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Informaci�n fundamental sobre medidas de protecci�n
Agentes
biol�gicos
Fuego
Viento
y lluvia
Movimientos
s�smicos
Generalidades
Los agentes biol�gicos que pueden causar problemas en las edificaciones son:
Insectos (termitas, escarabajos, chinches triatomicos, cucarachas, mosquitos, moscas, etc.), que atacan y destruyen los materiales de construcci�n tales como la madera, el bamb�, algunos pl�sticos, etc.), representan un peligro para la salud o simplemente son una molestia para los ocupantes;
Animales (ratas, murci�lagos, aves, culebras, etc.), que pueden anidar en cavidades inaccesibles, y no solo pueden crear problemas a la salud y molestias a los ocupantes sino que tambi�n restringen importantes funciones de la edificaci�n, por ejemplo, los nidos que bloquean las aberturas de ventilaci�n u obstruyen los drenajes;
Hongos (mohos, tiznes, podredumbres, etc.), que se desarrollan en condiciones oscuras y h�medas en la madera y otros materiales de construcci�n vegetales, algunos hongos no son destructivos (el tizne azul), mientras que otros (podredumbre seca, podredumbre h�meda) producen degradaci�n y destrucci�n.
Existen muchos m�todos de proteger las edificaciones y a sus ocupantes contra estos agentes, pero algunas medidas protectoras pueden crear nuevos problemas, si son implementados sin suficiente cuidado ni consideraci�n sobre las consecuencias. Un buen dise�o de construcci�n y empleo de materiales siempre deber�an ser considerados antes de decidir emplear productos qu�micos, que pueden destruir hongos, insectos, ratas, mascotas, ni�os, .....
Medidas de Protecci�n
Insectos
Es vital el mantenimiento de las condiciones de limpieza en el lugar de la obra, ya que la vegetaci�n densa, los escombros, la suciedad y la humedad proporcionan ambientes ideales para que los agentes biol�gicos crezcan. Si se encuentran colonias de termitas en las proximidades, se debe evitar en lo posible el empleo de materiales de construcci�n vegetales, o emplearlos s�lo para elementos no estructurales.
Un buen drenaje en el lugar de la obra es esencial, para evitar condiciones h�medas (que atraen insectos) y agua empozada (en lo cual los mosquitos se reproducen).
En muchas publicaciones se aboga por envenenar la tierra debajo y alrededor de las edificaciones, pero debe recordarse que el veneno tarde o temprano ser� absorbido por el agua subterr�nea, perdiendo su efecto protector contra las termitas, y contaminando las reservas de agua potable.
Una losa de piso de concreto reforzado continua debajo de toda la edificaci�n es efectiva para mantener alejadas a las termitas subterr�neas. Si se necesitan juntas, estas deben ser �speras y con pendiente o leng�eta y juntas ranuradas.
Escudos contra termitas fijados en forma continua alrededor de la base de la edificaci�n, ranuras en forma de V (�ngulo de 45�) y casquetes de metal que se extienden de 5 a 8 cm. alrededor de los tardos y columnas, proporcionan esquinas agudas, alrededor de las cuales no se pueden construir t�neles de termitas. Estas tambi�n son barreras visibles que ayudan a detectar el desarrollo de t�neles, que luego pueden ser destruidos.
Medidas de protecci�n contra termitas (T.S0e, Bibl. 25.12)
Edificaciones levantadas a 80-100 cm del suelo sobre postes o columnas (sin muros de zapata continuos) permiten inspecciones visuales por debajo del piso (para alejar a las termitas y otros insectos, y mantener condiciones limpias), y tambi�n facilitan la ventilaci�n (manteniendo seco el piso). Las columnas y cimientos expuestos deber�an ser pintados con un color claro para ayudar a detectar las galer�as de termitas f�cilmente a distancia.
Los cimientos y losas de pisos deben ser construidos con mucho cuidado para evitar el desarrollo de grietas debido a los asentamientos diferenciales. Las grietas tambi�n se pueden producir por contracci�n durante el secado, tensiones mec�nicas y t�rmicas, o mano de obra y materiales de mala calidad; y deber�an ser selladas cuidadosamente, especialmente las grietas en los muros, para evitar anidamientos de insectos, tales como los chinches triatomicos, que son responsables del mal de Chagas (una enfermedad que sufre m�s de 20 millones de personas en las �reas rurales de Am�rica Latina).
Ciertas especies de madera y bamb� tienen una resistencia natural al ataque de insectos, y se deben emplear siempre que sea posible. Sin embargo, estas especies usualmente son raras y caras, por lo que se emplean mayormente especies menos resistentes. Por ello, es necesario un secado adecuado y alguna forma de tratamiento qu�mico para evitar un deterioro temprano. (Ver las secciones tituladas Bamb� y Madera). Bajo ninguna circunstancia los elementos de madera o bamb� deben ser empotrados en el suelo.
Los mosquitos, moscas, termitas voladoras y otros numerosos insectos pueden mantenerse alejados de las edificaciones recubriendo todas las aberturas con una malla de alambre fina, pero esto tambi�n produce una reducci�n de la ventilaci�n cruzado.
En la Rep�blica Federal de Alemania se est�n investigando nuevos m�todos de control de las termitas a trav�s de medios naturales (Bibl. 25.12): mediante cruces de reproducci�n especiales y eliminaci�n de la capacidad reproductora de las termitas; produciendo hormonas sexuales para desorientar a las termitas o compuestos alarmantes y repelentes que provocan una reacci�n de escape; sometiendo a las termitas a ciertos hongos t�xicos (efectivo s�lo en las tres primeras semanas de vida del hongo). Sin embargo, estos m�todos biot�cnicos y microbiol�gicos a�n presentan problemas que justifican una intensiva investigaci�n.
Animales
Las ratas y ratones son eliminados priv�ndolos de lugares para anidar y cualquier fuente de alimentaci�n. Se deben retirar las pilas de basura, los montones de piedras y madera, la hierba crecida, etc.
Los almacenes de comida pueden hacerse a prueba de ratas si la puerta esta lo suficientemente arriba del suelo y, por lo tanto, inaccesible para las ratas. Listones de l�minas de metal de aprox. 30 cm de ancho, que van paralelas y a 60 cm del piso, evitan que las ratas trepen los muros. Los casquetes met�licos contra termitas, que sobresalen hacia afuera (aprox. 20 cm), evitan que se trepen a las columnas y tubos.
Las losas de pisos de concreto evitan que los animales tengan acceso a la edificaci�n por debajo.
Las aves y murci�lagos, que anidan bajo los techos o en cavidades, y las culebras y otros animales que pueden entrar por los tubos y ranuras de ventilaci�n, se mantiene alejados cubriendo todas las aberturas con una malla de alambre.
Un simple protector contra ratas (Bibl. 25.08)
Prevenci�n de Nido de Ratas (Bibl. 13.13)
En general, superficies duras, lisas, condiciones limpias e inspecciones regulares son muy efectivas en mantener un lugar sin plagas.
Hongos
Los hongos son plantas simples que no pueden producir su propia alimentaci�n del aire, agua ni luz solar, pero viven sobre materias org�nicas muertas (madera, bamb�, etc.) ubicadas en lugares h�medos, oscuros, c�lidos y pobremente ventilados. Por ello, la mejor protecci�n contra los hongos es mantener condiciones limpias, secas y bien ventiladas. El contenido de humedad de la madera debe ser menos de 20% (obtenido mediante un secado adecuado).
Las temperaturas bajo 0�C (poco realista en los tr�picos) y sobre los 40�C tambi�n evitan el crecimiento de hongos, as� como la inmersi�n completa en el agua.
Los dise�os con madera y otros materiales vegetales deben asegurar un drenaje r�pido del agua y evitar el contacto directo con el concreto o mamposter�a (lo cual se obtiene colocando una membrana impermeable para separar los materiales).
La madera, afectada por la podredumbre seca, se debe reemplazar preferiblemente por un componente fresco, inafectado, mientras que la madera afectada debe ser quemada.
El tratamiento qu�mico puede ayudar a eliminar los hongos, pero aqu� tambi�n se aplican los comentarios de las secciones Bamb� y Madera.
Generalidades
El fuego es una reacci�n qu�mica que se produce cuando un material combustible es calentado en presencia de ox�geno. El combustible l�quido y s�lido desprenden gases cuando es calentado y combustiona como llama.
El �rea superficial de un material respecto a su volumen y densidad es un criterio importante para medir su capacidad de combusti�n. Los materiales s�lidos, gruesos son relativamente dif�cil de prender y quemar s�lo en o cerca de la superficie. Las l�minas delgadas se prenden r�pidamente mientras que los materiales pulverizados o divididos finamente pueden volverse explosivos cuando son suspendidos en el aire.
El fuego se puede originar en las edificaciones por accidente (ejem. cuando se cocina en fuego abierto, lo que es com�n en muchos pa�ses en desarrollo), por auto ignici�n (ejem por la descarga de chispas ocasionadas por la fricci�n entre materiales en condiciones muy secas, o por la concentraci�n de los rayos del sol mediante lentes de ciertos vidrios), o por fen�menos naturales (ejem. rel�mpagos o movimientos s�smicos).
Los efectos da�inos del fuego en las edificaciones dependen del material empleado y del dise�o y construcci�n de la edificaci�n. Algunos materiales simplemente se contraen y agrietan, mientras que otros pueden expandirse, derretirse o desintegrarse causando una total destrucci�n. Las vidas humanas corren peligro de quemaduras, por colapso de techos y muros, por inhalaci�n de humo y gases t�xicos, el p�nico y perdida del conocimiento y de la visi�n.
En zonas c�lido seco, las casas est�n normalmente construidas con materiales gruesos, pesados, que no se inflaman f�cilmente. En zonas c�lido h�meda, los materiales combustibles son com�nmente empleados, pero la humedad y las lluvias pueden tener el mismo efecto. Sin embargo, siempre hay peligro de fuego en todas las zonas clim�ticas, y debe tenerse en cuenta en todo dise�o de edificaci�n.
Medidas de Protecci�n
Con respecto a la confecci�n de planos en zonas c�lida h�meda, en donde las edificaciones generalmente est�n colocadas a distancia para una buena ventilaci�n cruzada, tambi�n debe tenerse cuidado en mantener una buena distancia entre las edificaciones en la direcci�n del viento predominante, para evitar la propagaci�n del fuego de una casa a otra.
Un dise�o clim�ticamente apropiado en zonas secas c�lido seca exigen espaciamientos cerrados de las edificaciones pero son esencia es rutas de escape suficientemente anchas y caminos de acceso para veh�culos extinga dores de incendios.
Los elementos de construcci�n combustibles no deben empicarse a menos de 1 metro de fuentes potencia es de fuego (hornos, chimeneas, etc.); igualmente los materiales combustibles almacenados dentro y cerca de la casa deben estar protegidos de estas fuentes mediante materiales no combustibles (ejem. yeso, vidrio, ladrillos, concreto, metal, piedras, lana mineral).
El dise�o de las cavidades debe tomar en cuenta que �stas pueden ser campanas de combusti�n, y que pueden extender r�pidamente el fuego.
Es posible el tratamiento qu�mico de maderas y otros productos vegetales (principalmente impregnaci�n con compuestos de b�rax), pero es caro, y nunca se obtiene una resistencia total.
El CBRI, de Roorkee en India, ha desarrollado un retardador de fuego para construcciones de techo de paja: sobre la superficie superior se aplica un enlucido de barro estabilizado con bet�n resistente a la erosi�n y las grietas producidas por contracci�n durante el secado son selladas con una lechada de barro y esti�rcol mezclado con una peque�a proporci�n de bet�n diluhid�. En este sentido la densa capa de revestimiento detiene el paso de aire y retarda la ignici�n por una hora como m�nimo. Como ventaja adicional, el techo es impermeable.
Como una medida de precauci�n general, es aconsejable tener cerca una reserva de agua, una bomba y manguera, y/o extinguidores de fuego manuales.
Materiales Combustibles y No-combustibles (Bibl. 00.14)
Combustible
- Madera (incluso si esta impregnado con retardador de llamas)
- Tablero de fibra para edificaciones (incluso si est�n impregnadas con retardador de fuego)
- Corcho
- Losas de lana de madera
- Losas de paja comprimida
- Tablero de enlucidos de yeso (enlucido combustible debido al papel)
- Fieltros bituminosas (incluyen fieltro a base de fibra de asbesto)
- Lana de vidrio o mineral con revestimiento o agentes adhesivos combustibles
- L�minas de metal protegidas con bet�n
- Todos los pl�sticos y gomas
No-Combustible
- Productos de asbesto-cemento
- Productos de fibro concreto
- Enlucido de yeso
- Vidrio
- Lana de vidrio (con no m�s de 4-5% de agentes adhesivos)
- Ladrillos
- Piedras
- Concretos
- Metales
- Vermiculita
- Lana mineral
Generalidades
Los fen�menos tratados en esta secci�n son: principalmente de tres tipos
Arena y Polvo
En zonas c�lida seca �stos son fen�menos muy comunes, capaces de causar problemas de durabilidad de los elementos de las edificaciones y causar mucha molestia a sus ocupantes.
La continua embestida del viento con arena tiene un efecto abrasivo en las superficies; la arena y el polvo pueden penetrar a los edificios por fisuras o juntas entre materiales; la acumulaci�n de arena en partes de un edificio puede ser una molestia, pero tambi�n un peligro, si la carga se incrementa sobre los elementos de construcci�n d�biles; lluvia mezclada con polvo y arena pueden producir fango.
Bajo condiciones normales part�culas de arena ruedan o rebotan sobre superficies duras hasta alturas de 1 a 4,5 metros, mientras que polvo puede llegar a cualquier altura dentro de la atm�sfera terrestre.
Lluvias Tropicales
Estas ocurren intempestivamente y son de gran intensidad, causando inundaciones en muy poco tiempo.
Las fuertes lluvias en los tr�picos pueden aflojar y mover los elementos de un edificio; causando roturas y filtraciones de agua, pueden eliminar lavando las capas de revestimiento, insecticidas y fungicidas; y causan ruidos insoportables sobre ciertos tipos de techos.
La inundaci�n de los edificios obliga a la gente a refugiarse sobre los techos, que pueden colapsar por la sobre carga.
El ablandamiento del terreno y su efecto directo sobre la cimentaci�n puede causar serios da�os a los edificios.
Humedecimiento de los edificios por causa de la lluvia fomenta el crec� miento de hongos y corrosi�n de metales.
Ciclones
Estas tormentas, com�nmente llamadas huracanes (en las regiones del Atl�ntico y del Caribe), tifones (en la regi�n del Pac�fico) o tornados (en todas las regiones), pueden alcanzar velocidades que sobrepasan 300 km. por hora. Los huracanes y tifones normalmente son acompa�ados por lluvias torrenciales, y como ocurren principalmente en zonas costeras o en islas, crean marejadas, que impulsan el agua del mar varios kil�metros tierra adentro, causando inundaciones y destrucci�n.
La alta presi�n del viento afecta todas las partes del edificio, de manera que las edificaciones ligeras son m�s vulnerables. Los techos con pendientes menores de 30� pueden ser arrancados por la alta presi�n negativa (succi�n) en el lado de sotavento.
Escombros llevados por el aire tambi�n provocan considerable destrucci�n; a causa de la lluvia que impacto contra la edificaci�n, el agua penetra por las zonas desprotegidas; los elementos son removidos y arrastrados por las aguas; los �rboles, postes el�ctricos, chimeneas, etc., caen sobre las casas y las personas; y en general los efectos de los ciclones tropicales son la causa de miles de muertos y de total devastaci�n.
Medidas de Protecci�n
Arena y Polvo
Las casas pueden ser protegidas de forma efectiva contra arena llevada por el viento, rode�ndola con barreras contra arena de por lo menos 1,60 m de alto (por ejemplo, muros de mamposter�a). Mejor son casas con un patio interior y muros exteriores sin aberturas, o en todo caso s�lo peque�as y ubicadas en la parte superior.
La vegetaci�n alrededor de la casa puede reducir considerablemente el impacto de la arena y el polvo arrastrado por el viento. Las calles angostas en forma de zig-zag, con muros altos por ambos lados producen un efecto similar.
Se deben evitar partes sobresalientes y cavidades en muros exteriores, para evitar la acumulaci�n de arena y polvo. La superficies deben ser lisas y resistentes a la abrasi�n.
Lluvias Tropicales
La ubicaci�n de las edificaciones deben facilitar un r�pido drenaje del agua. Es importante que las casas est�n suficientemente elevadas sobre el nivel del terreno y tengan canales de drenaje a su alrededor.
Para proteger los muros exteriores y sus aberturas se requiere de techos con grandes aleros, que descargan el agua de la lluvia lo suficientemente alejada de la base de los muros, evitando que �stas se ensucien y erosionen por efecto del agua que cae.
Juntas impermeables herm�ticas y materiales resistentes al agua o tratamientos de la superficie son esenciales para evitar la penetraci�n de la lluvia. Tambi�n la ventilaci�n cruzada para eliminar la humedad es de suma importancia.
Insecticidas y fungicidas aplicados exteriormente pueden ser lavados, perdiendo su efecto protector, y adem�s contaminando los alrededores; raz�n por lo que �stos deber�an ser aplicados con mucho cuidado, y en lo posible no ser usados.
Elementos y uniones met�licas que son propenso a la corrosi�n tienen que ser protegidos de la lluvia y ser bien ventiladas para evitar la retenci�n de humedad.
Para evitar problemas de ruido sobre los techos de l�minas met�licas corrugadas se deben prever distancias menores entre apoyos, aplicar un revestimiento bituminoso en la parte inferior de las l�minas, arandelas de goma en los puntos de fijaci�n, y una capa aislante o cieloraso suspendido, todas contribuyen a la reducci�n del ruido; en combinaci�n unas con las otras son efectivas. Tambi�n se usan capas de paja como protecci�n sobre las l�minas met�licas, debiendo �stas estar bien sujetas, ya que el viento las puede arrancar.
En zonas propensas a ser inundadas, los techos deben ser especialmente resistentes para que puedan aguantar el peso de los habitantes que buscan refugio. Es �til tener espacio de almacenamiento debajo del techo y salidas de escape para el aire atrapado. Prever construcciones que permitan que la casa flote, cuando el nivel del agua sube puede evitar da�os, siempre y cuando �stas est�n fijadas o ancladas.
Protecci�n de una construcci�n de adobe contra la lluvia (Bibl. 00.12)
Ciclones
Las edificaciones deben ser ubicadas preferentemente en zonas altas, suficientemente alejadas de la orilla del mar, y se debe observar que la topograf�a o edificaciones circundantes no causen un efecto de t�nel, que incrementar�a la velocidad del viento. Grupos de �rboles act�an como rompe vientos naturales.
La cimentaci�n debe ser dimensionada generosamente y ancha en la base, para resistir las fuerzas que producen levantamiento o la inclinaci�n provocada por presiones laterales. La uni�n entre cimientos, muros y columnas deben ser especialmente fuertes.
Se puede aumentar la estabilidad, dividiendo la planta en cuartos m�s peque�os, siempre y cuando los muros sean lo suficientemente resistentes para aguantar fuerzas laterales (por ejemplo, esquinas reforzadas, arriostramiento diagonal, etc.) y bien fijados a la cimentaci�n y al techo; los muros exteriores deben ser lisos y aerodin�micos (por ejemplo, esquinas redondas, sin elementos sobresalientes) ofreciendo la menor resistencia posible al viento.
Los techos deben tener una inclinaci�n m�nima de 30�, para reducir el peligro de ser levantado, y por la misma raz�n se deben evitar grandes aleros (lo que contradice los requerimientos de protecci�n contra la lluvia); la fijaci�n de la sub-estructura debe ser especialmente r�gida y resistente, ya que las fuerzas act�an por todos lados.
Las aberturas deben ser peque�as y estar dotadas de persianas (plegables o corredizas, mejor que con bisagras); se deben evitar los cristales, especialmente los de poco espesor.
En general las mejores medidas de protecci�n son, buen material y mano de obra, y prever en el proyecto el f�cil acceso a las partes vulnerables, que permitan inspecciones y mantenimiento regular.
Criterios para construcciones que deben resistir fuertes vientos (Bibl. 25.06)
Generalidades
De todos los desastres naturales, los movimientos s�smicos causan el mayor numero de muertos y de destrucci�n. Estos ocurren generalmente sin ning�n aviso previo, y dependiendo de su intensidad, pueden convertir en un par de segundos a una ciudad prospera en un cerro de escombros.
Son varias las causas que provocan movimientos s�smicos, siendo la m�s conocida el desplazamiento de las placas continentales (unos mil�metros por a�o), que colisionan, empalan o causan fricci�n entre ellas, generando inmensas tensiones en las formaciones rocosas, que en determinado momento buscan un nuevo equilibrio, a trav�s de un repentino movimiento violento, emitiendo ondas s�smicas en todas las direcciones. Otra causa es la erupci�n de magma liquida a trav�s de grietas en la capa terrestre, que puede ocurrir en el fondo del mar o en forma de erupciones volc�nicas. Los movimientos s�smicos en el fondo del mar (maremotos) dan lugar a tsunamis (nombre japon�s para las olas provocadas por maremotos), que pueden causar total destrucci�n de zonas costeras. Las erupciones volc�nicas afectan comparativamente un �rea mucho menor y los da�os son causados mayormente por la lava y ceniza que cubre los campos y las casas.
Movimientos s�smicos artificiales han sido provocados recientemente, a causa de la construcci�n de grandes represas, que dada la gran presi�n que ejerce el volumen de apara sobre el terreno, lubrica las fallas geol�gicas, y en determinado momento liberan las fuerzas acumuladas en forma de ondas s�smicas. La explotaci�n de petr�leo y gases naturales crea un desequilibrio de presiones, que tambi�n puede desencadenar ondas s�smicas.
Estas causas hacen que ciertas regiones sean m�s propensas a movimientos s�smicos que otras; pero las previsiones exactas, indicando el momento y la hora e intensidad aun no son posibles. En zonas s�smicas se deben prever medidas especiales de seguridad, que minimicen los da�os de vidas y de la propiedad, pero dif�cilmente se lograr� una seguridad absoluta.
Las ondas s�smicas est�n compuestas de movimientos horizontales, verticales y de torsi�n que act�an simult�neamente. Elementos d�biles e inflexibles se parten o se desintegran; los materiales el�sticos vibran y absorben las ondulaciones; mientras que elementos resistentes y r�gidos mayormente no son afectados. La destrucci�n de los edificios empieza principalmente a causa de muros que se desploman, seguidos de los entrepisos y de los techos, que a falta de soporte caen de inmediato, enterrando a los moradores y sus pertenencias debajo de los escombros. Sin embargo, da�os mucho mayores son causados por efectos secundarios de los sismos, como son incendios, desprendimiento de tierras, rotura de represas, epidemias, etc. Una serie de movimientos menores se producen despu�s de sismos mayores, que pueden provocar m�s colapsos de edificaciones, complicando tremendamente las labores de rescate.
Los siniestros m�s grandes ocurren en zonas de viviendas humildes, donde las casas son construidas con materiales baratos y malos y m�todos poco desarrollados, y en zonas peligrosas, como laderas, zonas costeras, valles debajo de represas, etc. Sismos de intensidad comparable producen mucho menos da�os y muertes en pa�ses industrial izados y en zonas urbanas m�s desarrolladas del tercer mundo, que en zonas rurales humildes o barrios marginales de pa�ses en v�as de desarrollo. De ah� que los temblores de tierra son a menudos llamados "temblores de clase"
A - Efectos y da�os t�picos de sismos (dibujos de John Norton, Bibl. 25.10)
B - Efectos y da�os t�picos de sismos (dibujos de John Norton, Bibl. 25.10)
C - Efectos y da�os t�picos de sismos (dibujos de John Norton, Bibl. 25.10)
D - Efectos y da�os t�picos de sismos (dibujos de John Norton, Bibl. 25.10)
E - Efectos y da�os t�picos de sismos (dibujos de John Norton, Bibl. 25.10)
F - Efectos y da�os t�picos de sismos (dibujos de John Norton, Bibl. 25.10)
Medidas de Protecci�n
Las edificaciones no deber�an ser ubicadas en laderas o cerca de las mismas (peligro de desprendimientos de tierra, avalanchas) o cerca del mar (riesgo de tsunamis); se deber�a mantener a distancia suficiente de las estructuras vecinas (peligro de colapso), sobre todo en direcci�n predominante del viento (riesgo de incendio), y dedujo de represas (peligro de rotura de las mismas). No se debe construir sobre rellenos de acequias y r�os.
Las formas de las edificaciones deben ser simples y sim�tricas (tanto horizontal, como verticalmente); las formas complicadas son factibles, siempre y cuando est�n subdivididas en elementos simples e independientes.
Figura 1
Figura 2
Las cimentaciones deber�an ser de concreto armado, constru�das sobre terreno firme, mantener una profundidad uniforme (no escalonar en terrenos inclinados) y tener una armadura continua. Sobre suelos de poca resistencia, una cimentaci�n a base de una losa armada presenta la ventaja de "flotar" sobre las ondas s�smicas, evitando as� mayores da�os.
Los muros deben ser relativamente livianos (para bajar el centro de gravedad de la edificaci�n y reducir la posibilidad de colapso de los muros), capaces de absorber las vibraciones, pero estar r�gidamente unidos a la cimentaci�n, a muros contiguos y a techos. Estructuras de esqueleto de madera, bamb�, concreto armado y acero, con elementos de cierre livianos, resisten muy bien a los sismos Los muros portantes de mamposter�a convencional requieren en la parte superior de una viga de arriostre en forma de anillo, para evitar que �stos colapsen.
Las aberturas deber�an ser peque�as, ubicadas a no menos de 50 cm de las esquinas o de otras aberturas; se deber�an evitar cristales de vidrio.
Los techos deber�an ser lo m�s livianos posibles, o monol�ticos (con una alta resistencia a la tracci�n, p.ej. de concreto armado) o de elementos fuertes pero flexibles, fijados fuertemente a la estructura portante; de formas compactas, sim�tricas con luces m�nimas Los techos deben asegurarse a la viga de arriostre o a la estructura portante. Como alternativa, el techo puede estar montado sobre una estructura independiente de los muros, que en caso de que estos colapsen, evitar�a que se da�e tambi�n el techo.
Los elementos sobrepuestos (p.ej. parapetos, chimeneas, tanques de agua), deben estar muy bien fijados para evitar su desprendimiento.
Los muros de piedra, tierra o ladrillo tienen una resistencia s�smicas pobre. �sta puede mejorarse reforzando las esquinas; las vigas de arriostre son esenciales. Se deben evitar muros y c�pulas de mamposter�a en zonas s�smicas. Las cubiertas de tejas de barro requieren de una s�lida estructura portante, que son un peligro en caso de que colapsen. Las tejas tienden a caerse por las vibraciones.
El concreto armado y el fibrocemento son materiales ideales para construcciones as�smicas, siempre y cuando la calidad del cemento, de los �ridos y de la mano de obra sean buenas y las armaduras met�licas est�n protegidas contra la corrosi�n. Las estructuras de concreto armado y las estructuras laminares esbeltas son mejores; pero deben evitarse los techos de losas pesadas de concreto.
Estructuras de madera y de bamb� con muros de cerramientos livianos ofrecen una �ptima resistencia s�smica, y causan menos da�os en caso de colapsar, pero representan riesgo de incendio, que es importante durante los terremotos (debido a rotura de chimeneas, de tuber�as de gas o suministro el�ctrico, etc.). La protecci�n contra los agentes biol�gicos es fundamental para evitar el debilitamiento de la estructura.
Las estructuras met�licas posibilitan construcciones livianas y flexibles; el dise�o y el dimensionamiento debe considerar el riesgo de pandeo; la protecci�n contra el fuego y una buena resistencia a la corrosi�n son esenciales. Los techos de l�minas met�licas se comportan bien durante los sismos.
Medidas de precauciones generales son en todo los casos buena mano de obra e inspecciones peri�dicas de las partes criticas que requieren de mantenimiento y reparaci�n; como tambi�n a todas las medidas de protecci�n contra incendio.
A - Refuerzo de muros de mamposter�a con concreto armado (Bibl. 25.10)
B - Refuerzo de muros de mamposter�a con concreto armado (Bibl. 25.10)