitada en la regi�n a ra�z de la ca�da de las exportaciones del sombrero de paja toquilla, ha venido realizando una serie de programas tendientes a conseguir el desarrollo econ�mico integral de la zona, dedic�ndose no solamente al sector industrial propiamente dicho sino tambi�n al sector agroindustrial .
Lamentablemente existen muchos organismos del estado que se dedican a la creaci�n y capacitaci�n de microempresas, pero estas actividades se realizan solamente en el sector urbano. Entre las principales organizaciones que se dedican a estas tareas podemos anotar las siguientes:
Tambi�n en este sentido se debe anotar el empe�o de la Universidad Ecuatoriana de llegar a los sectores rurales marginados con cursos de capacitaci�n que se consideran como parte de un programa global de Extensi�n Universitaria y Servicio a la Comunidad.
En este mismo Seminario se presentar� un proyecto para la Instalaci�n de una planta de procesamiento de frutas y hortalizas dirigido a un grupo de personas afectadas por el deslave de una monta�a que caus� graves p�rdidas a la Provincia del Azuay.
Por �ltimo cabe anotar que tambi�n los Consejos Provinciales y los Concejos Municipales, estar�an en capacidad da apoyar la formaci�n de agroindustrias rurales, ya que esta actividad se enmarca dentro de sus objetivos, los mismos que est�n relacionados con el desenvolvimiento econ�mico de sus sectores, a trav�s del fomento de la producci�n ya sea esta agropecuaria, minera o industrial para procurar de esta manera el bienestar de la colectividad urbana o rural.
3.4.3.7. Participaci�n actual y potencia de las mujeres y j�venes en el procesamiento a peque�a escala
El Austro ecuatoriano, al cual pertenece la Provincia del Azuay, a nuestro parecer, presenta �ptimas condiciones para el desarrollo de agroindustrias rurales. Como se anot� anteriormente los habitantes de la regi�n poseen un nivel educacional aceptable que les permitir�a asimilar cualquier proceso de capacitaci�n.
Socialmente existen dos aspectos muy importantes que deben ser considerados en cualquier proyecto de formaci�n y desarrollo de agroindustrias rurales en el Azuay. Estos son:
Por esta misma causa existen pueblos enteros de damnificados que han sido reubicados y que necesitan urgentemente fuentes de trabajo. Pensamos nosotros que estas dos �ltimas razones son motivos suficientes para emprender un amplio programa de capacitaci�n de j�venes y mujeres campesinos.
Pero tambi�n pensamos que la capacitaci�n debe ser global, esto es comenzando desde la producci�n de la materia prima seguida de una capacitaci�n en la transformaci�n de la misma, para luego pasar a la optimizaci�n de la comercializaci�n y la elaboraci�n de los correspondientes balances financieros.
3.4.3.8. En conclusi�n
Hemos empezado en la Provincia a pensar en las agroindustrias rurales prueba de ello es nuestra presencia en este curso y seminario. Pensamos tambi�n que con el apoyo efectivo de organizaciones internacionales como la FAO, vamos al lograr nuestro objetivo. A la Red de Cooperaci�n T�cnica en Procesamiento de Frutas y Hortalizas en nuestro pa�s, le queda la inmensa tarea de tratar de unificar las pol�ticas agroindustriales, coordinando las acciones tanto con el Gobierno Nacional, con los Organismos no Gubernamentales y con las diferentes Instituciones Educacionales.
Carmen Agustina Gonz�lez de Guerra, Jefe de Planta Procesadora de Productos Lacteos Ministerio de Agricultura y Ganader�a Escuela Nacional de Agricultura "Roberto Quijonez"
3.4.4.1. Introducci�n
A diferencia de otros pa�ses, en donde ya se cuenta con planes y programas para el desarrollo de la peque�a y mediana agroindustria rural, en nuestro pa�s El Salvador se tienen graves problemas econ�micos y pol�ticos que han sido la principal causa de atrasar en el sector agr�cola y agroindustrial.
Actualmente, despu�s de haber sufrido 12 a�os de guerra y tras un periodo de dos a�os del acuerdo de paz, el gobierno de El Salvador inicia una nueva etapa donde se trabaja dentro del plan de Reconstrucci�n Nacional, abri�ndose nuevas perspectivas en todos los campos.
La agroindustria en este momento juega un papel muy importante dentro de la econom�a del pa�s por lo que es necesario y urgente recibir ayuda econ�mica y tecnol�gica, de esta forma se lograr� salir de la crisis y mejorar el nivel de vida de todos los salvadore�os principalmente del sector rural.
3.4.4.2. Dimensi�n o potencial del sector rural que pudiera ser beneficiado por un programa nacional de desarrollo agroindustiral a peque�a escala
En el sector agr�cola el �rea total del pa�s se encuentra utilizada en un 8 % de cultivos permanentes, 23 % cultivos temporales, 26 % de pastos, un 8 % por bosques y montes, un 4 % de tierras no aptas para la agricultura tradicional y un 31 % por �reas urbanas.
La superficie de riego actualmente es de 34,000 hect�reas, las cuales pueden extenderse hasta 350,000.
La extensi�n territorial es una de las m�s peque�as cuenta aproximadamente con 22,000 kil�metros cuadrados y su poblaci�n a los 10.000.000. de los cuales un 50 % se encuentra en la zona rural del pa�s y es �sta la que podr�a ser beneficiada con un programa de desarrollo agroindustrial.
3.4.4.3. Estado actual del desarrollo de microempresas agroindustriales y n�mero aproximado de microempresas procesadores de frutas y hortalizas
Actualmente la mayor�a de productores a nivel de microempresas, procesan frutas para la elaboraci�n de jaleas y mermeladas las cuales en su mayor�a son utilizadas en panader�a, dulces acitronados, o deshidratados y conservas; las hortalizas se utilizan m�s que todo en la preparaci�n de encurtidos mixtos.
Para trabajar en estos procesos a nivel rural se cuenta con la materia prima obtenido de peque�as �reas cultivadas, huertos caseros, cultivos en cercos y patios de las casas.
El equipo con que se dispone para estos procesos es sencillo ya que se preparan m�s que todo a nivel artesanal, con poca tecnolog�a lo cual afecta la calidad de los productos.
Actualmente no existe financiamiento a nivel de microempresa rural y no se cuenta con un sistema de comercializaci�n que garantice la venta de estos productos, vendi�ndose m�s que todo en ferias y peque�os negocios aislados, no se conoce el n�mero de microempresas que se dedican a esta labor, ya que �stas no se encuentran registradas en ninguna instituci�n, la mayor�a de personas trabajan en peque�os grupos, amas de casa y cooperativas del sector reformado en fincas y haciendas.
Existen algunos productores de frutas y hortalizas procesadas que se encuentran trabajando en el �rea urbana que, por lo general, son empresas privadas tales como ALDEMSA, QUALITY FOODS, BON APPETIT, DEL TROPIC FOOD, COOPERATIVA "EL CASTANO", CONSERVAS DE CUSCATLAN, ETC.
En el �rea rural existen algunas cooperativas del sector reformado tales como presentados en el cuadro 1:
CUADRO No. 1 Cooperativas del sector reformado
| LUGAR | PROCESO |
| Cant�n Tierra Blanca (La Uni�n). |
Tecnificaci�n y beneficiado de la
nuez de mara��n, �rea aproximada 50 manzanas |
| Ahuachap�n | Proceso de vegetales encurtidos |
| Usulut�n | Procesamiento industrial del Coco (Copra) |
| San Salvador | Productos aislados de jaleas y
mermeladas para panificaci�n Industrias "El Negrito" Salsas y aderezos. |
| Chalatenango | San Ignacio, Cooperativa El
Renacer", actualmente procesan durazno, �rea cultivada 150 manzanas. Con un �rea potencial de 300 manzanas y durazno criollo, melocot�n criollo, durazno de coraz�n rojo, manzana y ciruela en poca �rea cultivada. Higo y mora con potencial para industrializaci�n. |
3.4.4.4. Mecanismos a nivel gubernamental y privadas que existen en el pali para fomentar el desarrollo de la agroindustria rural
Actualmente no existe de parte del gobierno de El Salvador ning�n mecanismo dirigido a fomentar la agroindustria rural, ya que se encuentra en un per�odo de transici�n post-guerra, el cual ha ocasionado retraso tecnol�gico m�s que todo en las zonas rurales.
El gobierno esta trabajando con el Plan de Reconstrucci�n Nacional con lo que se espera buenas perspectivas en el campo de la agroindustria a nivel rural, ya que estas zonas fueron las m�s afectadas por la guerra.
El sector privado trabaja con algunas instituciones pero, no a nivel de agroindustria rural sino solamente en el �rea urbana, con empresas que en nuestro medio son consideradas grandes y que adem�s trabajan con otros rubros, no precisamente con frutas y hortalizas.
3.4.4.5. Instituciones gubernamentales y no gubernamentales responsables de la implementaci�n de las agroindustrias rurales y su nivel de participaci�n del sector
Instituciones gubernamentales no existen y las instituciones privadas son pocas pero solamente con un enfoque a grandes o medianos empresarios que cuentan con una garant�a hipotecaria.
Dentro de las instituciones privadas podemos mencionar:
| FUSADES: | Fundaci�n Salvadore�a para el Desarrollo Econ�mico y Social. |
| CENTA: | Centro de Tecnolog�a Cient�fico T�cnica. |
| B.F.A: | Banco de Fomento Agropecuario. |
| PROPEMI: | Programa de Promoci�n a la Peque�a y Microempresa |
3.4.4.6. Continuidad y calidad de materia prona cultivada o de origen silvestre disponible para procesamiento a peque�a escala dependiendo de la localizaci�n geogr�fica
La continuidad en la producci�n no se da, ya que �sta es interrumpida por dos estaciones marcadas; invierno y verano.
Durante el verano o �poca seca, no se cuenta con cultivos que tengan asistencia t�cnica sobre riego; aunque existen distritos de riego que no son totalmente aprovechados y solamente se utilizan en �reas no significativas.
No existe en este momento, caracterizaciones agr�colas que orienten a los procesadores sobre que variedades procesar, ya sea estas por su buen rendimiento comercial u otras caracter�sticas relevantes. A pesar de esto, podemos decir que la calidad de la materia prima tanto cultivada como de origen silvestre es buena o por lo menos aceptable para fines de proceso.
3.4.4.7. Participaci�n actual o potencial de las mujeres y j�venes rurales y urbanos en el procesamiento a peque�a escala
En El Salvador, m�s del 40 % de los hogares est�n bajo la responsabilidad de las mujeres, convirti�ndose �stas en el sost�n de la familia.
El papel de la mujer y del joven dentro de la Agroindustria Rural se determina de mucha importancia, ya que se les considera como parte clave dentro de la toma de decisiones del grupo familiar.
La mayor�a de mujeres adem�s de ocupaciones dom�sticas se encuentran involucradas en otras labores que contribuyen a la producci�n misma de sus cultivos y procesos de las cosechas.
En nuestro pa�s la fuerza de trabajo ha sido modificada, involucr�ndose m�s la mujer en todo tipo de actividades, esto se debe a su deseo de mejorar sus ingresos y expectativas.
Ser�a importante que los proyectos se inclinaran a darle participaci�n a la mujer ya que cuenta con la capacidad para darle un segundo ingreso al hogar.
3.4.4.8. Resumen
En el reporte t�cnico se presenta la situaci�n actual de nuestro pa�s con relaci�n a su participaci�n dentro de la microempresa a nivel rural, mostrando limitantes y perspectivas que esta tiene.
Se menciona algunas instituciones no gubernamentales que est�n colaborando con la agroindustria de el pa�s.
Con respecto a la participaci�n de la mujer se menciona el papel relevante de �sta para la econom�a de su hogar y por ende la de todo el pa�s.
3.4.4.9 Bibliograf�a
1. Directorio de Organismos que dirigen acciones hacia las mujeres San Salvador, El Salvador, C.A. 1993.
2. Ministerio de Agricultura y Ganader�a, Direcci�n General de Econom�a Agropecuaria. Edici�n 28. San Salvador, El Salvador. C.A. 1988-1989. Anuario de Estad�sticas Agro-ecuarias
3. Moreira Reina Noem�, Vel�sco, Ana Cecilia El Papel de la Mujer en provectos Agroindustriales