1. Las frutas y hortalizas frescas como productos perecibles
Indice
- Precedente - Siguiente
Valor
nutritivo
Tipos
de frutas y hortalizas
Fisiologia de frutas y hortalizas
Maduracion
de las frutas
Plagas
y enfermedades
Informacion
adicional
�Por qu� consumirlas?
Las frutas y hortalizas frescas son ingredientes vitales de la dieta ya que aportan a los alimentos, variedad, sabor, inter�s, atracci�n est�tica y porque satisfacen ciertas necesidades nutricionales. La vitamina C (�cido asc�rbico) es un nutriente importante presente en frutas y hortalizas porque el organismo humano es incapaz de sintetizarla. Las frutas y hortalizas pueden ser fuentes importantes de carbohidratos, minerales y prote�nas as� como de otras vitaminas. Algunas enfermedades que se presentan en las personas con un alto nivel de vida, han sido relacionadas a una insuficiencia de fibra cruda en la dieta, ocasionada por el consumo de frotas y hortalizas con alto grado de procesamiento y por ende con bajo contenido de fibra o simplemente por no consumir suficientes frutas y hortalizas frescas.
Comparadas con los otros alimentos, las frutas y hortalizas se caracterizan por una extrema diversidad de tama�o, forma, estructura y fisiolog�a (Figura 1). Esta diversidad es el resultado de la evoluci�n y de la selecci�n natural, por supuesto algo es debido a los programas de cruzamiento en que las porciones comestibles han sido acentuadas.
Las frutas y hortalizas se cultivan en todo el mundo bajo muy diversas condiciones clim�ticas y ambientales; poseen caracter�sticas estructurales y fisiol�gicas propias que les permiten desarrollar sus funciones normalmente bajo las condiciones de crecimiento para las cuales est�n adaptadas.
Fisiologia de frutas y hortalizas
Las frutas y hortalizas son plantas vivas que durante su crecimiento muestran todas las caracter�sticas propias de la vida vegetal (ej.: respiracion, transpiraci�n, s�ntesis y degradaci�n de metabolitos y posiblemente tambi�n la fotos�ntesis). El enverdecimiento y brote de las papas almacenadas, el crecimiento de la raiz y la aparici�n de brotes en cebollas y ajos al" macenados, son algunas de las manifestaciones de vida f�cilmente visibles despu�s de la cosecha. El esp�rrago si se almacena en posici�n horizontal se curva hacia la vertical arruinando su valor de mercado.
Durante la cosecha, las frutas y hortalizas se separan de su fuente natural de agua, nutrientes minerales y org�nicos, pero continuan viviendo como se puede observar en la figura 2 Obviamente este estado no puede durar indefinidamente, estando relacionado con el envejecimiento y muerte de los tejidos, lo cual depende de numerosos factores:
Figura 2. Las frutas y hortalizas son �rganos vivos de plantas antes y despu�s de la cosecha.
Respiraci�n
Las frotas y hortalizas frescas necesitan respirar a fin de obtener la energ�a suficiente para la mantenci�n de la vida. Respiran absorbiendo oxigeno de la atm�sfera y liberando di�xido de carbono, tal como lo hacen el hombre, los animales y otros organismos. Durante la respiraci�n la producci�n de energ�a proviene de la oxidaci�n de las propias reservas de almid�n, azucares y otros metabolitos, Una vez cosechado, el producto no puede reemplazar estas reservas que se pierden y la velocidad con que disminuyen ser� un factor de gran Importancia en la duraci�n de la vida de poscosecha del producto.
La respiraci�n es necesaria para la obtenci�n de energ�a, pero parte de esa energ�a produce calor que debe ser disipado de alguna manera, o de lo contrario el producto se calentar�, sobreviniendo la degradaci�n de los tejidos y la muerte. En la etapa de crecimiento este calor es transmitido a la atmosfera, pero despu�s de la cosecha y cuando el producto es empacado en un espacio confinado, la eliminaci�n del calor puede dificultarse. La importancia de la disipaci�n del calor del producto fresco reside en el hecho que la respiraci�n consiste en una serie de reacciones catalizadas por enzimas, cuya velocidad aumenta al Incrementar la temperatura. En consecuencia, una vez que el producto comienza a calentarse, se estimula aun m�s la respiraci�n y el calentamiento y de este modo se vuelve muy dif�cil de controlar la temperatura del producto.
Transpiraci�n
Las frutas y hortalizas frescas se componen principalmente de agua (80% o m�s) y en la etapa de crecimiento tienen un abastecimiento abundante de agua a trav�s del sistema radicular de la planta. Con la cosecha, este abastecimiento de agua se corta y el producto debe sobrevivir de sus propias reservas. Al mismo tiempo que ocurre la respiraci�n, el producto cosechado contin�a perdiendo agua hacia la atmosfera, tal como lo hacia antes de la cosecha, por un proceso conocido como transpiraci�n. La atm�sfera interna de frutas y hortalizas est� saturada con vapor de agua, pero a la misma temperatura el aire circundante esta menos saturado. Existe pues un gradiente a lo largo del cual el vapor de apara se mueve desde el producto al aire que lo rodea (Figura 3). Una esponja mojada pierde agua hacia la atm�sfera en la misma forma.
El efecto neto de la transpiraci�n es una p�rdida de agua del producto cosechado, que no puede ser reemplazada. La velocidad con que se pierde esta apara ser� un factor determinante en la vida de poscosecha del producto. La p�rdida de agua causa una disminuci�n significativa del peso y a medida que avanza, disminuye la apariencia y elasticidad del producto perdiendo su turgencia, es decir, se vuelve blando y marchito.
Efectos de la humedad
Si queremos prolongar la vida de poscosecha de cualquier producto fresco se deduce que debemos de tratar de controlar los procesos de respiraci�n y transpiraci�n. Como hemos dicho, la transpiraci�n consiste en el movimiento de vapor de agua a trav�s de un gradiente (es decir, de alta a baja). Si la humedad del aire es alta la presi�n del vapor de agua tambi�n ser� alta. A una temperatura dada la cantidad de vapor de agua que puede contener el aire es limitada. Cuando el aire est� 100% saturado, toda agua adicional se condensa. El aire caliente puede retener mas vapor de agua que el aire fr�o, lo cual explica la condensaci�n que se produce en la superficie exterior de una botella de cerveza fr�a. El punto de saturaci�n se designa como Humedad Relativa de 100%; el aire totalmente seco tiene una humedad relativa de 0%. Si la atm�sfera que rodea al producto tiene 50% de Humedad Relativa (H.R.), el vapor de agua pasa del producto al aire circundante ya que su atm�sfera interna tiene 100% de H.R. Mientras m�s seco est� el aire, mas r�pido pierde agua el producto mediante la transpiraci�n, De este modo si vamos a ejercer un control sobre la transpiraci�n ser� conveniente mantener el producto en un ambiente con humedad relativa alta, reduciendo de ese modo la p�rdida de agua y ayudando a extender la vida de poscosecha. Los efectos de la humedad y de la p�rdida de agua de los productos frescos se resumen en las Figuras 4 y 5.
Resumen
1. Los productos expuestos a las candi clones ambientales pierden apara con una velocidad LOO voces mayor que en una c�mara fr�a.
2. Los productos enfriados en una c�mara fr�a pierden humedad durante el enfriamiento aunque la humedad relativa sea 100%.
3. Los productos pueden demorar hasta 8 dias en alcanzar la temperatura de la c�mata, pero habitualmente demoran 2 3 dias.
4. Los productos que han alcanzado la temperatura de la c�mara fria siguen per diendo humedad.
A 0 �C y 100% de humedad relativa la p�rdida es muy peque�a.
A 0 �C y 90% de humedad relativa la perdida es m�s de seis veces mas r�pida.
A 0 �C y 80% de humedad relativa la p�rdida es m�s de doce voces m�s r�pida.
ESTRUCTURA Y ESTADO DEL PRODUCTO
El producto pierde agua como vapor a trav�s de orificios naturales y �reas da�adas de ta superficie.
Los orificios naturales incluyen los estomas, que son aberturas muy peque�as en la piel (epidermis), que son los mismos poros a trav�s de los cuales se intercambien otros gases como oxigeno y di�xido de carbono. Las hortalizas de hojas pierden la mayor parte del agua a trav�s de los estomas. Otras v�as naturales de p�rdida de agua son las lenticelas (papas), las cicatrices del tallo (tomates), hid�todos (repollo) y a�n a trav�s de la superficie a�rea del producto.
En general, mientras mayor es la raz�n su perticie a volumen del producto (es decir, mientras mayor es la superficie expuesta por unidad de volumen) m�s r�pida es la ta sa de p�rdida de apara.
Las hortalizas de hoja como la lechuga y el apio, por lo tanto pierden apara a mayor velocidad, mientras que los melones y manzanos con menos superficie expuesta pierden agua m�s lentamente. La betarraga (betabel) plateada y la lechuga de hojas sueltas que tienen todas las hojas expuestas, se marchitan m�s r�pidamente que la lechuga compacta y repollo, que s�lo tienen expuestas las hojas externas.
Las ra�ces almacenadas con sus partes superioros adheridas pierden agua mucho mas r�pido que aquellas con las partes su. periores removidas.
Los tomates tienen una piel relativamente impermeable y pierden humedad principal. mente a trav�s de la cicatriz del ped�nculo.
Efectos de la temperatura
La temperatura influye directamente sobre la respiraci�n y si se permite que incremente la temperatura del producto, igualmente incrementar� velocidad de la respiraci�n, generando una mayor cantidad de calor. Asi, manteniendo baja la temperatura, podemos reducir la respiraci�n del producto y ayudar a prolongar su vida de poscosecha (Figura 6).
La temperatura adem�s de la Influencia que ejerce sobre la respiraci�n, tambi�n puede causar da�o al producto mismo. Si el producto se mantiene a una temperatura superior a los 40�C, se da�an los tejidos y a los 60�C toda la actividad enzim�tica se destruye, quedando el producto afectivamente muerto. El da�o causado por la alta temperatura se caracteriza por sabores alcoh�licos desagradables, generalmente como resultado de reacciones de fermentaci�n y de una degradaci�n de la textura del tejido. Ocurre con frecuencia cuando el producto se almacena amontonado a temperaturas ambientes tropicales.
Bajo temperaturas de refrigeraci�n inadecuadas, el producto fresco se congela a alrededor de-2�C, ocasionando el rompimiento de los tejidos y sabores desagradables al retornar a temperaturas mas altas, por lo que el producto generalmente no es comerciable. La mayor�a de las frutas tropicales experimentan da�o por fr�o a temperatura entre 5 y 14�C. Frutas tales como la papaya, el pl�tano y la pi�a muestran degradaci�n de tejidos, ennegrecimiento y sabores desagradables si se las mantiene a temperaturas bajas por alg�n tiempo. (Cuadro 1).
Cuadro 1. Alteraciones por el frio en frutas y hortalizas
| PRODUCT | TEMPERATURA MINIMA SEGURA |
TIPO DE ALTERACION PRODUCIDA ABAJO DE LA TEMPERATURA MINIMA | |
| �F | �C | ||
| Palta (aguacate) | 40 - 55 | 4.5 - 13 | Obscurecimiento de la pulpa y de la piel. |
| Banano (pl�tano) | 55-60 | 12-15 | Piel opaca, lineas pardas en la piel, placenta endurecida, sabor desagradable. |
| Pomelo Toronja) | 50 - 60 | 10 - 15.5 | Escaldado, manchas circulares corchosas, perdida de agua. |
| Lima | 45-50 | 7 - 10 | Manchas chicas aisladas. |
| Mango | 50-55 | 10 -13 | Ennegrecimiento de la pulpa y de la piel, madurez dispareja, sabor desagradable. |
| Mel�n | 35-50 | 2 - 10 | Manchas chicas aisladas, pudrici�n, Incapacidad para madurar. |
| Naranja | 35-45 | 2 - 7 | Manchas chicas aisladas, obscurecimiento superficial. |
| Papaya | 40-55 | 4.5- 7 | Manchas chicas aisladas, sabor desagradable, incapacidad para madurar. |
| Pi�a | 45 - 55 | 7 - 13 | Maduraci�n Irregular, "deterioro vitreo", tendencia a mancha parda end�gena. |
Heridas y machucones
El control de la temperatura es el factor mas importante en el control de la respiraci�n, pero no es el �nico. Las heridas y machucones del producto no s�lo son desagradables, sino que al producir ruptura de las c�lulas y da�o tisular ocasionan la p�rdida de agua y lo m�s importante, un r�pido incremento en la respiraci�n del tejido da�ado. El aumento en la velocidad de la respiraci�n naturalmente ocasiona un aumento localizado de la temperatura que, si no es controlado, calentara el ambiente que rodea al producto. Esto significa que una fruta da�ada en una caja de frota limpia y sana constituye un serio riesgo para la caja entera. Se deduce entonces que deben tomarse todas las precauciones para reducir al m�nimo las heridas y machucones, lo que puede lograrse �nicamente mediante la co. sacha, manejo y procedimientos de embalaje cuidadosos. Tambi�n es conveniente no mezclar el producto da�ado con el producto sano en el mismo empaque, veh�culo o bodega de almacenamiento (Figura 7).
Ventilaci�n
Cuando los productos frescos se almacenan a granel, sin suficiente ventilaci�n y control de la temperatura, pueden por obra de su propia respiraci�n, crear una atm�sfera anormal empobrecida en oxigeno y enriquecida en di�xido de carbono. Cuando el nivel de oxigeno cae por debajo del 2% el producto puede volverse anaer�bico, y la fermentaci�n que origina dar� como resultado sabores alcoh�licos desagradables y descomposici�n de los tejidos. A estos niveles, las frutas que requieren oxigeno para el cambio de color durante la rnaduraci�n permanecer�n verdes aunque otras reacciones propias de la maduraci�n contin�en su proceso. Al retornar a una atmosfera normal, puede ocurrir una r�pida descomposici�n y el producto deja de tener valor comercial.
A menudo se asocia un bajo nivel de oxigeno a un alto nivel de di�xido de carbono. Las frotas especialmente, pueden presentar un retardo en el ablandamiento y cambio de color, a niveles de di�xido de carbono superiores al 5%. En manzanas y peras, los niveles elevados de di�xido de carbono pueden causar decoloraci�n y pudrici�n interna, y en los c�tricos pueden dar lugar al "pitting" (zonas necr�ticas de la c�scara) y sabores de sagradables.
Las atm�sferas anormales pueden evitarse mediante una buena ventilaci�n. Por lo tanto, no es recomendable amontonar a granel el producto en pilas sin ventilaci�n forzada, aunque sea por corto tiempo
Las bodegas de almacenamiento con puertas herm�ticas deben ser ventiladas en forma regular, aunque el producto sea estibado en un sistema abierto, para evitar el agotamiento del oxigeno y la acumulaci�n de di�xido de carbono m�s ali� de los niveles tolerables.
Hasta ahora hemos examinado las principales caracter�sticas comunes a todos los productos y sus respuestas al ambiente que los rodea. Las frutas, sin embargo, incluyendo aquellas como tomates, pimentones, aj�es (chiles) y otros, sufren un proceso de maduraci�n que es parte esencial de su desarrollo y que conduce eventualmente al envejecimiento y muerte de los tejidos.
La velocidad y naturaleza del proceso de maduraci�n difiere significativamente entre las especies de frutas, cultivares de las mismas especies, diferentes grados de madurez del mismo cultivar y tambi�n entre zonas de producci�n. Las frotas tambi�n difieren en sus respuestas a la maduraci�n a diversos ambientes de poscosecha, sin embargo, es posible identificar ciertos fen�menos generales en relaci�n al comportamiento de la maduraci�n.
Climat�ricas y no-climat�ricas
Las frutas pueden dividirse en dos tipos, climat�ricas y no climat�ricas (Cuadro 2). En las frotas no climat�ricas el proceso de madurez y saz�n, es un proceso gradual pero continuo. En las frutas climat�ricas, el proceso natural de madurez y saz�n, es iniciado de acuerdo a cambios en la composici�n hormonal El inicio de la maduraci�n climat�rica es un proceso bien definido, caracterizado por un r�pido aumento en la velocidad de la respiraci�n y el desprendimiento de etileno por la fruta, en un momento de su desarrollo, conocido como respiraci�n climat�rica. Estas diferencias en el patr�n de maduraci�n se ilustran gr�ficamente en las Figuras 8 y 9.
Cuadro 2. Ejemplos de frutas climat�ricas y no climat�ricas
| CLIMATERICA | NO CLIMATERICA | |
| FRUTAS DE CLIMA TEMPLADO | Manzana Pera Durazno Damasco (chavacano) Ciruela |
Cereza Uva Frutilla (fresa) |
| HORTALIZAS DE FRUTO | Mel�n Tomate Sandia |
Pepino |
| FRUTAS TROPICALES COMUNES | Palta (aguacate) Banana (pl�tano) Mango Papaya Higo Guayaba Maracuy� Caqui |
Naranja Pomelo (toronja) Lim�n Lima Aceituna Pi�a Litche |
| FRUTA TROPICAL MENOS COMUN | Chirimoya Guan�bana Fruta del pan Jackfruit Mamey Zapote |
Casta�a de Caj� Ciruela de Java Otras especies de Eugenia spp |
Figura 8. Patrones de respiraci�n de frutas climat�ricas y no climat�ricas durante la maduraci�n.
Cambios asociados con la madurez
Varios tipos de cambios acompa�an a la madurez en la mayor�a de las frutas:
- Cambios en textura y reducci�n de la firmeza.
- Cambios de color, generalmente perdida de color verde y un aumento de los colores rojo y amarillo.
- Cambios en sabor y aroma; generalmente volvi�ndose m�s dulce a medida que el almid�n es convertido en az�car, y con la producci�n de compuestos vol�tiles frecuentemente arom�ticos.
Cuando las frutas climat�ricas maduran la velocidad de la respiraci�n se eleva llegando a un m�ximo y luego declina hasta el comienzo del envejecimiento, mientras que en las frutas no climat�ricas la tasa de respiraci�n decrece gradualmente. El etileno esta presente en todas las frotas y ahora se le reconoce como la principal hormona de la maduraci�n que, en las frutas climat�ricas puede en realidad iniciar la maduraci�n a concentra clones umbrales tan bajas como 0.1 a 10 partes por mill�n (ppm). Sin embargo, el etileno aplicado ex�genamente influye en el proceso de maduraci�n tanto en las frotas climat�ricas como no climat�ricas. Por ejemplo, en el pl�tano (climat�rico) el etileno inicia y acelera la maduraci�n de frutas verdes, pero en la pi�a (no climat�rica) el etileno simplemente aumenta la velocidad de respiraci�n y acelera un proceso de maduraci�n ya iniciado por la fruta misma.
El etileno tiene un papel de relevancia directa con el da�o f�sico de frutas y hortalizas. Actualmente se sabe que el etileno se produce en todos los tejidos vegetales como una respuesta al "stress". En consecuencia, el da�o f�sico de las frotas tambi�n acelerar� el proceso de maduraci�n, y en las frutas climat�ricas verdes (no maduras), puede ser su iniciador. De este modo la ventilaci�n es tambi�n de gran importancia para prevenir la acumulaci�n del etileno producido por frutas da�adas o en maduraci�n, no s�lo para evitar el aumento de temperatura que resulta del incremento de la respiraci�n, sino tambi�n para prevenir la maduraci�n acelerada o su inicio en frotas limpias y sanas. I a producci�n de etileno es otra buena raz�n para una cosecha, manejo y embalaje cuidadoso de las frotas.
Insectos
Es reconocido que las plagas ocasionadas por insectos, constituyen un serio peligro para la producci�n y mercadeo de poscosecha de granos, leguminosas y otros productos b�sicos. Los insectos causantes de plagas, y especialmente sus larvas tambi�n pueden ser un serio problema para la producci�n de frutas y hortalizas frescas por lo que debe recurrirse al uso de pr�cticas culturales cuidadosas y a la aplicaci�n controlada de insecticidas, evitando que haya residuos da�inos presentes en el momento de la cosecha. En el momento de la cosecha el producto infestado es relativamente f�cil de identificar y separar del producto sano. El r�pido mercadeo de la mayor�a de los productos frescos tambi�n significa poca oportunidad para que lo infesten los insectos, siempre que se tomen precauciones razonables y que el producto que estaba infestado antes de la cosecha no sea empacado y almacenado junto con el producto sano. Ocasionalmente existen excepciones y la insistencia de los oficiales encargados de cuarentena, de fumigar la fruta antes de la entrada a puerto para impedir la diseminaci�n de la mosca de la fruta, es un ejemplo concreto.
Enfermedades y deterioro
El deterioro de poscosecha producido por hongos y bacterias en el producto fresco causa da�o f�sico, aumenta la p�rdida de agua y la respiraci�n con todos los efectos adversos comentados anteriormente. Las bacterias proliferan mediante una r�pida multiplicaci�n celular y se introducen en el producto principalmente a trav�s de cortes en la superficie o de puntos de abscici�n naturales. La contaminaci�n del producto por bacterias se produce mas com�nmente por contacto con agua infectada o por contacto con bacterias del suelo. Los hongos proliferan por extensi�n y divisi�n celular o formando esporas que son dispersadas por el aire, el agua, animales vectores e Insectos. La contaminaci�n por hongos puede provenir a trav�s de cortes en la superficie o puntos de abscici�n naturales o por la penetraci�n de pat�genos al producto. La entrada de pat�genos a los tejidos sanos e intactos est� reducida a unos cuantos organismos; generalmente la entrada se realiza a trav�s de cortes en la superficie, tejido da�ado o tejido que sufre alg�n "stress" por razones diversas.
Durante el almacenamiento, el producto envejece y los tejidos se debilitan por una degradaci�n gradual de la estructura e integridad celular. El producto en este estado es menos capaz de soportar la invasi�n, produci�ndose la infecci�n por organismos pat�genos (es decir, la infecci�n est� latente). Esto es especialmente cierto en muchas frutas en que la infecci�n aparentemente est� ausente en el momento de la cosecha, pero se desarrolla durante la vida de poscosecha como resultado de la entrada de contaminantes de la superficie a los tejidos "estrenados". La antracnosis es un ejemplo t�pico de tales infecciones latentes.
Algunos pat�genos producen enzimas que degradan la pared celular, lo que da como resultado una mayor degradaci�n del tejido hu�sped y la propagaci�n de la infecci�n. La decoloraci�n y "mancha acuosa" son sintomas comunes. Los microorganismos pueden tambi�n producir toxinas y otras sustancias que dan origen a sabores desagradables o dejan al producto no apto para el consumo.
Prevenci�n y control de enfermedades
Muchos organismos da�inos est�n presentes en la fase de producci�n como contaminantes del suelo y del agua o en la superficie de la planta misma. La infecci�n del producto en el momento de la cosecha se produce a menudo a trav�s de cortes superficiales o puntos de abscici�n por lo que las buenas pr�cticas fitosanitarias ayudar�n a prevenir la mayor�a de las infecciones de poscosecha. El manejo y empaque cuidadoso ayudar�n al producto a evitar la infecci�n eliminando los factores causales. La buena selecci�n y clasificaci�n debe eliminar el producto infestado y de mala calidad en cada etapa del mercadeo; de lo contrario ello representar� un riesgo significativo para el producto sano. La inspecci�n regular del producto al" macenado y la eliminaci�n inmediata de los productos infestados ayudar�n a prevenir la propagaci�n de la infecci�n.
Las hortalizas como papas y cebollas que se almacenan por per�odos de tiempo considerables tienen buena capacidad para resistir la invasi�n e infecci�n por microorganismos, siempre que se les d� un tratamiento de curado o de secado despu�s de la cosecha, pero adem�s deben mantenerse en un buen r�gimen de almacenamiento (Figura 10). Sin embargo, el bajo valor de muchas hortalizas y la necesidad de su mercadeo lo m�s r�pido posible, pueden hacer que no sea econ�mica la inversi�n en algunas pr�cticas de control. En tales casos el uso de fungicidas seria de escaso beneficio y ciertamente sin ventaja econ�mica, siempre y cuando se usen buenas t�cnicas fitosanitarias en forma regular (es decir, limpieza de cuchillos, tijeras podadoras, canastos, bodegas, veh�culos, etc.).
Aquellas frutas que tienen una vida de poscosecha inherentemente corta y son comercializadas tan r�pidamente como es posible, tampoco estimulan la inversi�n en tratamientos con cesticidas en la fase de poscosecha. El cuidado y una buena t�cnica fitosanitaria es a menudo todo lo que se necesita, puesto que las pr�cticas de producci�n han controlado la infecci�n en el terreno. Sin embargo, aquellas frutas que tienen un alto va" lar y/o considerable vida de mercadeo/almacenamiento son probables candidatos para invertir en fungicidas y otros tratamientos de poscosecha. Existen disponibles varios posticidas adecuados para ser aplicados a los productos frescos en la etapa de poscosecha; ejemplo de ellos se presentan en el Cuadro 3. La aplicaci�n de cualquier pesticida tiene que ser cuidadosamente controlada a fin de que sea efectivo, econ�mico y sin peligro para consumidores y usuarios (Figura 11).
Cuadro 3. Algunos productos qu�micos usados en frota fresca para el control de la pudrici�n de poscosecha.
| Cultivo | *Productos qu�micos |
| PLATANOS | Tiabendazol (TBZ) Benomyl |
| FRUTAS CITRICAS | Carbonato de Sodio B�rax o-fenilfenato de sodio (SOPP) Tiabendazol Benomyl Difenilo |
| PI�A | o-fenilfenato de sodio Salicilanilida |
| MANGO | Benomyl |
* NOTA: Los productos qu�micos aparecen con sus nombres gen�ricos y no con 108 nombres comerciales usados por los fabricantes. El TBZ y el Benomyl se usan en soluciones para inmersi�n o en pulverizaciones de suspensiones acuosas. El SOPP puede incorporarse en un tratamiento con cera en c�tricos y el Difenilo se usa con mas frecuencia en papeles de envolver impregnados con el compuesto para frutas c�tricas.
El material, tal como se presenta en esta secci�n, es a manera de introducci�n a los diversos t�rminos t�cnicos y consideraciones adoptadas por la industria del mercadeo de frutas y hortalizas. Existe mucha mas informaci�n disponible en la lista de referencias de este manual. Adicionalmente, debe buscarse el consejo de t�cnicos e investigadores de las universidades locales. Detalles sobre la aplicaci�n, costo y efectividad de los pesticidas pueden obtenerse tambi�n de los representantes de los fabricantes y de los extensionistas agr�colas.