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II. Seminario subregional para el desarrollo de microempresas agro-industriales rurales, realizado en Lima, Peru, 13 y 14 de agosto de 1993

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2.1. Informacion general
2.2. Objetivos
2.3. Informes por pa�s
2.4. Conclusiones
2.5. Recomendaciones

 

2.1. Informacion general

Como seguimiento al "Seminario/Taller Regional para el Desarrollo de la Peque�a y Mediana Agroindustria en el Medio Rural", que se realiz� en mayo de 1992 en Roque, Celaya (G.to), M�xico, la FAO decidi� organizar el Seminario Subregional mencionado, con la colaboraci�n y coauspicio del Instituto de Desarrollo Agroindustrial - INDDA de la Universidad Nacional La Molina del Per�. Esta actividad se realiz� en Lima, Per�, del 13 y el 20 de agosto de 1993 y tuvo lugar bajo el auspicio de la Red de Cooperaci�n T�cnica en Procesamiento de Frutas y Hortalizas.

Este evento puede considerarse como la primera fase hacia la implementaci�n de programas para el desarrollo de microempresas agroindustriales rurales en los pa�ses integrantes de la Red de Cooperaci�n T�cnica.

La participaci�n en el Seminario se limit� a participantes internacionales de: Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay y Per�. El representante de Brasil no concurri� al evento. El representante de Ecuador particip� solamente en el Curso. Participaron adem�s especialistas nacionales del INDDA, delegados de instituciones internacionales, gubernamentales y no gubernamentales y de cuatro organismos privados.

Cada participante internacional present� un documento t�cnico sobre el estado actual, limitaciones y perspectivas para el desarrollo de microempresas agroindustriales rurales en su pa�s. Asimismo, cada participante present� una propuesta detallada para el desarrollo de un modelo de microempresa agroindustrial.

2.2. Objetivos

El objetivo general del Seminario fue discutir el estado actual, limitaciones y posibilidades de desarrollar microempresas agroindustriales rurales en los pa�ses participantes, con el fin de establecer un plan de acci�n regional.

Los objetivos espec�ficos del Seminario fueron los siguientes:

2.3. Informes por pa�s

2.3.1. Bolivia
2.3.2. Brasil
2.3.3. Chile - Situacion actual y perspectivas de desarrollo de la agroindustria rural en Chile
2.3.4. Colombia - Microempresas agrioindustriales rurales (air) en Colombia (Santaf� de Bogot�, D.C., agosto de 1993)
2.3.5. Paraguay - la sltuacion de la agroindustria en el Paraguay y sus perspectivas (Asunci�n, Paraguay, 1993)
2.3.6. Per�

 

2.3.1. Bolivia

LA AGROINDUSTRIA EN BOLIVIA

Carlos Vargas A�ez, Centro de Promoci�n de Inversiones

2.3.1.1. Aspectos generales

Bolivia, situada en el coraz�n de Am�rica del Sur tiene una ubicaci�n privilegiada que abarca las regiones tropicales, subtropical, templada y altiplano; y cuenta con diversidad de recursos naturales. Su extensi�n es de 1.098.581 Krn2, constituyendo los llanos el 79% de su territorio, el altiplano 16% y la regi�n de los valles el 14%.

La poblaci�n de Bolivia seg�n el �ltimo Censo realizado en mayo/92 es de 6.420.792 habitantes, de los cuales el 57.5% vive en el �rea urbana y 42,5% en el �rea rural. La relaci�n de habitante por Km2 es inferior a 6, siendo por lo tanto uno de los pa�ses con menor densidad demogr�fica

La imagen econ�mica de Bolivia ha sido tradicionalmente la de un pa�s minero, aunque la contribuci�n de la miner�a al Producto Interno Bruto es inferior al 9 %, mientras que la participaci�n de la producci�n agropecuaria es alrededor del 22% y de la industria manufacturera el 14% de la producci�n total.

Desde el punto de vista de las exportaciones realizadas por Bolivia en 1990 de un total de 920,7 millones de d�lares, el sector minero contribuy� con 401,2 millones, que representan cerca del 44%. Las exportaciones de hidrocarburos fueron de 226,9 millones (24,6%) y las exportaciones de productos no tradicionales 292,5 millones o sea el 31,7%.

Mapa politico de Bolivia

Respecto al uso de la tierra, menos de un 3% de la superficie del pa�s est� siendo utilizada en cultivos. El 31% de alg�n modo ha sido influenciada por el hombre mientras que el 51% permanece en estado virgen, lo que indica que Bolivia es el pa�s con m�s tierras v�rgenes en Sud Am�rica y a nivel mundial una de las m�s importantes regiones con reservas forestales generadoras de oxigeno y que protegen el medio ambiente.

En lo referente al ambiente macroecon�mico, desde 1985 rige en el pa�s una econom�a de libre mercado, con libertad de precios, de contrataci�n de mano de obra y de movilidad de capitales. Actualmente, Bolivia posee una econom�a estable con una tasa de inflaci�n anual inferior al 10%.

2.3.1.2. LA importancia de la industria en la econom�a boliviana (*)

El Producto Interno Broto generado por la industria manufacturera en 1991 alcanza 693.32 millones de d�lares, creciendo a una tasa de 6,7% en relaci�n al a�o precedente, lo que confirma por sexto a�o consecutivo la tendencia de crecimiento continuo y sostenido del sector, a un ritmo mayor que el de la econom�a (ver Cuadros # 1, 2, y 3) . Este resultado alcanzado por el sector en 1991 se debe en gran parte al aumento de producci�n en los subsectores de l�cteos, az�car, cemento, moliner�a y fabricaci�n de pan y cerveza.

Considerando el per�odo 1987-1991, en el que crecen tanto la industria como la econom�a en su conjunto, se observa que la industria crece a una tasa promedio anual de 4,8% frente a 3,02% que registra el Producto Interno Bruto Nacional.

La producci�n manufacturara es la segunda en importancia luego de la producci�n agropecuaria que crece a 1,99% anual entre 1986/1991 representando el 40% de la producci�n de bienes y el 21,3% del P.I.B. nacional en 1991.

El crecimiento sostenido del rubro agropecuario permite apreciar la magnitud del sector, influenciado fundamentalmente por la producci�n agr�cola.

Como resultado del an�lisis efectuado, se establece el importante ritmo de desarrollo del sector manufacturero que desde la creciente apertura de nuestra econom�a, toma plena conciencia que para subsistir y desarrollarse es necesario reconvertirse y modernizarse en t�rminos de eficiencia, productividad y calidad para competir adecuadamente con los productos importados en el mercado dom�stico e insertarse a las corrientes de exportaci�n. Sin embargo, es preciso tambi�n enumerar algunas deficiencias y problemas que enfrenta el sector industrial, siendo los principales los siguientes:

Cuadro No 1 Producto interno bruto por actividad economica (En bolivianos de 1980)

Cuadro No 2 Participacion relativa de las actividades economicas en el PIB (Porcentajes)

Cuadro No 3 Tasas de crecimiento del PIB real segun actividad economica (En Porcentaje)

2.3.1.3. Caracter�sticas generales de la agroindustria, situaci�n actual y perspectivas

2.3.1.3.1. Introducci�n

La distinci�n entre agroindustrias y otras industrias no es precisa, pero en t�rminos amplios la agroindustria comprende los subsectores de alimentaci�n, bebidas, tabaco, textiles, cuero, madera y papel.

El subsector agroindustrial es muy heterog�neo y variado: incluye desde sofisticadas plantas de procesamiento hasta peque�as unidades caseras y semi-artesanales.

Cuadro No.4 Bolivia: indice de volumen fisico de la industria manufacturera sector aoro-industrial y resto del sector industrial periodo 1989 - 1990 variacion trimestrial

Una de las caracter�sticas relevantes de la agroindustria boliviana es el bajo grado de integraci�n con la producci�n agropecuaria, y como un indicativo de ello, s�lo el 27% del valor de la producci�n agropecuaria se destina al procesamiento industrial. La dependencia de materias primas e insumos importados se da en mayor proporci�n en los rubros de moliner�a y l�cteos.

La agroindustria corresponde a cerca del 50% del valor bruto agregado del sector industrial boliviano. Despu�s de la industria del petr�leo, que aporta alrededor del 15% del valor bruto agregado total, los subsectores m�s importantes en la industria nacional son los ingenios azucareros, molineras, cervecer�as, panader�as y mataderos frigor�ficos.

La evoluci�n de la producci�n del sector agroindustria se muestra en el Cuadro # 4 (ver p�gina 15) en el que se observa que en el per�odo enero/90- septiembre/91 el �ndice del volumen f�sico de la agroindustria creci� en un 16,7% mientras que el de las otras industrias manufactureras aument� s�lo 6,8%; esto es muy significativo porque la incidencia de la agroindustria es de 4,8 en el indico del volumen de la producci�n total que alcanza a 9,70.

La informaci�n presentada en el Cuadro # 5 (ver p�gina 19) muestra que la agroindustria del sector privado en Bolivia comprende un total de 8.049 establecimientos que generan 35.520 empleos directos, lo que significa el 73% de los establecimientos y el 67% del empleo del sector industrial manufacturero. El an�lisis por tramos de empleo indica que el 96% de la agroindustria est� constituida por microempresas (hasta 4 empleados) y peque�as unidades (5.14 empleados) que generan a su vez el 47% del empleo agroindustrial.

2.3.1.3.2. Potencial del sector rural para la peque�a agroindustria

La poblaci�n ocupada en la actividad manufacturera artesanal en la gesti�n/91 fue de 226.560 personas, es decir, un 26% m�s que en la gesti�n/90. Si tomamos como base el a�o 1986 en que entr� en vigencia la nueva Pol�tica Econ�mica del pa�s, la tasa de crecimiento ocupacional en esta actividad es de 4.2%, el empleo industrial urbano constituye el 75,5% y el rural 24,5%, es decir 171.000 y 55.500 puestos de trabajo, respectivamente.

El empleo industrial y artesanal rural est� constituido casi exclusivamente por la peque�a agroindustria. La informaci�n consultada referida a la distribuci�n de la poblaci�n por condici�n de actividad en el �rea rural en el a�o 1990, registra los datos siguientes:

Poblaci�n total: 3.602.944
Poblaci�n en edad de trabajar 2.386.304
Poblaci�n econ�micamente inactiva 1.329.277
Poblaci�n econ�micamente activa 1.057.028
Poblaci�n ocupada 1.010.519
Poblaci�n desocupada 46.509

Por consiguiente, considerarnos que el sector rural posee un importante potencial para el desarrollo de la micro y peque�a agroindustria, que deber� ser tomada muy en cuenta, m�s a�n, cuando la experiencia mundial en los pa�ses subdesarrollados muestra que a�n un crecimiento muy acelerado del sector moderno no absorbe suficiente mano de obra en situaciones en que la fuerza laboral crece en 4% o 5% por a�o, lo que significar�a que un creciente n�mero de habitantes vivir�a en condiciones precarias, especialmente en el �rea rural y en la econom�a informal urbana, agravando los problemas de nutrici�n y salud.

La pol�tica de fomento del crecimiento econ�mico debe incluir como grupo objetivo a la poblaci�n marginada, urbana y rural, a trav�s del fomento de peque�as unidades de producci�n, para lo cual es preciso:

2.3.1.3.3. Estado actual de la peque�a agroindustria rural

El desarrollo actual de la peque�a agroindustria rural en Bolivia es incipiente, aunque ya existe plena conciencia que juega un papel importante en el proceso de desarrollo rural contribuyendo al aumento de la producci�n agropecuaria y sus efectos positivos sobre la evoluci�n de la calidad y estandarizaci�n de los productos agropecuarios y la productividad de este sector.

La pol�tica de desarrollo industrial prioriza un �rea de fomento especial que est� constituido por la peque�a industria y microempresas industriales y la agroindustria, planteando la implementaci�n de programas espec�ficos para el fomento de peque�as agroindustrias en �reas rurales a trav�s de asistencia t�cnica, organizaci�n de productores, cr�ditos, apoyo en la comercializaci�n, etc.

No obstante, en la pr�ctica han sido muy escasos los esfuerzos de las instituciones en promover la A.I.R. (Agroindustria Rural), pues los programas de Desarrollo Rural que alientan las Corporaciones de Desarrollo, organismos internacionales y ONGs est�n orientados fundamentalmente al fomento agropecuario, por lo que se puede afirmar que la actividad agroindustrial rural a peque�a escala es relativamente nueva en el pa�s y hasta el momento no se le ha dado el lugar que le corresponde como instrumento eficaz para mejorar la econom�a campesina a trav�s de la generaci�n de empleos y elevaci�n de sus ingresos.

Corresponde tambi�n recalcar que la informaci�n referente a la A.I.R. en el pa�s es escasa pues los estudios realizados sobre el sector agroindustrial basan sus an�lisis en la mediana y gran agroindustria conformada por unidades de tecnolog�a moderna y gran capacidad de producci�n y participaci�n importante en el PIB y en la econom�a nacional y que tiene preponderancia en la econom�a comercial de la agricultura del Area Oriental del pa�s, m�s espec�ficamente en el departamento de Santa Cruz.

Por consiguiente es urgente la realizaci�n de un diagn�stico de la A.I.R. a nivel nacional para contar con informaci�n actual detallada y objetiva sobre el tema.

Considerando las limitaciones referidas y en base a la informaci�n que registra el Cuadro 5 se deduce que la peque�a agroindustria (0-14 empleados) comprende 7.733 establecimientos de los cuales 7.145 son microempresas y unidades de procesamiento familiar o semiartesanal. De este �ltimo segmento se estima que al menos un 50% de las empresas est�n diseminadas en el �rea rural. Asimismo, el rubro de alimentos bebidas y tabaco en el que est�n incluidas las microempresas procesadores de frutas y hortalizas, cuentan con 2.568 unidades de producci�n de las que 2.357 son microempresas. Se destaca que es relevante en el pa�s la producci�n de este rubro a cargo de peque�as y microindustrias familiares a nivel urbano y rural.

En cuanto a las caracter�sticas socioecon�micas y agr�colas de las zonas geogr�ficas en que se ubica la peque�a agroindustria rural, cabe indicar que la regi�n de Santa Cruz ofrece el potencial agropecuario-agroindustrial m�s importante del pa�s, en t�rminos de la producci�n a costos globales (incluyendo costos de infraestructura y de organizaci�n) comparativamente bajos y tambi�n ventajas de acceso al mercado para los productos.

La regi�n cuenta con subregiones tal como las �reas de riego de los Valles Mesat�rmicos, ecol�gicamente privilegiadas para la producci�n de frutas, hortalizas y flores. Oh as subregiones como Chiquitos y Cordillera poseen potencial activable aunque con restricciones ecol�gicas que demandan mayores inversiones para infraestructura de agua y sistemas de manejo adecuados al medio ambiente. La explotaci�n de la madera cuyo aporte al PIB y a la generaci�n de divisas es significativo, cuenta en la regi�n con importantes reservas forestales cuyo aprovechamiento sostenido puede asegurarse mediante un manejo adecuado y uso racional del bosque.

Uno de los problemas serios a resolver en la regi�n se refiere al conflicto de uso de la tierra que se presenta en las zonas de colonizaci�n nacional debido a la agricultura migrante que practica el campesino ante la falta de apoyo t�cnico y financiero a nivel de finca o parcela, siendo �ste un sistema de aprovechamiento extensivo e ineficiente de tierras. La estabilizaci�n de los campesinos en las parcelas de colonizaci�n puede lograrse con enfoques adecuados desarrollados con el apoyo de la FAO a costos razonables (3.000 - 5000 pesos por parcela y familia) y donde el Estado se encargaria de la organizaci�n del marco institucional de apoyo t�cnico y financiero, de la gesti�n de apoyo internacional y movilizaci�n de recursos humanos y financieros de contrapartida nacional.

Cuadro No.5 Numero de establecimientos industriales ( sector privado ) y personal empleado por tramos de empleo, seg�n actividad economica

La estabilizaci�n y consolidaci�n de campesinos en sus parcelas de colonizaci�n ocurre espont�neamente (con alguna influencia de esfuerzos dispersos de organismos gubernamentales y ONGs) a un ritmo muy lento y en forma altamente selectiva social y territorialmente.

La regi�n altipl�nica del pa�s, que engloba principalmente los departamentos de La Paz, Oruro y Potos�, no es propicia para la ganader�a ni para la agricultura, salvo la subregi�n de los Jungas pace�os que tiene condiciones ecol�gicas apropiadas para la agropecuaria. La regi�n de los Valles que comprende b�sicamente los departamentos de Chuquisaca, Tarija y Cochabamba, tiene en general tierras f�rtiles y aptas para la producci�n agr�cola y pecuaria siendo su limitante la disponibilidad de �reas habilitables para su explotaci�n. En t�rminos generales las valles se autoabastecen en sus requerimientos de productos del agro; no as� la regi�n altipl�nica cuyos d�ficit significativos de estos productos son cubiertos principalmente por la regi�n de Santa Cruz, que juega un papel de creciente importancia en el abastecimiento del mercado nacional y en la ampliaci�n y diversificaci�n de las exportaciones nacionales.

Respecto a las caracter�sticas socioecon�micas del �rea rural en Bolivia, las necesidades y problemas principales se refieren a salud, educaci�n, manejo adecuado de los recursos naturales, escasez de infraestructura de servicios b�sicos (agua, energ�a el�ctrica) v�as de transporte.

Los problemas de salud pueden resumirse en:

La deficiente nutrici�n est� relacionada directamente con los bajos niveles de ingresos familiares y falta de conocimiento de una alimentaci�n adecuada.

La tasa de m�dicos por poblaci�n en el �rea rural es de 1 a 2.500. En cuanto a la educaci�n se se�alan los problemas siguientes:

En el �rea de aprovechamiento nacional de recursos naturales se tienen:

2.3.1.3.4. Mecanismos existentes para el fomento de la A.I.R.

La pol�tica econ�mica vigente se orienta a consolidar la estabilidad y promover el crecimiento econ�mico, el empleo, el desarrollo social y la modernizaci�n del Estado, buscando la reactivaci�n a trav�s de actividades econ�micas eficientes y bajo el siguiente marco general:

Adem�s se establecen pol�ticas especiales para segmentos prioritarios como las peque�a industria, que establecen medidas tales como:

Debemos destacar que a fin de instrumentalizar y operativizar estos lineamientos de pol�ticas se requiere:

La instituci�n a crear "Centro de Promoci�n de la Peque�a Agroindustria Rural" estar� dirigida a las micro y peque�a empresas agroindustriales en el medio rural teniendo como objetivos:

La creaci�n del "Centro" cubrir� una sentida necesidad del sector rural, pues en el pa�s no existe un programa y una entidad encargada en forma especifica del fomento y asistencia t�cnica para la micro y peque�a A.I.R., d�ndose actualmente una situaci�n de apoyo casi nulo y/o en todo caso disperso por parte del sector p�blico y privado.

2.3.1.3.5. Instituciones relacionadas con la A.l.R.

Existen instituciones p�blicas y privadas que act�an tanto a nivel nacional o regional, ya sea en el �mbito de la peque�a industria y artesan�a o bien en desarrollo rural.

Las instituciones de apoyo a la peque�a industria y artesan�a trabajan, salvo raras excepciones, en el fomento y asistencia de peque�as unidades de producci�n en �reas urbanas; y aquellas que promueven el desarrollo del �rea rural est�n orientadas casi exclusivamente el sector agropecuario, siendo su incursi�n en el procesamiento de materias primas extremadamente d�bil.

Entre estas instituciones se cuentan principalmente las siguientes:

La Corporaci�n de Desarrollo de Santa Cruz (CORDECRUZ), juntamente con otras instituciones p�blicas y privadas y cooperaci�n internacional, ha implementado un programa de fomento de la peque�a industria y artesan�a.

Las principales acciones realizadas por Cordecruz en el sector industrial son: implementaci�n del Parque Industrial de la ciudad de Santa Cruz, con un programa especial dirigido a peque�os industriales; creaci�n de la Financiera de Desarrollo Regional (Findesa) a objeto de otorgar cr�ditos de fomento a sectores prioritarios; realizaci�n de un censo industrial; instalaci�n de agroindustrias; coparticipaci�n en un proyecto de apoyo a la peque�a industria metalmec�nica, con Swisscontact y ADEPI; participaci�n en forma directa juntamente con ADEPI y otros organismos, en CAPIA (Centro de Asesoramiento de la peque�a industria y artesan�a). Asimismo, Cordecruz ha implementado en Provincias sus programas de Desarrollo Rural, el primero de los cuales, PLADERVE (Plan de Desarrollo Rural de la provincia Velasco) ha incursionado en la actividad agroindustrial con relativo �xito a trav�s del establecimiento de una planta torrefactora de caf� cuya producci�n se destina al consumo dom�stico y a la exportaci�n fundamentalmente a Alemania. Estos programas rurales cuentan con el apoyo t�cnico y financiero de la GTZ de Alemania.

A�os atr�s Cordecruz en cooperaci�n con el Comit� Central Menonita, desarroll� un programa de tecnolog�a apropiada brindando apoyo al sector agroindustrial rural a trav�s de labores de extensi�n en tecnolog�a sencillas para el procesamiento de productos y diversas actividades del campo rural. Tambi�n con la asistencia de la Misi�n Brit�nica y la participaci�n de la cooperativa de productores campesinos de un �rea de colonizaci�n nacional, implement� una peque�a empresa que produc�a aceites esenciales de menta y pajacedr�n, cuyo resultado econ�mico no fue satisfactorio debido a problemas de comercializaci�n del producto en el mercado brasilero.

Los programas que desarrolla son:

Producci�n y Mercadeo Rural, con el objetivo de mejorar sosteniblemente el nivel socioecon�mico de las familias rurales campesinas de escasos recursos, a trav�s de sistemas integrados y efectivos en el desarrollo de peque�as empresas rurales y mediante las actividades siguientes: Capacitaci�n administrativa y contable, capacitaci�n t�cnica agropecuaria, manejo de cr�dito, capacitaci�n y monitoreo en comercializaci�n, canalizaci�n crediticia, elaboraci�n y an�lisis de proyectos, asesoramiento administrativa implementaci�n de viviendas r�sticas mejoradas, apoyo a la integraci�n de la mujer a trav�s de programas de desarrollo femenino, coordinaci�n interinstitucional en proyectos de desarrollo.

Programa de microempresa, orientado a elevar el ingreso y nivel de vida de los microempresarios, creando nuevos puestos de trabajo, mejorando la formaci�n humana y promoviendo el desarrollo comunitario a trav�s de las siguientes actividades: Cr�ditos accesibles con sistemas autosostenibles, capacitaci�n administrativa, apoyo en comercializaci�n.

Asesor�a y Consultar�a para apoyar el fortalecimiento de instituciones y programas de desarrollo nacionales e internacionales.

De lo anterior se ratifica que no existe en Bolivia ninguna entidad encargada en forma espec�fica del fomento y asistencia t�cnica para la peque�a agroindustria rural. Sin embargo, hay un n�mero apreciable de instituciones que apoyan al sector de la peque�a industria manufacturera en general, aunque lo hacen en forma aislada y duplicando esfuerzos.

2.3.1.3.6. Materia prima disponible para la peque�a agroindustria

Los sectores de la agroindustria nacional que est�n m�s integrados con la producci�n son los sectores de carnes frescas y elaboradas, az�car, maderas y productos de madera, los cuales se abastecen del agro nacional.

2.3.1.3. 7. Participaci�n de la mujer en el procesamiento a peque�a escala

La participaci�n de la mujer en actividades productivas est� siendo cada vez m�s significativa. Espec�ficamente en el segmento de la peque�a agroindustria rural se tienen casos concretos en que la mujer rural desempe�a un rol importante en apoyo al hogar. Para citar un ejemplo, la elaboraci�n del queso menomita que se efect�a en una veintena de plantas queseras es realizada principalmente por las esposas e hijos de los colonos. Esta actividad es importante como fuente del ingreso familiar puesto que en estas instalaciones se procesan entre 40.000 y 50.000 lts. diarios de leche.

Actualmente los organismos de desarrollo contemplan en sus programas, actividades de apoyo a la integraci�n de la mujer, como son los casos de las ONGs, CARITAS y CIPCA (Centro de Investigaci�n y Promoci�n del Campesino) que organizan grupos femeninos de trabajo productivo siendo los resultados obtenidos bastante positivos, pues se demuestra que la mujer tiene predisposici�n al trabajos conjunto en actividades para mejorar su situaci�n familiar.

Cabe asimismo destacar que los �ltimos programas de desarrollo rural implementados por Cordecruz con la asistencia de organismos internacionales como el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agropecuario), incluyen el componente de promoci�n de la mujer; y lo m�s importante, es que ya se ha despertado una verdadera conciencia del potencial que representa la mujer en el medio rural.

Continuaci�n


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