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La informaci�n de mercado tiene por objetivo asistir a productores y comerciantes para lograr un equilibrio de la oferta y la demanda en determinados mercados, limitando as� las fluctuaciones excesivas de precios. Resulta eficaz la publicaci�n de datos, ampliamente necesarios, porque reduce el campo en que agricultores, comerciantes y consumidores deben buscar la informaci�n. Dado que el precio se fija generalmente una vez que comprador y vendedor han estimado la oferta y la demanda, la informaci�n de mercado debiera, en la medida posible, estar disponible antes de la determinaci�n del precio.
CUADRO 2.4 Determinaci�n de la tasa interna de retorno del proyecto do desarrollo de mercados do Haryana
| A�o | Beneficios y costoc netos | Descontado al valor corrients | |||
| 14% | 15% | ||||
millones de rug�as |
|||||
| 1 | (200,5) | - 176 | - 174 | ||
| 2 | (202,3) | - 158 | - 152 | ||
| 3 | (171,6) | - 115 | - 112 | ||
| 4 | (39,8) | -24 | -22 | ||
| 5 | (7,8) | -4 | -4 | ||
| -477 | -464 | ||||
| 6 | 113,5 | +57 | +49 | ||
| 7 | 127,3 | +54 | +48 | ||
| 8 | 135,3 | +44 | +47 | ||
| 9 | 142,6 | +43 | +38 | ||
| 10 | 149,1 | +40 | +35 | ||
| 11 | 156,5 | +39 | +31 | ||
| 12 | 164,6 | +34 | +31 | ||
| 13 | 172,9 | +31 | +28 | ||
| 14 | 181,5 | +29 | +25 | ||
| 15 | 190,1 | +27 | +23 | ||
| 16 | 200,1 | +25 | +21 | ||
| 17 | 210,0 | +23 | +19 | ||
| 18 | 221,6 | +21 | +18 | ||
| 19 | 231,7 | +19 | +16 | ||
| 20 | 243,2 | +18 | 504 | +15 | 447 |
| Saldo descontado | +27 | - 17 | |||
La tasa interna de rendimiento es 14,6 por ciento aproximadamente
Las fases sucesivas para el establecimiento de un programa de informaci�n son las siguientes:
El programa puede ser administrado directamente por un departamento de mercadeo estatal, por un organismo especializado aut�nomo, o ser realizado total o parcialmente por asociaciones mercantiles o autoridades comerciales que se interesan por distintos grupos de productos. Lo importante es que no deben ser parte interesada: la informaci�n debe ser fiable y objetiva.
CUADRO 2.5 Cuadro de descuento
| Per�odo | Tasa de Inter�s, T |
|||||||
| n | 4% | 5% | 6% | 8% | 10% | 12% | 14% | 15% |
| 1 | 0,9615 | 0,9524 | 0,9434 | 0,9259 | 0,9091 | 0,8929 | 0,8772 | 0,8699 |
| 2 | 0,9246 | 0,9070 | 0,8900 | 0,8573 | 0,8264 | 0,7977 | 0,7896 | 0,7561 |
| 3 | 0,8890 | 0,8638 | 0,8396 | 0,7938 | 0,7513 | 0,7118 | 0,6750 | 0,6575 |
| 4 | 0,8548 | 0,8227 | 0,7921 | 0,7350 | 0,6830 | 0,6535 | 0,5971 | 0,571 7 |
| 5 | 0,8219 | 0,7835 | 0,7473 | 0,6806 | 0,6209 | 0,5674 | 0,5394 | 0,4972 |
| 6 | 0,7903 | 0,7462 | 0,7050 | 0,6302 | 0,5645 | 0,5966 | 0,4536 | 0,4323 |
| 7 | 0,7599 | 0,7107 | 0,6651 | 0,5835 | 0,5132 | 0,4323 | 0,3996 | 0,3759 |
| 8 | 0,7307 | 0,6768 | 0,6274 | 0,5403 | 0,4665 | 0,4039 | 0,3506 | 0,3269 |
| 9 | 0,7026 | 0,6446 | 0,5919 | 0,5002 | 0,4241 | 0,3606 | 0,3075 | 0,2843 |
| 10 | 0,6756 | 0,61 39 | 0,5584 | 0,4632 | 0,3855 | 0,3220 | 0,2697 | 0,2472 |
| 11 | 0,6496 | 0,5847 | 0,5268 | 0,4289 | 0,3505 | 0,2875 | 0,2366 | 0,2149 |
| 12 | 0,6246 | 0,5568 | 0,4970 | 0,3971 | 0,3186 | 0,2367 | 0,2076 | 0,1869 |
| 13 | 0,6006 | 0,5303 | 0,4688 | 0,3677 | 0,2897 | 0,2292 | 0,1821 | 0,1625 |
| 14 | 0,5775 | 0,5051 | 04423 | 0,3405 | 0,2633 | 0,2046 | 0,1597 | 0,1418 |
| 15 | 0,5553 | 0,4810 | 0 4173 | 0,3152 | 0,2394 | 0,1827 | 0,1401 | 0,1229 |
| 16 | 0,5339 | 0,4581 | 0,3936 | 0,2919 | 0,2176 | 0,1631 | 0,1229 | 0,1069 |
| 17 | 0,5134 | 0,4363 | 0,3714 | 0,2703 | 0,1978 | 0,1456 | 0,1078 | 0,0929 |
| 18 | 0,4936 | 0,4155 | 0,3503 | 0,2502 | 0,1799 | 0,1300 | 0,0945 | 0,0808 |
| 19 | 0,4746 | 0,3957 | 0,3305 | 0,2317 | 0,1635 | 0,1161 | 0,0829 | 0,0703 |
| 20 | 0,4564 | 0,3769 | 0,3118 | 0,2145 | 0,1486 | 0,1037 | 0,0726 | 0,0611 |
| 21 | 0,4388 | 0,3589 | 0,2942 | 0,1987 | 0,1351 | 0,0926 | 0,0639 | 0,0531 |
| 22 | 0,4220 | 0,3418 | 0,2775 | 0,1 839 | 0,1 228 | 0,0826 | 0,0560 | 0,0462 |
| 23 | 0,4057 | 0,3256 | 0,2618 | 0,1703 | 0,1117 | 0,0738 | 0,0491 | 0,0402 |
| 24 | 0,3901 | 0,3101 | 0,2470 | 0,1577 | 0,1015 | 0,0659 | 0,0431 | 0,0349 |
| 25 | 0,3751 | 0,2959 | 0,2330 | 0,1460 | 0,0923 | 0,0588 | 0,0378 | 0,0304 |
(Valor presente de una suma global futura: donde VP = valor
presente; C = cantidad unitaria; T = tasa de inter�s compuesto
por periodo; n = n�mero de perlados)
Las necesidades principales del agricultor en materia de informaci�n son una base de comparaci�n de los precios que puede obtener en los diversos mercados a los que tiene acceso y de gu�a para la futura planificaci�n de la producci�n. La mayor parte de las noticias del mercado son �tiles s�lo para los agricultores que se dedican a cultivos comerciales. Si hay pocas operaciones comerciales o ninguna, el valor de un servicio complejo de informaci�n de mercado puede ser cuestionable. Los agricultores han de necesitar informaci�n sobre precios, producci�n y comercio s�lo respecto a su zona local, m�s bien que referida a nivel nacional, si el movimiento comercial entre regiones es restringido. Esto tambi�n es v�lido para el comerciante minorista cuando s�lo puede abastecerse de fuentes locales. A los consumidores les interesan los precios de los minoristas que venden en la zona en que ellos viven.
Puede asignarse prioridad a los productos sobre los que se informa seg�n su importancia para la econom�a a que sirve dicha informaci�n, y el grado en que los intereses agr�colas, comerciales y del consumidor se beneficiar�n de la informaci�n adicional.
Mercados locales. Las posibilidades de influir en el abastecimiento a trav�s de un servicio informativo local son por lo general limitadas. En el momento en que se dispone de esa informaci�n, el suministro del d�a ya ha sido determinado. El servicio informativo local puede mejorar la formaci�n de precios asegurando que �stos reflejen la oferta y demanda efectivas y que no sean afectados por factores desconocidos, rumores e incertidumbres. Las indicaciones de las tendencias de precios del d�a anterior pueden exponerse en un tablero de anuncios. A condici�n que la informaci�n se atenga constantemente a una calidad como base de las cotizaciones, las tendencias de su precio servir�n por lo general de gu�a v�lida para los cambios en el mercado en su conjunto. Un sistema avanzado de informaci�n puede dar noticias de cambios en el ritmo de llegadas. Si, por ejemplo, en un determinado d�a los tres primeros cultivadores que llegan al mercado traen todos, sin ninguna raz�n especial para ello, un 30 por ciento m�s de la cantidad que suelen traer de lechugas, puede suponerse con bastante probabilidad que el suministro total de lechugas para ese d�a aumentar� tambi�n un 30 por ciento.
Mercados nacionales. Con un servicio informativo nacional existen mayores posibilidades de influir en la comercializaci�n futura. Este servicio puede publicar los datos locales proporcionados por varios mercados mayoristas del pa�s, detalles de los suministros ofrecidos en los mercados de acopio de los agricultores, y noticias sobre la situaci�n general de los cultivos y sobre las tendencias de las importaciones y exportaciones.
Las encuestas sobre la situaci�n de los cultivos suelen basarse en las opiniones de observadores pr�cticos de importantes zonas productoras, que informan con regularidad sobre sus previsiones para las cosechas en su vecindad inmediata. Esta estimaci�n suele expresarse en porcentajes de la cosecha prevista respecto de la cosecha m�xima. Despu�s de algunos a�os de experiencia en la recolecci�n de datos y su aplicaci�n, las cifras as' reunidas ofrecen un razonable nivel de seguridad, y pueden permitir al comercio la preparaci�n de planes de exportaci�n e importaci�n antes de la recolecci�n.
Un servicio iniciado en Indonesia en 1980 ha puesto en comunicaci�n a los horticultores que habitan en zonas monta�osas alejadas por tel�fono con los mercados mayoristas nacionales. La informaci�n procedente de los mercados de productores de Cipanas, Lombang y Pangalengan se transmite por tel�fono al centro provincial de Bandung a primera hora de la ma�ana y desde all� a Yakarta. Por el mismo medio tambi�n se transmite la informaci�n proveniente de los mercados paralelos de Medan y Surabaya. Por la tarde se entrevista a los mayoristas de Yakarta, y la informaci�n se transmite a los mercados productores, para su anuncio a primera hora de la ma�ana siguiente. En Pangalengan los productores se re�nen en torno a los tableros de anuncios a las 7 de la ma�ana, y se ponen de acuerdo con los mayoristas sobre los precios provisionales de sus productos, que se recogen luego en la carretera en el punto m�s cercano a sus campos. La informaci�n sobre precios tambi�n se difunde a trav�s de los peri�dicos y la radio. Los principales requisitos para el establecimiento de este servicio consistieron en la instalaci�n de l�neas telef�nicas directas, y la capacitaci�n intensiva del personal. Los costos fijos de este servicio son los correspondientes al personal y comunicaciones telef�nicas.
1. Departamento de mercadeo estatal
El mercadeo tiene una funci�n estrat�gica en el desarrollo econ�mico y es indispensable para la agricultura comercial. En consecuencia, merece una constante atenci�n especializada en el marco de la estructura estatal. Las funciones de un departamento de mercadeo estatal abarcan lo siguiente:
En el esquema ilustrativo que figura en la p�gina 45, se han agrupado estas responsabilidades en cuatro ep�grafes principales con indicaci�n del tipo de personal necesario.
En los paises en que las empresas estatales intervienen activamente en el mercadeo, puede establecerse un ministerio especial de mercadeo. Sin embargo, su funci�n ha de coordinarse atentamente con las de los ministerios que se ocupan de la agricultura, el desarrollo rural y el comercio. La falta de buenas relaciones de trabajo dio lugar en la Rep�blica Isl�mica del Ir�n al abandono de ese ministerio, dejando as� su dependencia especializada en asesoramiento de mercadeo sin una adecuada base de trabajo.
Cuando las funciones de mercadeo se hallan dispersas en varios �rganos estatales, puede ser de utilidad un consejo de mercadeo que los re�na peri�dicamente. Deber�a preverse adem�s una secretaria que asegurase la continuidad en la tarea.
La experiencia en la Rep�blica Unida de Tanzania ha demostrado claramente que, una mayor intervenci�n del Estado en las operaciones de mercadeo y de determinaci�n de precios, requiere los servicios calificados de una dependencia consultiva especializada en mercadeo. Es una pena para los productores y consumidores de los pa�ses de orientaci�n marxista que sus dogmas pol�ticos les impidan reconocer esto.
Esquema para un departamento de mercadeo estatal
2. Investigaci�n
Las encuestas detalladas y objetivas sobre canales de mercadeo, del productor al consumidor, constituyen un elemento valioso que facilita a los funcionarios encargados de pol�ticas una visi�n global del sistema. La siguiente etapa en la investigaci�n est� orientada a comprobar algunas hip�tesis. Por lo tanto, las cuestiones principales objeto de la investigaci�n han de especificarse en la etapa inicial y la recolecci�n de datos debe ser organizada con miras a aclarar esas cuestiones y evaluar la eficacia de las posibles mejoras. La recolecci�n de datos sin un fin preciso representa un gasto in�til.
La investigaci�n de mercado orientada a desarrollar las ventas de determinados productos debiera abarcar los puntos siguientes:
3. Proyectos de inversi�n
Una encuesta sobre el impacto de las nuevas instalaciones de mercado en zonas de la India indic� que �stas estimulaban la producci�n agr�cola, estim�ndose los incrementos en 2-4 por ciento anual. La contribuci�n principal a dichos aumentos correspond�a a las peque�as explotaciones agr�colas, que anteriormente no contaban con buenos servicios. Sin embargo, la experiencia demuestra que los proyectos de construcci�n se realizan mejor si se lo hace escalonadamente. La ejecuci�n de grandes proyectos con restricciones de tiempo para responder a la conveniencia administrativa de un organismo de financiaci�n puede constituir un gasto in�til.
4. Informaci�n de mercado
Son varios los servicios de informaci�n que, iniciados en virtud de programas de ayuda, despu�s de terminada la financiaci�n externa no han continuado durante mucho tiempo. Es evidente que no se adaptaban bien a las necesidades de los agricultores y comerciantes.
La evaluaci�n de un servicio en Per� demostr� que s�lo era apreciado por algunos de los usuarios previstos. Con frecuencia se produc�an interpretaciones err�neas; el significado de � precios agr�colas � y � precios oficiales � no era claro. Los agricultores escuchaban las peque�as estaciones locales de radio. Las mejores horas para los agricultores eran las 6.30 de la ma�ana y despu�s de las 7 de la tarde, y para los comerciantes el mediod�a. La informaci�n sobre precios debiera incorporarse en programas musicales o personalizados para llegar al p�blico y ser aceptada por una direcci�n preocupada en no aburrir a sus radioyentes. Los agricultores suelen leer peri�dicos de car�cter local, no nacional, as� los boletines impresos deben adaptarse a la zona en que se distribuyen. Una ventaja que ofrecen los tableros de anuncios fijados en los mercados es estimular la discusi�n de los datos sobre precios; la informaci�n sobre precios ubicada cerca de un almac�n de papas era observada con inter�s especial por productores y comerciantes.
Servicio local de informaci�n de mercado.
Esta evaluaci�n se bas� en entrevistas a una muestra representativa de potenciales usuarios de la informaci�n de mercado. Las comprobaciones peri�dicas este tipo son importantes para todos los servicios informativos de car�cter permanente.
En algunas circunstancias pueden surgir conflictos con pol�ticas oficiales encaminadas a mantener topes m�ximos de precios o programas oficiales de compras. En 1981, se lleg� finalmente al acuerdo en Kenya de que pod�an darse a conocer los precios obtenidos en ventas de cereales no efectuadas a trav�s de los agentes de compra de la Junta de Cereales y Productos. Con anterioridad a esta decisi�n, esos precios se manten�an en secreto, s�lo se conoc�an por comentarios verbales, y esto daba a los comerciantes ventajas sobre los agricultores. Un servicio informativo de mercado iniciado en la Rep�blica Isl�mica del Ir�n fue suprimido porque revelaba que el nivel corriente de los precios pagados por muchos productos era muy superior al fijado por el Gobierno, que era el utilizado en su �ndice del costo de vida.